Salmos
Salmos - Capítulo 1
3Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán. Ellas me conducirán a tu monte santo y a tus moradas.
4Llegaré hasta el altar de Dios, a Dios, mi alegría y mi gozo. Te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.
5¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he de alabar. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
1Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa. Líbrame de una nación impía, del hombre de engaño e iniquidad.
2Siendo tú el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué he de andar enlutado por la opresión del enemigo?
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 2
1(Al músico principal. De los hijos de Coré. Masquil) Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído; nuestros padres nos han contado de la obra que hiciste en sus días, en tiempos antiguos.
2Con tu mano echaste a las naciones para plantarlos a ellos; abatiste a los pueblos y los arrojaste.
3No se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, tu brazo, y la luz de tu rostro; porque tú los favorecías.
4Tú, oh Dios, eres mi Rey; manda liberación a Jacob.
5Por medio de ti embestiremos a nuestros enemigos; en tu nombre pisotearemos a los que se nos oponen.
6No confiaré en mi arco, ni mi espada me librará;
7pues tú nos libras de nuestros enemigos y avergüenzas a los que nos aborrecen.
8En Dios nos gloriaremos todo el tiempo, y alabaremos su nombre para siempre. (Selah)
9Sin embargo, nos has desechado y nos has confundido; ya no sales con nuestros ejércitos.
10Nos has hecho retroceder ante el enemigo, y los que nos aborrecen nos han saqueado.
11Nos has puesto como ovejas para el consumo, y nos has esparcido entre las naciones.
12Has vendido de balde a tu pueblo, y ningún provecho has ganado con su precio.
13Nos has puesto como afrenta ante nuestros vecinos, por burla y ridículo ante los que están a nuestro alrededor.
14Nos has puesto como refrán en medio de las naciones, y como objeto de burla en medio de los pueblos.
15Cada día mi confusión está delante de mí, y mi cara se cubre de vergüenza,
16por la voz del que injuria y deshonra, por causa del enemigo y del vengativo.
17Todo esto nos ha venido, pero no nos hemos olvidado de ti, ni hemos faltado a tu pacto.
18No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco nuestros pasos se han apartado de tu camino,
19para que nos abatas en el lugar de los chacales y nos cubras con densa oscuridad.
20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios o alzado nuestras manos a un dios extraño,
21¿no averiguaría esto Dios, quien conoce los secretos del corazón?
22Más bien, por tu causa nos matan cada día; somos tratados como ovejas para el matadero.
23Despierta; ¿por qué duermes, oh Señor? Despierta; no nos abandones para siempre.
24¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestra aflicción y opresión?
25Nuestra alma está agobiada hasta el polvo; nuestro vientre está pegado a la tierra.
26Levántate, socórrenos y redímenos por tu misericordia.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 3
1(Al músico principal. Sobre Sosanim. Para los hijos de Coré. Masquil. Canción de amor) Mi corazón rebosa de palabras buenas; dedico al rey mi canto. Mi lengua es como pluma de un veloz escriba.
2Tú eres el más hermoso de los hijos del hombre; la gracia se ha derramado en tus labios. Por eso Dios te ha bendecido para siempre.
3Ciñe tu espada sobre tu muslo, oh valiente, en tu gloria y majestad.
4En tu majestad cabalga y triunfa por causa de la verdad, de la humildad y de la justicia. Tu mano derecha te mostrará cosas asombrosas.
5Pueblos caerán debajo de ti; tus flechas agudas penetrarán en el corazón de los enemigos del rey.
6Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de justicia es el cetro de tu reino.
7Has amado la justicia y aborrecido la injusticia; por eso te ha ungido Dios, el Dios tuyo, con aceite de gozo, más que a tus compañeros.
8Mirra, áloe y casia exhalan todas tus vestiduras; en palacios de marfil te han recreado los instrumentos de cuerda.
9Hijas de reyes hay en tu corte de honor; la reina está de pie a tu derecha con oro de Ofir.
10Oye, hija, y mira; inclina tu oído: Olvida tu pueblo y la casa de tu padre.
11El rey desea tu hermosura; inclínate hacia él, porque él es tu señor.
12Las hijas de Tiro vienen con presentes, y los ricos del pueblo imploran tu favor.
13Toda gloriosa está la hija del rey; de perlas engastadas en oro es su vestido.
14Con vestido bordado será llevada ante el rey. Vírgenes irán detrás de ella; sus compañeras serán traídas a ti.
15Serán traídas con alegría y con gozo, y entrarán en el palacio del rey.
16En lugar de tus padres estarán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra.
17Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones, por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 4
1(Al músico principal. De los hijos de Coré. Sobre Alamot. Cántico) Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2Por eso no temeremos aunque la tierra tiemble, aunque los montes se derrumben en el corazón del mar,
3aunque sus aguas rujan y echen espuma, y se estremezcan los montes por su braveza. (Selah)
4Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario, morada del Altísimo.
5Dios está en medio de ella; no será movida. Dios la ayudará al clarear la mañana.
6Las naciones se conmocionan, se tambalean los reinos. El emite su voz, y se derrite la tierra.
7Jehovah de los Ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah)
8Venid y ved los hechos de Jehovah, quien ha causado desolaciones en la tierra.
9Hasta los confines de la tierra hace cesar las guerras; quiebra el arco, rompe la lanza y quema los carros en el fuego.
10"Estad quietos y reconoced que yo soy Dios. Exaltado he de ser entre las naciones; exaltado seré en la tierra."
11Jehovah de los Ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah)
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1(Al músico principal. De los hijos de Coré. Salmo) ¡Pueblos todos, aplaudid! ¡Aclamad a Dios con voz de júbilo!
2Porque Jehovah, el Altísimo, es temible, gran Rey sobre toda la tierra.
3El someterá los pueblos a nosotros, las naciones debajo de nuestros pies.
4Porque él ha elegido nuestra heredad, el orgullo de Jacob, al cual amó. (Selah)
5Subió Dios en medio de aclamación; Jehovah, con sonido de corneta.
6¡Cantad a Dios, cantad! ¡Cantad a nuestro Rey, cantad!
7Porque Dios es el Rey de toda la tierra, cantad con entendimiento.
8¡Dios reina sobre las naciones! ¡Dios se ha sentado sobre su santo trono!
9Se han reunido los gobernantes de los pueblos con el pueblo del Dios de Abraham, porque de Dios son las defensas de la tierra. ¡El es muy enaltecido!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 6
1(Cántico. Salmo de los hijos de Coré) ¡Grande es Jehovah y digno de suprema alabanza, en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario!
2¡Qué hermosa altura! El gozo de toda la tierra es el monte Sion por el lado norte, la ciudad del Gran Rey.
3Dios es conocido por refugio en sus palacios.
4Porque, he aquí, los reyes se han aliado; han avanzado juntos.
5Pero viéndola así, se quedaron atónitos; se turbaron y se dieron prisa a huir.
6Allí se apoderó de ellos el estremecimiento; tuvieron dolor como de mujer que da a luz.
7Con el viento del oriente rompes las naves de Tarsis.
8Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad de Jehovah de los Ejércitos, la ciudad de nuestro Dios: Dios la afirmará para siempre. (Selah)
9Oh Dios, hemos pensado en tu misericordia, en medio de tu templo.
10Conforme a tu nombre, oh Dios, así es tu alabanza hasta los confines de la tierra. Tu diestra está llena de justicia.
11Se alegrará el monte Sion; las hijas de Judá se regocijarán a causa de tus juicios.
12Id alrededor de Sion y rodeadla; contad sus torres.
13Observad detenidamente su muro exterior; examinad sus palacios, para que lo contéis a la generación venidera.
14Porque Dios es nuestro Dios eternamente y para siempre; por siempre nos guiará.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 7
1(Al músico principal. Salmo para los hijos de Coré) Oíd esto, todos los pueblos; escuchad, todos los habitantes del mundo,
2tanto la gente común como la gente notable, el rico juntamente con el pobre:
3Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón, inteligencia.
4Inclinaré a los proverbios mi oído; expresaré con el arpa mi enigma.
5¿Por qué habré de temer en los días de la adversidad, cuando me rodee la iniquidad de mis opresores?
6Los que confían en sus posesiones y se jactan de la abundancia de sus riquezas,
7ninguno de ellos puede redimir a su hermano, ni pagar a Dios por su rescate.
8La redención de su vida es muy costosa; se ha de abandonar para siempre el intento
9de vivir eternamente y jamás ver corrupción.
10Cuando él los mira, los sabios mueren; contempla al necio y al torpe, y ellos perecen y dejan a otros sus riquezas.
11De los que llaman sus tierras con sus nombres, sus tumbas son sus casas para siempre, y sus moradas de generación en generación.
12Pero el hombre no permanecerá en sus riquezas; más bien, es semejante a los animales que perecen.
13Este camino suyo es necedad. No obstante, sus seguidores se complacen en sus dichos. (Selah)
14Como ovejas que fueron apartadas para el Seol, los pastorea la muerte; los rectos se enseñorearán de ellos. Al amanecer se desvanecerá su buen aspecto, y el Seol será su morada.
15Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, porque me llevará consigo. (Selah)
16No temas cuando alguno se enriquece, cuando aumenta la gloria de su casa.
17Porque al morir no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.
18Aunque su alma lo bendiga mientras vive, y reconozcan que ella le prospera,
19entrará en la generación de sus padres, y nunca más verá la luz.
20El hombre que vive con honores, pero sin entendimiento, es semejante a los animales que perecen.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 8
1(Salmo de Asaf) Jehovah, el Dios de dioses, ha hablado; ha convocado a la tierra desde donde sale el sol hasta donde se pone.
2Desde Sion, perfección de la hermosura, Dios ha resplandecido.
3Nuestro Dios viene y no callará. Fuego consumidor le precede, y alrededor de él hay gran tormenta.
4Convoca a los cielos en lo alto; y a la tierra, para juzgar a su pueblo.
5"Reunidme a mis fieles, los que han hecho conmigo pacto mediante sacrificio."
6Los cielos proclamarán su justicia, porque Dios es el Juez. (Selah)
7"Escucha, oh pueblo mío, y hablaré; testificaré contra ti, oh Israel. Yo soy Dios, el Dios tuyo.
8No te reprocharé con respecto a tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que siempre están delante de mí.
9No tomaré toros de tu casa, ni machos cabríos de tus rediles;
10porque míos son todos los animales del bosque, los millares del ganado en mis montes.
11Conozco todas las aves de las alturas, y las criaturas del campo son mías.
12Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti, porque mío es el mundo y su plenitud.
13¿He de comer la carne de los toros? ¿He de beber la sangre de los machos cabríos?
14¡Sacrifica a Dios acciones de gracias! ¡Paga tus votos al Altísimo!
15Invócame en el día de la angustia; yo te libraré, y tú me glorificarás."
16Pero al impío Dios le dijo: "¿Por qué tienes tú que recitar mis leyes y mencionar mi pacto con tu boca?
17Tú detestas la instrucción y echas a tus espaldas mis palabras.
18Si ves a un ladrón, te complaces con él, y tu parte está con los adúlteros.
19Con maldad das rienda suelta a tu boca, y tu lengua urde engaño.
20Tomas asiento y hablas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre arrojas infamia.
21Estas cosas has hecho, y yo he callado. Ciertamente pensabas que yo sería como tú, pero yo te reprenderé y las pondré ante tus ojos.
22"Entended pues esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que yo os arrebate sin que nadie os libre.
23El que ofrece sacrificio de acción de gracias me glorificará, y al que ordena su camino le mostraré la salvación de Dios."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 9
1Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los burladores.
2Más bien, en la ley de Jehovah está su delicia, y en ella medita de día y de noche.
3Será como un árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo y cuya hoja no cae. Todo lo que hace prosperará.
4No sucede así con los impíos, que son como el tamo que arrebata el viento.
5Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6Porque Jehovah conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos perecerá.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 10
1¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos traman cosas vanas?
2Se presentan los reyes de la tierra, y los gobernantes consultan unidos contra Jehovah y su ungido, diciendo:
3"¡Rompamos sus ataduras! ¡Echemos de nosotros sus cuerdas!"
4El que habita en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos.
5Entonces les hablará en su ira y los turbará en su furor:
6"¡Yo he instalado a mi rey en Sion, mi monte santo!"
7Yo declararé el decreto: Jehovah me ha dicho: "Tú eres mi hijo; yo te engendré hoy.
8Pídeme, y te daré por heredad las naciones, y por posesión tuya los confines de la tierra.
9Tú los quebrantarás con vara de hierro; como a vasija de alfarero los desmenuzarás."
10Y ahora, oh reyes, sed sabios; aceptad la corrección, oh gobernantes de la tierra.
11Servid a Jehovah con temor y alegraos con temblor.
12Besad al hijo, no sea que se enoje y perdáis el camino; pues se enciende de pronto su ira. ¡Bienaventurados todos los que en él se refugian!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 11
1(Salmo de David compuesto cuando huía de su hijo Absalón) ¡Oh Jehovah, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos son los que se levantan contra mí.
2Muchos dicen acerca de mí: "¡Dios no lo librará!" (Selah)
3Pero tú, oh Jehovah, eres escudo alrededor de mí; eres mi gloria y el que levanta mi cabeza.
4Con mi voz clamé a Jehovah, y él me respondió desde su santo monte. (Selah)
5Yo me acosté y dormí. Desperté, porque Jehovah me sostuvo.
6No temeré a las decenas de millares del pueblo que han puesto sitio contra mí.
7¡Levántate, oh Jehovah! ¡Sálvame, Dios mío! Porque a todos mis enemigos has golpeado en la mejilla, y has quebrantado los dientes de los impíos.
8De Jehovah viene la salvación. ¡Sobre tu pueblo sea tu bendición! (Selah)
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1(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo de David) ¡Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia! Tú que en la angustia ensanchaste mi camino, ten misericordia de mí y oye mi oración.
2Oh hijos del hombre, ¿hasta cuándo convertiréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad y buscaréis el engaño? (Selah)
3Sabed que Jehovah ha apartado al piadoso para sí; Jehovah oirá cuando yo clame a él.
4Temblad y no pequéis. Reflexionad en vuestro corazón sobre vuestra cama y estad en silencio. (Selah)
5Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Jehovah.
6Muchos dicen: "¿Quién nos mostrará el bien?" Haz brillar sobre nosotros, oh Jehovah, la luz de tu rostro.
7Tú has dado tal alegría a mi corazón que sobrepasa a la alegría que ellos tienen con motivo de su siega y de su vendimia.
8En paz me acostaré y dormiré; porque sólo tú, oh Jehovah, me haces vivir seguro.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 13
1(Al músico principal. Para Nejilot. Salmo de David) Escucha, oh Jehovah, mis palabras; considera mi suspiro.
2Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.
3Oh Jehovah, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti y esperaré.
4Porque tú no eres un Dios que se complace en la perversidad; la maldad no habitará junto a ti.
5Los arrogantes no se presentarán ante tus ojos; aborreces a los que obran iniquidad.
6Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abomina Jehovah.
7Pero yo, por la abundancia de tu gracia, entraré en tu casa y en tu temor me postraré hacia tu santo templo.
8Guíame, oh Jehovah, en tu justicia, a causa de mis enemigos. Endereza tu camino delante de mí.
9Porque no hay sinceridad en su boca; sus entrañas están llenas de destrucción. Su garganta es un sepulcro abierto, y con su lengua hablan lisonjas.
10Decláralos culpables, oh Dios; caigan por sus propios consejos. Echalos por la multitud de sus rebeliones, porque se rebelaron contra ti.
11Se alegrarán todos los que confían en ti; para siempre gritarán de júbilo, pues tú los proteges. Los que aman tu nombre se regocijarán en ti,
12porque tú, oh Jehovah, bendecirás al justo; como un escudo lo rodearás con tu favor.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 14
1(Al músico principal. Con Neguinot. Sobre Seminit. Salmo de David) Oh Jehovah, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.
2Ten misericordia de mí, oh Jehovah, porque desfallezco. Sáname, oh Jehovah, porque mis huesos están abatidos.
3También mi alma está muy turbada; y tú, oh Jehovah, ¿hasta cuándo?
4Vuelve, oh Jehovah; libra mi alma. Sálvame por tu misericordia,
5porque en la muerte no hay memoria de ti; ¿quién te alabará en el Seol?
6Me he agotado de tanto gemir. Toda la noche inundo mi cama y con mis lágrimas empapo mi lecho.
7Mis ojos están debilitados por el pesar; se han envejecido a causa de todos mis adversarios.
8Apartaos de mí, todos los que obráis iniquidad, porque Jehovah ha oído la voz de mi llanto.
9¡Jehovah ha escuchado mi ruego! ¡Jehovah ha aceptado mi oración!
10Todos mis enemigos se avergonzarán y se aterrarán. Retrocederán y de repente serán avergonzados.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 15
1(Sigayón de David, que cantó a Jehovah con respecto a las palabras de Cus el benjaminita) Oh Jehovah, Dios mío, en ti me he refugiado. Sálvame de todos los que me persiguen y líbrame.
2No sea que arrebaten mi alma como el león que despedaza, sin que haya quien libre.
3Oh Jehovah, Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad,
4si recompensé mal al que estaba en paz conmigo, si despojé sin razón a mi adversario,
5entonces persiga el enemigo a mi alma, y que la alcance; pise en tierra mi vida, y mi honor eche por tierra. (Selah)
6¡Levántate, oh Jehovah, con tu furor! Alzate contra la ira de mis angustiadores, y despierta el juicio que has ordenado para mí.
7Entonces te rodeará la congregación de los pueblos, y hacia ella vuélvete en lo alto.
8Jehovah juzgará a los pueblos; júzgame, oh Jehovah, de acuerdo con mi justicia y mi integridad.
9Acábese ya la maldad de los impíos, y establece al justo; pues el Dios justo pone a prueba los corazones y las conciencias.
10Mi escudo está en Dios, quien salva a los de recto corazón.
11Dios es el que juzga al justo; es un Dios que emite sentencia cada día.
12Si el impío no se arrepiente, afilará su espada; ha dispuesto su arco y lo ha preparado.
13También ha alistado para sí armas de muerte y ha hecho incendiarias sus flechas.
14He aquí que gesta maldad, concibe afanes y da a luz mentira.
15Cava un pozo y lo ahonda; pero en la fosa que hace caerá.
16Su afán se volverá contra su propia cabeza; y la violencia que ha practicado recaerá sobre su coronilla.
17Pero yo alabaré a Jehovah por su justicia, y cantaré al nombre de Jehovah el Altísimo.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 16
1(Al músico principal. Sobre Guitit. Salmo de David) Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos.
2De la boca de los pequeños y de los que todavía maman has establecido la alabanza frente a tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengativo.
3Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has formado,
4digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, para que lo visites?
5Lo has hecho un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de honra.
6Le has hecho señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto debajo de sus pies:
7ovejas y vacas, todo ello, y también los animales del campo,
8las aves de los cielos y los peces del mar: todo cuanto pasa por los senderos del mar.
9Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 17
1(Al músico principal. Sobre Mut-laben. Salmo de David) Te alabaré, oh Jehovah, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.
2Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo.
3Cuando mis enemigos volvieron atrás, cayeron y perecieron ante ti.
4Porque has defendido mi juicio y mi causa; te has sentado en el trono del Juez de justicia:
5Reprendiste a las naciones; destruiste a los impíos; el nombre de ellos has borrado para siempre.
6El enemigo ha sucumbido para siempre; sus ciudades has destruido; con ellas pereció su recuerdo.
7Pero Jehovah permanecerá para siempre; ha dispuesto su trono para juicio.
8El juzgará al mundo con justicia; hará juicio a los pueblos con rectitud.
9Jehovah será un alto refugio para el oprimido, un refugio en los tiempos de angustia.
10En ti confiarán los que conocen tu nombre; pues tú, oh Jehovah, no abandonaste a los que te buscaron.
11Cantad a Jehovah, que habita en Sion; contad en los pueblos sus hechos.
12Porque el Vengador de la sangre se acordó de ellos; no se olvidó del clamor de los pobres.
13Ten compasión de mí, oh Jehovah. Mira la aflicción que me han causado los que me aborrecen; tú, que me levantas de las puertas de la muerte,
14para que cuente todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion y me goce en tu salvación.
15Las naciones se hundieron en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fue atrapado su pie.
16Jehovah se dio a conocer por el juicio que hizo; los impíos fueron atrapados en la obra de sus propias manos. (Higayón, Selah)
17Los impíos serán trasladados al Seol, todas las naciones que se olvidan de Dios.
18Porque el necesitado no será olvidado para siempre, ni la esperanza de los pobres perecerá eternamente.
19¡Levántate, oh Jehovah! ¡Que no prevalezca el hombre! Sean juzgadas las naciones delante de ti.
20Infúndeles pánico. Que sepan las naciones que no son más que hombres. (Selah)
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 18
1Oh Jehovah, ¿por qué te mantienes lejos, y te escondes en los tiempos de angustia?
2Con arrogancia el impío persigue al pobre. ¡Sean atrapados en los artificios que han maquinado!
3Porque el impío se gloría del apetito de su alma y el codicioso maldice y desprecia a Jehovah.
4El impío, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no está Dios en ninguno de sus pensamientos.
5En todo tiempo son torcidos sus caminos; tus juicios están muy por encima de su vista, y a todos sus adversarios desprecia.
6Dice en su corazón: "No seré movido; de generación en generación nunca estaré en infortunio."
7Su boca está llena de maldición, engaño y fraude; debajo de su lengua hay vejación e iniquidad.
8Pone emboscadas a las aldeas; en los escondrijos mata a los inocentes; sus ojos vigilan a los desdichados.
9Acecha desde un escondite, como el león desde la espesura. Acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre atrayéndolo a su red.
10Se agacha, lo aplasta; y en sus fuertes garras caen los desdichados.
11Dice en su corazón: "Dios se ha olvidado. Ha ocultado su rostro; nunca lo verá."
12¡Levántate, oh Jehovah Dios; alza tu mano! No te olvides de los pobres.
13¿Por qué desprecia el impío a Dios? En su corazón piensa que tú no lo llamarás a cuenta.
14Ciertamente tú ves la vejación y la provocación; las miras para dar la recompensa. A tus manos se acoge el desdichado; tú eres el amparo del huérfano.
15Quebranta el brazo del impío y del malo; castígalos por su perversidad, hasta que desistan de ella.
16¡Jehovah es Rey para siempre! De su tierra desaparecerán las naciones.
17El deseo de los humildes escuchas, oh Jehovah; tú dispones sus corazones y tienes atento tu oído,
18para juzgar al huérfano y al oprimido, a fin de que el hombre de la tierra no vuelva más a hacer violencia.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 19
1(Al músico principal. Salmo de David) En Jehovah me he refugiado. ¿Por qué, pues, decís a mi alma: "Escapa cual pájaro al monte"?
2Pues he aquí, los impíos han preparado su arco y han colocado las flechas en la cuerda, para atravesar en oculto a los rectos de corazón.
3Si son destruidos los fundamentos, ¿qué podrá hacer el justo?
4Jehovah está en su santo templo; Jehovah tiene su trono en los cielos. Sus ojos ven; su vista examina a los hijos del hombre.
5Jehovah prueba al justo, pero su alma aborrece al impío y al que ama la violencia.
6Sobre los impíos hará llover brasas; fuego, azufre y vientos huracanados serán la porción de la copa de ellos.
7Porque Jehovah es justo y ama la justicia; los rectos contemplarán su rostro.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 20
1(Al músico principal. Sobre Seminit. Salmo de David) Salva, oh Jehovah, porque se han acabado los piadosos. Han desaparecido los fieles de entre los hijos del hombre.
2Cada uno habla falsedad con su prójimo, con labios lisonjeros; hablan con doblez de corazón.
3Jehovah destruirá todos los labios lisonjeros, la lengua que habla grandezas.
4Dijeron: "Por nuestra lengua prevaleceremos. Si nuestros labios están a nuestro favor, ¿quién más se hará nuestro señor?"
5Dice Jehovah: "Por la opresión de los pobres, por el gemido de los necesitados me levantaré ahora. Los pondré a salvo del que se ensaña contra ellos."
6Las palabras de Jehovah son palabras puras, como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada.
7Tú, oh Jehovah, los guardarás. Guárdalos para siempre de esta generación.
8Los impíos andan alrededor, pero tú desprecias a los hijos del hombre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 21
1(Al músico principal. Salmo de David) ¿Hasta cuándo, oh Jehovah? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
2¿Hasta cuándo tendré conflicto en mi alma, y todo el día angustia en mi corazón? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
3¡Mira; respóndeme, oh Jehovah, Dios mío! Alumbra mis ojos para que no duerma de muerte.
4No sea que mi enemigo diga: "¡Lo vencí!" Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalo.
5Pero yo confío en tu misericordia; mi corazón se alegra en tu salvación.
6Cantaré a Jehovah, porque me ha colmado de bien.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 22
1(Al músico principal. Salmo de David) Dijo el necio en su corazón: "No hay Dios." Se han corrompido; han hecho cosas abominables. No hay quien haga el bien.
2Jehovah miró desde los cielos sobre los hijos del hombre para ver si había algún sensato que buscara a Dios.
3Pero todos se habían desviado; a una se habían corrompido. No había quien hiciera el bien; no había ni siquiera uno.
4¿Acaso todos los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan, y que a Jehovah no invocan?
5Allí temblarán de espanto, porque Dios está con la generación de los justos.
6Del consejo del pobre os habéis mofado, pero Jehovah es su refugio.
7¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel! Cuando Jehovah restaure de la cautividad a su pueblo, se gozará Jacob; se alegrará Israel.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 23
1(Salmo de David) Oh Jehovah, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en tu santo monte?
2El que anda en integridad y hace justicia, el que habla verdad en su corazón,
3el que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni hace agravio a su vecino;
4aquel ante cuyos ojos es menospreciado el vil, pero que honra a los que temen a Jehovah; aquel que a pesar de haber jurado en perjuicio suyo, no por eso cambia;
5aquel que no presta su dinero con usura ni contra el inocente acepta soborno. ¡El que hace estas cosas no será movido jamás!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 24
1(Mictam de David) Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado.
2Oh alma mía, dijiste a Jehovah: "¡Tú eres el Señor! Para mí no hay bien aparte de ti.
3Para con los santos que están en la tierra, y para con los íntegros, es toda mi complacencia."
4Se multiplicarán los dolores de quienes se apresuran tras otro dios. Yo no ofreceré sus libaciones de sangre, ni con mis labios mencionaré sus nombres.
5Oh Jehovah, porción de mi herencia, y mi copa, ¡tú sustentas mi destino!
6Los linderos me han tocado en lugar placentero; es hermosa la heredad que me ha tocado.
7Bendeciré a Jehovah, que me aconseja; aun en las noches me corrige mi conciencia.
8A Jehovah he puesto siempre delante de mí; porque está a mi mano derecha, no seré movido.
9Por tanto, se alegró mi corazón, y se gozó mi lengua. También mi cuerpo descansará en seguridad.
10Pues no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.
11Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud de gozo, delicias en tu diestra para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 25
1(Oración de David) Escucha, oh Jehovah, una causa justa; atiende a mi clamor. Presta oído a mi oración que es de labios sin engaño.
2Proceda de tu presencia mi vindicación; vean tus ojos la rectitud.
3Tú has examinado mi corazón; me has visitado de noche. Me has probado y nada infame has hallado, porque me he propuesto que mi boca no se exceda.
4En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios me he guardado de las sendas de los violentos.
5Mis pasos se han mantenido en tus caminos, para que mis pies no resbalen.
6Yo te invoco, porque tú oirás, oh Dios. Inclina a mí tu oído; escucha mi palabra.
7Muestra tus maravillosos actos de misericordia, tú que a los que confían libras con tu diestra de los que se levantan contra ti.
8Guárdame como a la niña de tu ojo; escóndeme bajo la sombra de tus alas
9de la vista de los impíos que me oprimen, y de mis enemigos mortales que me rodean.
10Ellos están protegidos con su propio sebo; con su boca hablan con soberbia.
11Han rodeado nuestros pasos; sobre nosotros ponen sus ojos para echarnos por tierra.
12Se parecen al león que anhela la presa, o al cachorro de león que se agacha en secreto.
13¡Levántate, oh Jehovah! ¡Hazle frente! ¡Somételo! Con tu espada libra mi alma de los impíos.
14Oh Jehovah, líbrame con tu mano de los hombres, de los hombres de este mundo, cuya parte está en esta vida; cuyos vientres llenas con tus tesoros, cuyos hijos se sacian y aun dejan para sus pequeños.
15En cuanto a mí, en justicia veré tu rostro; quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 26
1(Al músico principal. De David, siervo de Jehovah, quien dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. El dijo:) Te amo, oh Jehovah, fuerza mía.
2Jehovah es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. Mi Dios es mi peña; en él me refugiaré. El es mi escudo, el poder de mi liberación y mi baluarte.
3Invocaré a Jehovah, quien es digno de ser alabado, y seré librado de mis enemigos.
4Me rodearon los dolores de la muerte, y los torrentes de la perversidad me atemorizaron.
5Me rodearon las ligaduras del Seol; me confrontaron los lazos de la muerte.
6En mi angustia invoqué a Jehovah y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
7La tierra se estremeció y tembló; se conmovieron los cimientos de las montañas. Se estremecieron, porque él se airó.
8Humo subió de su nariz; de su boca salió fuego consumidor, y carbones encendidos saltaban de él.
9Inclinó los cielos y descendió; una densa oscuridad había debajo de sus pies.
10Cabalgó sobre un querubín y voló; se remontó sobre las alas del viento.
11Puso tinieblas alrededor de sí como su morada secreta; su cubierta es oscuridad de aguas y densas nubes.
12Por el resplandor de su presencia fueron atravesadas las nubes, por el granizo y los carbones de fuego.
13Jehovah tronó en los cielos; el Altísimo dio su voz: granizo y carbones de fuego.
14Envió sus flechas y los dispersó; arrojó relámpagos y los desconcertó.
15A tu reprensión, oh Jehovah, por el soplo del aliento de tu nariz, se hicieron visibles los lechos de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo.
16Envió desde lo alto y me tomó; me sacó de las aguas caudalosas.
17Me libró de mi poderoso enemigo y de los que me aborrecían, pues eran más fuertes que yo.
18Se enfrentaron a mí el día de mi desgracia, pero Jehovah fue mi apoyo.
19El me sacó a un lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí.
20Jehovah me ha pagado conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21Porque he guardado los caminos de Jehovah, y no me he apartado impíamente de mi Dios.
22Porque delante de mí han estado todos sus juicios, y no he apartado de mí sus estatutos.
23Fui íntegro para con él, y me guardé de mi maldad.
24Por tanto, Jehovah me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos ante sus ojos.
25Con el misericordioso te muestras misericordioso, e íntegro con el hombre íntegro.
26Con el limpio te muestras limpio, y eres sagaz con el perverso.
27Salvas al pueblo humilde, y humillas los ojos altivos.
28Ciertamente haces que mi lámpara alumbre. Jehovah, mi Dios, ilumina mis tinieblas.
29Contigo desbarataré ejércitos; con mi Dios saltaré murallas.
30Perfecto es el camino de Dios; probada es la palabra de Jehovah. El es escudo a todos los que en él se refugian.
31Porque, ¿quién es Dios fuera de Jehovah? ¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios?
32Dios es el que me ciñe de vigor, y hace perfecto mi camino.
33Hace que mis pies sean ágiles como los del venado, y me mantiene firme sobre mis alturas.
34Adiestra mis manos para la batalla; así mis brazos pueden tensar el arco de bronce.
35Me has dado el escudo de tu salvación; tu mano derecha me ha sustentado, y tu condescendencia me ha engrandecido.
36Tú has ensanchado mis pasos debajo de mí, para que no tiemblen mis tobillos.
37Perseguí a mis enemigos y los alcancé; no volví sino hasta acabarlos.
38Los golpeé, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies.
39Me ceñiste de poder para la batalla; doblegaste a mis enemigos debajo de mí.
40Hiciste que mis enemigos me dieran las espaldas, y destruí a los que me aborrecían.
41Clamaron, pero no hubo quien los salvase. Clamaron a Jehovah, pero él no les respondió.
42Los desmenucé como polvo ante el viento; los deshice como lodo de la calle.
43Tú me libraste de las contiendas del pueblo, y me pusiste como jefe de las naciones. Aun los pueblos que yo no conocía me sirvieron.
44Apenas oían de mí, me rendían obediencia. Los hijos de los extranjeros me adulaban.
45Los hijos de los extranjeros se desvanecían y salían temblando de sus escondrijos.
46¡Viva Jehovah! ¡Bendita sea mi Roca! Sea ensalzado el Dios de mi salvación,
47el Dios que ejecuta mi venganza; sujeta a los pueblos debajo de mí
48y me libra de mis enemigos. Tú me has enaltecido sobre mis adversarios, y me has librado del hombre violento.
49Por eso te confesaré entre las naciones, oh Jehovah, y cantaré salmos a tu nombre.
50El engrandece las victorias de su rey y muestra misericordia a su ungido: a David y a sus descendientes, para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 27
1(Al músico principal. Salmo de David) Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
2Un día comunica su mensaje al otro día, y una noche a la otra declara sabiduría.
3No es un lenguaje de palabras, ni se escucha su voz;
4pero por toda la tierra salió su voz y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso un tabernáculo para el sol;
5y éste, como un novio que sale de su dosel, se alegra como un valiente que emprende la carrera.
6En un extremo del cielo está su salida, y en el otro está su punto de retorno. ¡Nada hay que se esconda de su calor!
7La ley de Jehovah es perfecta; restaura el alma. El testimonio de Jehovah es fiel; hace sabio al ingenuo.
8Los preceptos de Jehovah son rectos; alegran el corazón. El mandamiento de Jehovah es puro; alumbra los ojos.
9El temor de Jehovah es limpio; permanece para siempre. Los juicios de Jehovah son verdad; son todos justos.
10Son más deseables que el oro, más que mucho oro fino. Son más dulces que la miel que destila del panal.
11Además, con ellos es amonestado tu siervo; en guardarlos hay grande galardón.
12¿Quién entenderá los errores? ¡Líbrame de los que me son ocultos!
13Asimismo, guarda a tu siervo de los arrogantes, que ellos no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro y limpio de gran rebelión.
14Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehovah, Roca mía y Redentor mío.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 28
1(Al músico principal. Salmo de David) Jehovah te responda en el día de angustia; el nombre del Dios de Jacob te defienda.
2El te envíe ayuda desde su santuario, y te sostenga desde Sion.
3Tenga él memoria de tus ofrendas y acepte tu holocausto. (Selah)
4El te dé conforme a tu corazón, y cumpla todos tus planes.
5Nosotros nos alegraremos por tu salvación, y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera. Cumpla Jehovah todos tus anhelos.
6Ahora reconozco que Jehovah da la victoria a su ungido; le responderá desde su santo cielo con la fuerza liberadora de su diestra.
7Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; pero nosotros confiamos en el nombre de Jehovah nuestro Dios.
8Ellos se doblegan y caen, pero nosotros nos levantamos y estamos firmes.
9¡Salva, oh Jehovah! ¡Que el Rey nos oiga el día en que le invoquemos!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 29
1(Al músico principal. Salmo de David) ¡Oh Jehovah, el rey se alegra en tu poder! ¡Cuánto se goza en tu salvación!
2Le has concedido el deseo de su corazón, y no le has negado la petición de sus labios. (Selah)
3Le has salido al encuentro con las mejores bendiciones; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
4Te pidió vida, y se la concediste; vida extensa, eternamente y para siempre.
5Gloria grande halla en tu liberación; honra y esplendor has puesto sobre él.
6Porque le has dado bendiciones para siempre, y le has colmado con la alegría de tu rostro.
7Por eso el rey confía en Jehovah; por la misericordia del Altísimo no será removido.
8Tu mano alcanzará a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
9Los pondrás como horno de fuego en el tiempo en que te presentes. Jehovah los destruirá en su furor, y el fuego los consumirá.
10Destruirás el fruto de ellos en la tierra; sus descendientes, de entre los hijos del hombre.
11Porque se volvieron contra ti para hacerte daño; idearon maquinaciones, pero no prevalecerán.
12En la cuerda de tu arco alistarás las flechas contra sus caras; ciertamente les harás volver las espaldas.
13¡Enaltécete, oh Jehovah, con tu poder! Cantaremos y alabaremos tu poderío.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 30
1(Al músico principal. Sobre Ayélet ha-sájar. Salmo de David) ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?
2Dios mío, clamo de día, y no respondes; clamo de noche, y no hay sosiego para mí.
3Pero tú eres santo. ¡Tú, que habitas entre las alabanzas de Israel!
4Nuestros padres esperaron en ti: Esperaron, y tú los libraste.
5Clamaron a ti y fueron librados; confiaron en ti y no fueron defraudados.
6Pero yo soy un gusano y no un hombre, objeto de la afrenta de los hombres y despreciado del pueblo.
7Todos los que me ven se burlan de mí. Estiran los labios y mueven la cabeza diciendo:
8"En Jehovah confió; que él lo rescate. Que lo libre, ya que de él se agradó."
9Pero tú eres el que me sacó del vientre; me has hecho estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
10Sobre ti fui echado desde la matriz; desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
11No te alejes de mí, porque la angustia está cerca, y no hay quien ayude.
12Muchos toros me han rodeado; fuertes toros de Basán me han cercado.
13Contra mí abrieron sus bocas, como león voraz y rugiente.
14Soy derramado como el agua; todos mis huesos se han desarticulado. Mi corazón está como cera y se ha derretido en medio de mis entrañas.
15Mi vigor se ha secado como un tiesto, y mi lengua se ha pegado a mi paladar. Me has puesto en el polvo de la muerte.
16Los perros me han rodeado; me ha cercado una pandilla de malhechores, y horadaron mis manos y mis pies.
17Puedo contar todos mis huesos; ellos me miran y me observan.
18Reparten entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echan suertes.
19Pero tú, oh Jehovah, no te alejes. Fortaleza mía, apresúrate para ayudarme.
20Libra mi alma de la espada; libra mi única vida de las garras de los perros.
21Sálvame de la boca del león y de los cuernos de los toros salvajes. ¡Me has respondido!
22Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré.
23Los que teméis a Jehovah, alabadle; glorificadle, todos los descendientes de Jacob. Temedle vosotros, todos los descendientes de Israel.
24Porque no despreció ni desdeñó la aflicción del afligido, ni de él escondió el rostro. Más bien, le oyó cuando clamó a él.
25Tuya es mi alabanza en la gran congregación. Mis votos pagaré delante de los que le temen.
26Los pobres comerán y serán saciados. Alabarán a Jehovah los que le buscan. ¡Que viva vuestro corazón para siempre!
27Ellos se acordarán y volverán a Jehovah de todos los confines de la tierra. Delante de ti se postrarán todas las familias de las naciones.
28Porque de Jehovah es el reino, y él se enseñoreará de las naciones.
29Ciertamente ante él se postrarán todos los ricos de la tierra. Se doblegarán ante él todos los que descienden al polvo, los que no pueden conservar la vida a su propia alma.
30La posteridad le servirá; esto le será referido al Señor por generaciones.
31Vendrán y anunciarán su justicia a un pueblo que ha de nacer: "¡El hizo esto!"
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 31
1(Salmo de David) Jehovah es mi pastor; nada me faltará.
2En prados de tiernos pastos me hace descansar. Junto a aguas tranquilas me conduce.
3Confortará mi alma y me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
4Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
5Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehovah moraré por días sin fin.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 32
1(Salmo de David) De Jehovah es la tierra y su plenitud, el mundo y los que lo habitan.
2Porque él la fundó sobre los mares y la afirmó sobre los ríos.
3¿Quién subirá al monte de Jehovah? ¿Quién permanecerá en su lugar santo?
4El limpio de manos y puro de corazón, que no ha elevado su alma a la vanidad ni ha jurado con engaño.
5El recibirá la bendición de Jehovah, y la justicia del Dios de su salvación.
6Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah)
7¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas! Levantaos, oh puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
8¿Quién es este Rey de gloria? ¡Jehovah, el fuerte y poderoso! ¡Jehovah, el poderoso en la batalla!
9¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas! Levantaos, oh puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
10¿Quién es este Rey de gloria? ¡Jehovah de los Ejércitos! ¡El es el Rey de gloria! (Selah)
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 33
1(Salmo de David) A ti, oh Jehovah, levantaré mi alma.
2¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado. No triunfen sobre mí mis enemigos.
3Ciertamente ninguno de los que confían en ti será avergonzado. Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
4Muéstrame, oh Jehovah, tus caminos; enséñame tus sendas.
5Encamíname en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día.
6Acuérdate, oh Jehovah, de tu compasión y de tu misericordia, que son perpetuas.
7No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis rebeliones. Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehovah.
8Bueno y recto es Jehovah; por eso él enseñará a los pecadores el camino.
9Encaminará a los humildes en la justicia y enseñará a los humildes su camino.
10Todas las sendas de Jehovah son misericordia y verdad para con los que guardan su pacto y sus testimonios.
11Por amor de tu nombre, oh Jehovah, perdona también mi iniquidad, porque es grande.
12¿Qué hombre es el que teme a Jehovah? El le enseñará el camino que ha de escoger.
13Su alma reposará en bienestar, y sus descendientes heredarán la tierra.
14El secreto de Jehovah es para los que le temen; a ellos hará conocer su pacto.
15Mis ojos están siempre puestos en Jehovah, porque él sacará mis pies de la red.
16Mírame y ten misericordia de mí, porque estoy solitario y afligido.
17Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas.
18Mira mi aflicción y mis afanes; perdona todos mis pecados.
19Mira cómo se han multiplicado mis enemigos, y con odio violento me aborrecen.
20Guarda mi alma y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti me he refugiado.
21La integridad y la rectitud me guarden, porque en ti he esperado.
22Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 34
1(Salmo de David) Hazme justicia, oh Jehovah, porque yo en mi integridad he andado. Asimismo, he confiado en Jehovah; no vacilaré.
2Examíname, oh Jehovah, y pruébame. Purifica mi conciencia y mi corazón;
3porque tu misericordia está delante de mis ojos, y camino en tu verdad.
4No me he sentado con los hombres falsos ni tengo tratos con los hipócritas.
5Aborrezco la reunión de los malhechores; nunca me he sentado con los impíos.
6Lavaré mis manos en inocencia, e iré alrededor de tu altar, oh Jehovah,
7para proclamar con voz de agradecimiento y contar todas tus maravillas.
8Oh Jehovah, he amado la habitación de tu casa, el lugar de la morada de tu gloria.
9No recojas mi alma junto con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios,
10en cuyas manos hay infamia, y cuya mano derecha está llena de soborno.
11Pero yo andaré en mi integridad; redímeme y ten misericordia de mí.
12Mis pies se han afirmado en suelo llano; en las congregaciones te bendeciré, oh Jehovah.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 35
1(Salmo de David) Jehovah es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehovah es la fortaleza de mi vida; ¿de quién me he de atemorizar?
2Cuando se acercaron a mí los malhechores, mis adversarios y mis enemigos, para devorar mis carnes, tropezaron y cayeron.
3Aunque acampe un ejército contra mí, mi corazón no temerá. Aunque contra mí se levante guerra, aun así estaré confiado.
4Una cosa he pedido a Jehovah; ésta buscaré: que more yo en la casa de Jehovah todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehovah, y para inquirir en su templo.
5Porque en su enramada me esconderá en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su tabernáculo; me pondrá en alto sobre una roca.
6Ahora levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, y en su tabernáculo ofreceré sacrificios de júbilo. Cantaré y entonaré salmos a Jehovah.
7Escucha, oh Jehovah, mi voz con que clamo a ti. Ten misericordia de mí y respóndeme.
8Mi corazón ha dicho: "Buscad su rostro." ¡Tu rostro buscaré, oh Jehovah!
9No escondas de mí tu rostro; no apartes con ira a tu siervo. Tú has sido mi ayuda; no me dejes ni me desampares, oh Dios de mi salvación.
10Aunque mi padre y mi madre me dejen, con todo, Jehovah me recogerá.
11Enséñame, oh Jehovah, tu camino; guíame por sendas de rectitud a causa de los que me son contrarios.
12No me entregues a la voluntad de mis adversarios, porque contra mí se han levantado testigos falsos que respiran violencia.
13¡Oh, si yo no creyese que he de ver la bondad de Jehovah en la tierra de los vivientes!
14Espera en Jehovah. Esfuérzate, y aliéntese tu corazón. ¡Sí, espera en Jehovah!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 36
1(Salmo de David) A ti clamaré, oh Jehovah; Roca mía, no te hagas sordo para conmigo. No suceda que por quedarte en silencio ante mí, yo llegue a ser semejante a los que descienden a la fosa.
2Escucha la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos hacia tu lugar santísimo.
3No me arrastres junto con los impíos, con los que hacen iniquidad, los cuales hablan de paz a su prójimo, pero la maldad está en su corazón.
4Dales conforme a sus hechos y conforme a la maldad de sus actos. Dales conforme a la obra de sus manos. ¡Dales su recompensa!
5Porque no atendieron a los hechos de Jehovah, ni a la obra de sus manos, él los derribará y no los volverá a edificar.
6Bendito sea Jehovah, que oyó la voz de mis ruegos.
7Jehovah es mi fuerza y mi escudo; en él esperó mi corazón. Fui ayudado, y se gozó mi corazón; con mi canción le alabaré.
8Jehovah es la fuerza de su pueblo, la fortaleza de salvación para su ungido.
9Salva a tu pueblo y bendice a tu heredad; pastoréalos y enaltécelos para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 37
1(Salmo de David) Dad a Jehovah, oh hijos de los fuertes; dad a Jehovah la gloria y el poder.
2Dad a Jehovah la gloria debida a su nombre. Adorad a Jehovah en la hermosura de la santidad.
3Voz de Jehovah sobre las aguas: ¡Truena el Dios de gloria! ¡Es Jehovah sobre las caudalosas aguas!
4Voz de Jehovah con poder; voz de Jehovah con gloria.
5Voz de Jehovah que quiebra los cedros; Jehovah despedaza los cedros del Líbano.
6Los hace saltar como terneros; al Líbano y al Sirión hizo saltar como crías de toros salvajes.
7Voz de Jehovah que aviva las llamas de fuego.
8Voz de Jehovah que estremece al desierto. Jehovah estremece al desierto de Cades.
9La voz de Jehovah estremece las encinas y desnuda los bosques. Y en su templo todos los suyos proclaman su gloria.
10Jehovah se sentó ante el diluvio; Jehovah se sentó como rey para siempre.
11Jehovah dará fortaleza a su pueblo; Jehovah bendecirá a su pueblo con paz.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 38
1(Salmo. Cántico para la dedicación del templo. De David) Te glorificaré, oh Jehovah, porque me has levantado y no has dejado que mis enemigos se alegren de mí.
2Oh Jehovah, Dios mío, a ti clamé, y me sanaste.
3Oh Jehovah, tú has hecho subir mi alma del Seol; me has dado vida para que no descienda a la fosa.
4Cantad a Jehovah, vosotros sus fieles; celebrad la memoria de su santidad.
5Porque su ira dura sólo un momento, pero su favor dura toda la vida. Por la noche dura el llanto, pero al amanecer vendrá la alegría.
6Yo dije en medio de mi tranquilidad: "No seré movido jamás."
7Tú, oh Jehovah, por tu buena voluntad estableciste mi monte con poder. Pero escondiste tu rostro, y quedé turbado.
8A ti, oh Jehovah, invocaré; al Señor suplicaré:
9"¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando descienda a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
10Escucha, oh Jehovah, y ten misericordia de mí; Jehovah, sé tú mi ayudador."
11Has convertido mi lamento en una danza; quitaste mi vestido de luto y me ceñiste de alegría.
12Por eso mi alma te cantará y no callará. Oh Jehovah, Dios mío, te alabaré para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 39
1(Al músico principal. Salmo de David) En ti, oh Jehovah, me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás. Líbrame en tu justicia.
2Inclina a mí tu oído; líbrame pronto. Sé tú mi roca fuerte, mi fortaleza para salvarme.
3Porque tú eres mi roca y mi fortaleza, por amor de tu nombre me guiarás y me encaminarás.
4Sácame de la red que han escondido para mí, porque tú eres mi fortaleza.
5En tus manos encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehovah, Dios de verdad.
6Aborrezco a los que esperan en los ídolos vanos, pero yo en Jehovah he confiado.
7Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción. Has conocido mi alma en las angustias
8y no me entregaste en mano del enemigo. Hiciste que mis pies se posasen en lugar espacioso.
9Ten misericordia de mí, oh Jehovah, porque estoy en angustia. Mis ojos, mi alma y mis entrañas se han debilitado por el pesar.
10Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar. Mi fuerza me falla a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han debilitado.
11Para todos mis enemigos he sido objeto de oprobio. He sido objeto de horror para mis vecinos, y de miedo para mis conocidos. Los que me veían huían de mí.
12He sido olvidado en sus corazones como un muerto; he venido a ser como un objeto inútil.
13Porque he oído la calumnia de muchos; el terror está por todas partes, mientras traman unidos contra mí, y planean quitarme la vida.
14Pero yo he confiado en ti, oh Jehovah. He dicho: "Tú eres mi Dios;
15en tus manos están mis tiempos." Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu misericordia.
17Oh Jehovah, no sea yo avergonzado, ya que te he invocado. Sean avergonzados los impíos; desciendan en silencio al Seol.
18Enmudezcan los labios mentirosos que hablan insolencias contra el justo, con soberbia y desprecio.
19¡Cuán grande es la bondad que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que en ti se refugian contra los hijos del hombre.
20En el refugio de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre. En un tabernáculo los guardarás de las contiendas de la lengua.
21¡Bendito sea Jehovah! Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.
22En mi apresuramiento yo dije: "¡Cortado soy de tu presencia!" Pero cuando clamé a ti, oíste la voz de mis ruegos.
23Amad a Jehovah, todos vosotros sus santos. A los fieles guarda Jehovah, pero retribuye en abundancia al que actúa con soberbia.
24Esforzaos, todos vosotros los que esperáis en Jehovah, y tome aliento vuestro corazón.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 40
1(Salmo de David. Masquil) Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y ha sido cubierto su pecado.
2Bienaventurado el hombre a quien Jehovah no atribuye iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.
3Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir, todo el día.
4Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; mi vigor se convirtió en sequedades de verano. (Selah)
5Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: "Confesaré mis rebeliones a Jehovah." Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah)
6Por eso orará a ti todo fiel en el tiempo en que puedas ser hallado. Ciertamente en la inundación las caudalosas aguas no llegarán a él.
7Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia y con cánticos de liberación me rodearás. (Selah)
8"Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar. Sobre ti fijaré mis ojos.
9No seáis sin entendimiento, como el caballo, o como el mulo, cuya boca ha de ser frenada con rienda y freno; de otro modo, no se acercan a ti."
10Muchos dolores tendrá el impío; pero la misericordia cercará al que espera en Jehovah.
11Oh justos, alegraos en Jehovah y gozaos; cantad con júbilo, todos los rectos de corazón.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 41
1Alegraos, oh justos, en Jehovah; a los rectos es hermosa la alabanza.
2Dad gracias a Jehovah con lira; cantadle con arpa de diez cuerdas.
3Cantadle un cántico nuevo; hacedlo bien, tocando con júbilo.
4Porque recta es la palabra de Jehovah, y toda su obra ha sido hecha con verdad.
5El ama la justicia y el derecho; de la misericordia de Jehovah está llena la tierra.
6Por la palabra de Jehovah fueron hechos los cielos; todo el ejército de ellos fue hecho por el soplo de su boca.
7El junta como un montón las aguas de los mares, y guarda en depósitos los océanos.
8Tema a Jehovah toda la tierra; témanle todos los habitantes del mundo.
9Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió.
10Jehovah hace nulo el consejo de las naciones, y frustra las maquinaciones de los pueblos.
11El consejo de Jehovah permanecerá para siempre, y los pensamientos de su corazón, por todas las generaciones.
12¡Bienaventurada la nación de la cual Jehovah es Dios, el pueblo al cual escogió como posesión suya!
13Jehovah ve desde los cielos; mira a todos los hijos del hombre.
14Desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra.
15El que formó el corazón de todos ellos comprende todas sus obras.
16El rey no es librado por la multitud del ejército; el valiente no escapa por su mucha fuerza.
17Vano es el caballo para la victoria, y a pesar de su gran fuerza, no podrá librar.
18El ojo de Jehovah está sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia,
19para librar sus almas de la muerte y para darles vida en tiempos de hambre.
20Nuestra alma espera en Jehovah: El es nuestra ayuda y nuestro escudo.
21Por eso, nuestro corazón se alegra en él, porque en su santo nombre hemos confiado.
22Sea tu misericordia, oh Jehovah, sobre nosotros, según lo esperamos de ti.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 42
1(Salmo de David, cuando cambió su conducta ante Abimelec, y éste lo echó, y él se fue) Bendeciré a Jehovah en todo tiempo; su alabanza estará siempre en mi boca.
2En Jehovah se gloriará mi alma; lo oirán los mansos y se alegrarán.
3Engrandeced a Jehovah conmigo; ensalcemos juntos su nombre.
4Yo busqué a Jehovah, y él me oyó, y de todos mis temores me libró.
5Los que a él miran son iluminados; sus rostros no serán avergonzados.
6Este pobre clamó, y Jehovah le escuchó y lo libró de todas sus angustias.
7El ángel de Jehovah acampa en derredor de los que le temen, y los libra.
8Probad y ved que Jehovah es bueno. ¡Bienaventurado el hombre que se refugia en él!
9Temed a Jehovah, vosotros sus santos, porque nada falta a los que le temen.
10Los leones tienen necesidades y sufren hambre, pero los que buscan a Jehovah no tendrán falta de ningún bien.
11Venid, oh hijos, escuchadme; el temor de Jehovah os enseñaré:
12¿Quién es el hombre que desea vida? ¿Quién anhela años para ver el bien?
13Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.
14Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.
15Los ojos de Jehovah están sobre los justos; sus oídos están atentos a su clamor.
16El rostro de Jehovah está contra los que hacen mal, para cortar de la tierra su memoria.
17Clamaron los justos, y Jehovah los oyó; los libró de todas sus angustias.
18Cercano está Jehovah a los quebrantados de corazón; él salvará a los contritos de espíritu.
19Muchos son los males del justo, pero de todos ellos lo librará Jehovah.
20El guardará todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
21Al impío le matará la maldad, y los que aborrecen al justo serán desolados.
22Jehovah redimirá el alma de sus siervos. No serán desolados cuantos confían en él.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 43
1(Salmo de David) Contiende, oh Jehovah, con los que contienden contra mí; combate a los que me combaten.
2Echa mano de escudo y defensa; levántate en mi ayuda.
3Saca lanza y jabalina al encuentro de mis perseguidores. Di a mi alma: "Yo soy tu salvación."
4Sean avergonzados y afrentados los que buscan mi vida; vuelvan atrás y sean humillados los que planean hacerme daño.
5Sean como el tamo ante el viento, y acóselos el ángel de Jehovah.
6Sea su camino tenebroso y resbaladizo, y persígalos el ángel de Jehovah.
7Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; sin causa pusieron trampa para mi vida.
8Alcáncele la destrucción que no imagina, y préndale la red que él mismo escondió. Caiga él en aquella destrucción.
9Entonces mi alma se gozará en Jehovah, y se alegrará en su salvación.
10Todos mis huesos dirán: "Oh Jehovah, ¿quién hay como tú? Libras al pobre del más fuerte que él; al pobre y necesitado, del que lo despoja."
11Se han levantado testigos falsos, y me interrogan de lo que no sé.
12Me han pagado mal por bien. ¡Desolación para mi alma!
13Sin embargo, cuando se enfermaron, yo me vestí de aflicción. Me afligí a mí mismo con ayuno, y mi oración se volvía a mi seno.
14Como por mi compañero, como por mi hermano actuaba; como el que hace luto por una madre, enlutado me humillaba.
15Pero cuando yo tropecé, ellos se alegraron y se reunieron. Se reunieron contra mí los calumniadores, sin que yo lo supiera. Me despedazaban y no cesaban.
16Con impiedad se dedicaron al escarnio; crujieron sus dientes contra mí.
17Oh Señor, ¿hasta cuándo consentirás esto? Rescata de sus destrucciones mi alma; libra mi única vida de los leones.
18Te confesaré en la gran congregación; te alabaré en medio de un pueblo numeroso.
19No se alegren de mí los que sin razón son mis enemigos, ni guiñen el ojo los que me aborrecen sin causa.
20Porque no hablan paz, y contra los mansos de la tierra traman engaños.
21Ensanchan contra mí sus bocas, diciendo: "¡Ajá, ajá, nuestros ojos lo han visto!"
22Tú lo has visto. Oh Jehovah, no calles; oh Señor, no te alejes de mí.
23Despierta y levántate para hacer justicia a mi causa, Dios mío y Señor mío.
24Oh Jehovah, Dios mío, hazme justicia conforme a tu rectitud. Que no se alegren de mí,
25ni digan en su corazón: "¡Ajá, esto es lo que queríamos!" Ni digan: "¡Lo hemos devorado!"
26Sean avergonzados y humillados a una los que se alegran de mi mal. Vístanse de vergüenza y confusión los que se engrandecen contra mí.
27Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: "¡Sea ensalzado Jehovah, que se complace en el bienestar de su siervo!"
28Mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza, todo el día.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 44
1(Al músico principal. Salmo de David, siervo de Dios) La transgresión habla al impío dentro de su corazón; no hay temor de Dios delante de sus ojos.
2Por eso se lisonjea en sus propios ojos, hasta que su iniquidad sea aborrecimiento.
3Las palabras de su boca son maldad y engaño; ha dejado de ser sensato y de hacer el bien.
4Sobre su cama piensa iniquidad; está en un camino que no es bueno y no desprecia el mal.
5Oh Jehovah, hasta los cielos alcanza tu misericordia; y hasta las nubes, tu fidelidad.
6Tu justicia es como las montañas de Dios; y tus juicios, como el gran océano. Oh Jehovah, que conservas al hombre y al animal,
7¡cuán preciosa es, oh Dios, tu bondad! Por eso los hijos del hombre se refugian bajo la sombra de tus alas.
8Se sacian de la abundancia de tu casa; les das a beber del torrente de tus delicias.
9Ciertamente contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.
10Extiende tu bondad a los que te conocen, y tu justicia a los rectos de corazón.
11Que no venga contra mí el pie de la soberbia, ni me mueva la mano de los impíos.
12Entonces caerán los que obran iniquidad; serán derribados y no podrán levantarse.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 45
1(Salmo de David) No te impacientes a causa de los malhechores, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
2Porque como la hierba pronto se secan, y se marchitan como el pasto verde.
3Confía en Jehovah y haz el bien. Habita en la tierra y apaciéntate de la fidelidad.
4Deléitate en Jehovah, y él te concederá los anhelos de tu corazón.
5Encomienda a Jehovah tu camino; confía en él, y él hará.
6El exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.
7Calla delante de Jehovah, y espera en él. No te alteres con motivo de los que prosperan en su camino, por el hombre que hace maldades.
8Deja la ira y abandona el enojo; de ninguna manera te apasiones por hacer lo malo.
9Porque los malhechores serán destruidos, pero los que esperan en Jehovah heredarán la tierra.
10Dentro de poco no quedará el impío. Contemplarás su lugar, y no aparecerá.
11Pero los mansos heredarán la tierra y se deleitarán por la abundancia de paz.
12El impío maquina contra el justo y cruje sus dientes contra él.
13El Señor se reirá de él, porque ve que viene su día.
14Los impíos desenvainan la espada y entesan el arco para derribar al pobre y al necesitado, para matar a los de recto proceder.
15Pero la espada de ellos entrará en su propio corazón, y su arco será roto.
16Mejor es lo poco del justo que las riquezas de muchos impíos.
17Porque los brazos de los impíos serán quebrados; pero es Jehovah quien sostiene al justo.
18Jehovah conoce los días de los íntegros, y la heredad de ellos será para siempre.
19No serán avergonzados en el tiempo malo; en los días de hambre serán saciados.
20Pero los impíos perecerán, y los enemigos de Jehovah serán consumidos como el sebo de los carneros; se disiparán como el humo.
21El impío toma prestado y no paga, pero el justo tiene compasión y da.
22Los que él bendiga heredarán la tierra, y los que él maldiga serán eliminados.
23Por Jehovah son afirmados los pasos del hombre, y él se complacerá en su camino.
24Si cae, no quedará postrado, porque Jehovah sostiene su mano.
25Yo he sido joven y he envejecido; pero no he visto a un justo desamparado, ni a sus descendientes mendigando pan.
26En todo tiempo tiene compasión y presta, y su descendencia es para bendición.
27Apártate del mal y haz el bien, y vivirás para siempre.
28Porque Jehovah ama la rectitud y no desampara a sus fieles. Para siempre serán guardados, pero la descendencia de los impíos será exterminada.
29Los justos heredarán la tierra y vivirán para siempre sobre ella.
30La boca del justo expresará sabiduría, y su lengua proferirá juicio.
31La ley de su Dios está en su corazón; por eso sus pasos no vacilarán.
32El impío acecha al justo y procura matarlo.
33Jehovah no lo dejará caer en su mano, ni dejará que lo condenen cuando sea juzgado.
34Espera en Jehovah y guarda su camino. El te exaltará para heredar la tierra, y cuando los impíos sean destruidos, tú lo verás.
35Yo he visto al impío enaltecido, que se levantaba como un cedro del Líbano.
36Pero pasó y ya no apareció. Lo busqué, y no fue hallado.
37Considera al íntegro y mira al justo; que la posteridad de ese hombre es paz.
38Pero los transgresores serán todos juntos destruidos; la posteridad de los impíos será eliminada.
39La salvación de los justos proviene de Jehovah; él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
40Jehovah les ayudará y los librará; les librará de los impíos y los salvará, porque en él se han refugiado.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 46
1(Salmo de David. Para conmemorar) Oh Jehovah, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
2Porque tus flechas han penetrado en mí, y sobre mí ha descendido tu mano.
3No hay parte sana en mi cuerpo a causa de tu ira; no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.
4Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como carga pesada me agobian.
5Hieden y supuran mis heridas a causa de mi locura.
6Estoy encorvado y abatido en gran manera; ando enlutado todo el día.
7Porque mis espaldas están inflamadas, y no hay parte sana en mi cuerpo.
8Estoy debilitado y totalmente molido; gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
9Oh Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi gemido no te es oculto.
10Mi corazón palpita fuertemente, y mi vigor me ha abandonado. Aun la luz de mis ojos ya no está conmigo.
11Mis amigos y compañeros se han apartado de mi plaga; mis parientes se han mantenido alejados.
12Los que buscaban mi vida armaron trampas, y los que procuraban mi mal profirieron amenazas. Maquinaban fraudes todo el día.
13Pero yo, como si fuera sordo, no escuchaba, y era como un mudo que no abre la boca.
14Actué como un hombre que no oye, y en cuya boca no hay amonestación.
15Pues en ti, oh Jehovah, he esperado; tú responderás, oh Jehovah, Dios mío.
16Porque dije: "No sea que se alegren de mí, y cuando resbale mi pie, se enaltezcan sobre mí."
17Porque yo estoy a punto de caer, y mi dolor está delante de mí continuamente.
18Por eso confesaré mi iniquidad; me acongojaré por mi pecado.
19Porque mis enemigos están vivos y fuertes; se han aumentado los que me aborrecen sin motivo.
20Los que pagan mal por bien me son hostiles, por seguir yo lo bueno.
21No me desampares, oh Jehovah. Dios mío, no te alejes de mí;
22apresúrate a socorrerme, oh Señor, salvación mía.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 47
1(Al músico principal. A Jedutún. Salmo de David) Yo dije: "Cuidaré mis caminos para no pecar con mi lengua. Guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío esté frente a mí."
2Enmudecí, quedé en silencio; me callé aun respecto de lo bueno, pero mi dolor se agravó.
3Mi corazón se enardeció dentro de mí; fuego se encendió en mi suspirar, y así hablé con mi lengua:
4Hazme saber, oh Jehovah, mi final, y cuál sea la medida de mis días. Sepa yo cuán pasajero soy.
5He aquí, has hecho que mis días sean breves; mi existencia es como nada delante de ti. De veras, sólo vanidad es todo hombre en su gloria. (Selah)
6En la oscuridad deambula el hombre; de veras, en vano se inquieta por acumular, y no sabe quién lo recogerá.
7Ahora, oh Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.
8Líbrame de todas mis rebeliones; no me pongas por burla del insensato.
9Enmudecí; no abrí mi boca, porque tú eres quien lo hizo.
10Aparta de mí tu plaga; por el movimiento de tu mano soy consumido.
11Con castigos por el pecado corriges al hombre, y deshaces como polilla su hermosura. Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah)
12Escucha mi oración, oh Jehovah; oye mi clamor y no calles ante mis lágrimas. Porque forastero soy para ti, un advenedizo, como todos mis padres.
13Aparta de mí tu mirada, de modo que me alegre antes que me vaya y deje de ser.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 48
1(Al músico principal. Salmo de David) Pacientemente esperé a Jehovah, y él se inclinó a mí y oyó mi clamor.
2Y me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso. Puso mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
3Puso en mi boca un cántico nuevo, una alabanza a nuestro Dios. Muchos verán esto y temerán, y confiarán en Jehovah.
4Bienaventurado el hombre que pone su confianza en Jehovah, y no vuelve la mirada a los soberbios, ni a los que se enredan con la falsedad.
5Oh Jehovah, Dios mío, tú has multiplicado tus maravillas y tus pensamientos para con nosotros. No hay nadie comparable a ti. Si intentara referirme y hablar de ellos, serían demasiados como para ser contados.
6El sacrificio y la ofrenda no te agradan; tú has abierto mis oídos. Holocaustos y sacrificios por el pecado no has pedido.
7Entonces dije: "He aquí, yo vengo. En el rollo de pergamino está escrito acerca de mí:
8‘El hacer tu voluntad, oh Dios mío, me ha agradado; y tu ley está en medio de mi corazón.’"
9He anunciado justicia en la gran congregación; he aquí, no he detenido mis labios. Oh Jehovah, tú lo sabes.
10No he encubierto tu justicia dentro de mi corazón; he proclamado tu fidelidad y tu salvación. No he ocultado tu misericordia ni tu verdad en la gran congregación.
11Tú, oh Jehovah, no detengas de mí tu compasión; que tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
12Porque me han rodeado males incontables; me han alcanzado mis iniquidades, y no puedo levantar la vista. Son más numerosos que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me ha fallado.
13¡Ten a bien, oh Jehovah, librarme! ¡Oh Jehovah, apresúrate a socorrerme!
14Sean avergonzados y humillados a una los que buscan mi vida para cortarla.
15Vuelvan atrás y sean confundidos los que desean mi mal. Sean desolados a causa de su vergüenza los que dicen: "¡Ajá, ajá!"
16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan. Digan siempre los que aman tu salvación: "¡Jehovah sea engrandecido!"
17Aunque yo sea pobre y necesitado, Jehovah pensará en mí. Tú eres mi ayuda y mi libertador; ¡Oh Dios mío, no te tardes!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 49
1(Al músico principal. Salmo de David) ¡Bienaventurado el que se preocupa del pobre! En el día malo lo librará Jehovah.
2Jehovah lo guardará y le dará vida, para que sea feliz en la tierra. No lo entregará a la voluntad de sus enemigos.
3Jehovah lo sustentará en el lecho de dolor. En su enfermedad, tú transformarás su postración.
4Yo dije: "Oh Jehovah, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado."
5Mis enemigos hablan mal de mí y preguntan: "¿Cuándo se morirá, y perecerá su nombre?"
6Si alguien viene a verme, habla mentira. Su corazón acumula iniquidad para sí, y saliendo afuera, lo divulga.
7Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; contra mí traman el mal.
8"Algo abominable se ha derramado sobre él. El que cayó en la cama no se volverá a levantar."
9Aun mi amigo íntimo, en quien yo confiaba y quien comía de mi pan, ha levantado contra mí el talón.
10Pero tú, oh Jehovah, ten misericordia de mí; haz que me levante, y les daré su merecido.
11En esto conoceré que de mí te has agradado: en que mi enemigo no cante victoria sobre mí.
12En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, y me haces estar delante de ti para siempre.
13¡Bendito sea Jehovah Dios de Israel, desde la eternidad hasta la eternidad! Amén y amén.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 50
1(Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré) Como ansía el venado las corrientes de las aguas, así te ansía a ti, oh Dios, el alma mía.
2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo iré para presentarme delante de Dios?
3Mis lágrimas han sido mi alimento día y noche, mientras me dicen todos los días: "¿Dónde está tu Dios?"
4Recuerdo estas cosas y derramo mi alma dentro de mí: cuando pasaba con la muchedumbre, guiándolos hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de acción de gracias de la multitud en fiesta.
5¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he de alabar. ¡El es la salvación de mi ser,
6y mi Dios! Mi alma está abatida dentro de mí. Por esto me acordaré de ti en la tierra del Jordán y del Hermón, en el monte de Mizar.
7Un abismo llama a otro por la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
8De día, mandará Jehovah su misericordia; y de noche, su canción estará conmigo, la oración al Dios de mi vida.
9Diré a Dios: "Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué he de andar enlutado por la opresión del enemigo?"
10Mientras mis huesos se quebrantan, mis enemigos me afrentan diciéndome cada día: "¿Dónde está tu Dios?"
11¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he de alabar. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 51
1(Al músico principal. Salmo de David, cuando el profeta Natán fue a él, después que David tuvo relaciones con Betsabé) Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra mis rebeliones.
2Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
3Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí.
4Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo ante tus ojos. Seas tú reconocido justo en tu palabra y tenido por puro en tu juicio.
5He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre.
6He aquí, tú quieres la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
7Quita mi pecado con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.
8Hazme oír gozo y alegría, y se regocijarán estos huesos que has quebrantado.
9Esconde tu rostro de mis pecados y borra todas mis maldades.
10Crea en mí, oh Dios, un corazón puro y renueva un espíritu firme dentro de mí.
11No me eches de tu presencia, ni quites de mí tu Santo Espíritu.
12Devuélveme el gozo de tu salvación, y un espíritu generoso me sustente.
13Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti.
14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, y con regocijo cantará mi lengua tu justicia.
15Señor, abre mis labios, y proclamará mi boca tu alabanza.
16Porque no quieres sacrificio; y si doy holocausto, no lo aceptas.
17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias tú, oh Dios.
18Haz bien a Sion, con tu benevolencia; edifica los muros de Jerusalén.
19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo quemada. Entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 52
1(Al músico principal. Masquil de David cuando Doeg el edomita fue y le informó a Saúl diciendo: "David ha ido a la casa de Abimelec.") ¿Por qué te jactas, oh poderoso, de la maldad contra el piadoso? Todo el día
2tu lengua maquina agravios; como navaja afilada produce engaño.
3Has amado el mal más que el bien; la mentira, más que el hablar justicia. (Selah)
4Has amado toda palabra perversa, oh lengua engañosa.
5Por eso Dios te derribará para siempre; te aplastará y te arrancará de tu morada. El te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah)
6Los justos lo verán y temerán. Se reirán de él diciendo:
7"¡Ved al hombre que no puso a Dios como su fortaleza, sino que confió en sus muchas riquezas y se refugió en su maldad!"
8Pero yo seré como un olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Jehovah confiaré eternamente y para siempre.
9Por siempre te daré gracias por lo que has hecho. En presencia de tus fieles esperaré en tu nombre, porque es bueno.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 53
1(Al músico principal. Sobre Majalat. Masquil de David) Dijo el necio en su corazón: "No hay Dios." Se han corrompido y han hecho abominable maldad. No hay quien haga el bien.
2Dios miró desde los cielos sobre los hijos del hombre, para ver si había algún sensato que buscara a Dios.
3Pero cada uno se había descarriado; a una se habían corrompido. No había quien hiciera el bien; no había ni siquiera uno.
4¿Acaso los que obran iniquidad no saben que comen a mi pueblo como si fuera pan, y que a Dios no invocan?
5Allí donde no hubo nada que temer, temieron grandemente; porque Dios esparció los huesos de los blasfemos. Los avergonzaste, porque Dios los rechazó.
6¡Quién hiciera que de Sion viniese la salvación de Israel! Cuando Dios restaure de la cautividad a su pueblo, se gozará Jacob; se alegrará Israel.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 54
1(Al músico principal. Con Neguinot. Masquil de David, cuando fueron los de Zif y dijeron a Saúl: "¿Acaso no está David escondido entre nosotros?") Oh Dios, sálvame por tu nombre y defiéndeme con tu poder.
2Oh Dios, escucha mi oración; atiende las palabras de mi boca.
3Porque los extraños se han levantado contra mí, y los violentos buscan mi vida. No toman en cuenta a Dios. (Selah)
4He aquí, Dios es quien me ayuda; el Señor está con los que sostienen mi vida.
5El hará volver el mal contra mis enemigos. ¡Destrúyelos por tu verdad!
6Te ofreceré sacrificios voluntarios. Daré gracias a tu nombre, oh Jehovah, porque es bueno;
7porque me has librado de toda angustia. Mis ojos han visto la derrota de mis enemigos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 55
1(Al músico principal. Con Neguinot. Masquil de David) Atiende, oh Dios, mi oración; no te escondas ante mi súplica.
2Escúchame y respóndeme. En mi pensar estoy deprimido y turbado
3por la voz del enemigo, por la presión de los impíos que me inculpan de iniquidad y me odian con furor.
4Mi corazón se estremece dentro de mí; terrores de muerte me han caído encima.
5Temor y temblor me han sobrevenido, y me cubre el espanto.
6Dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo.
7Ciertamente huiría lejos y pasaría las noches en el desierto. (Selah)
8Me apresuraría a buscar refugio del viento tempestuoso, de la tempestad.
9Destrúyelos, oh Señor, y confunde sus lenguas; porque violencia y rencilla he visto en la ciudad.
10Día y noche hacen rondas sobre sus muros, y la maldad y el abuso están adentro.
11Agravio hay en medio de ella; el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.
12Si un enemigo me hubiera afrentado, yo lo habría soportado. Si el que me aborrece se hubiera levantado contra mí, yo me habría ocultado de él.
13Pero fuiste tú, un hombre igual a mí, mi compañero, mi íntimo amigo;
14que juntos compartíamos dulcemente los secretos, y con afecto nos paseábamos en la casa de Dios.
15Que la muerte los sorprenda y desciendan vivos al Seol. Porque el mal está en sus moradas, instalado en medio de ellos.
16No obstante, yo clamaré a Dios, y Jehovah me salvará.
17Al anochecer, al amanecer y al mediodía oraré y clamaré; y él oirá mi voz.
18Ha rescatado en paz mi alma de la guerra que han desatado en contra de mí, aunque son muchos los que han estado contra mí.
19Dios oirá, y luego los humillará: ¡El, que permanece desde la antigüedad! (Selah) Porque no cambian de actitud ni temen a Dios.
20Más bien, aquél extiende sus manos contra sus propios aliados, y viola su pacto.
21Ellos ablandan su boca más que mantequilla, pero en su corazón hay contienda. Suavizan sus palabras más que el aceite, pero son como espadas desenvainadas.
22Echa tu carga sobre Jehovah, y él te sostendrá. Jamás dejará caído al justo.
23Tú, oh Dios, harás descender a aquéllos al pozo de la destrucción. Los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días, pero yo confiaré en ti.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 56
1(Al músico principal. Sobre "La paloma silenciosa de la lejanía". Mictam de David compuesto cuando los filisteos lo apresaron en Gat) Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me pisotea el hombre; me oprime combatiéndome todo el día.
2Todo el día me pisotean mis enemigos, porque muchos son los que me combaten con altanería.
3El día en que tengo temor, yo en ti confío.
4En Dios, cuya palabra alabo, en Dios he confiado. ¡No temeré lo que me pueda hacer ningún mortal!
5Todo el día pervierten mis palabras; contra mí son todos sus pensamientos, para mal.
6Ellos conspiran; se ocultan. Observan atentamente mis pasos en acecho de mi vida.
7¿Escaparán ellos por su iniquidad? ¡Oh Dios, derriba los pueblos con tu furor!
8Mis andanzas tú has contado: Pon mis lágrimas ante ti. ¿Acaso no están escritas en tu libro?
9El día que yo clame a ti, mis enemigos retrocederán. Esto sé: que Dios está a mi lado.
10En Dios, cuya palabra alabo, en Jehovah, cuya palabra alabo,
11en Dios he confiado. No temeré lo que me pueda hacer el hombre.
12Sobre mí, oh Dios, están tus votos; te pagaré sacrificios de acción de gracias.
13Porque has librado mi vida de la muerte y mis pies de la caída, para que ande delante de Dios en la luz de la vida.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 57
1(Al músico principal. Sobre "No destruyas". Mictam de David compuesto cuando huyó de Saúl a la cueva) Ten misericordia de mí, oh Dios; ten misericordia de mí, porque en ti ha confiado mi alma. En la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen las calamidades.
2Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece.
3El enviará desde los cielos y me librará de la infamia del que me oprime. (Selah) ¡Dios enviará su misericordia y su verdad!
4Mi vida está entre leones; estoy tendido entre hombres que devoran. Sus dientes son lanzas y flechas, y su lengua es como espada afilada.
5¡Seas exaltado sobre los cielos, oh Dios; y sobre toda la tierra, tu gloria!
6Una red han tendido ante mis pasos para doblegar mi alma. Una fosa han cavado delante de mí, y en medio de ella han caído ellos mismos. (Selah)
7Mi corazón está firme, oh Dios; está firme mi corazón. Cantaré y entonaré salmos.
8¡Despierta, oh alma mía! ¡Despertad, oh arpa y lira! Despertaré al alba.
9Te alabaré entre los pueblos, oh Señor; a ti cantaré salmos entre las naciones.
10Porque grande, hasta los cielos, es tu misericordia; y hasta las nubes, tu verdad.
11¡Seas exaltado sobre los cielos, oh Dios; y sobre toda la tierra, tu gloria!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 58
1(Al músico principal. Sobre "No destruyas". Mictam de David) Oh magistrados, ¿en verdad pronunciáis justicia? ¿Juzgáis rectamente a los hijos del hombre?
2Más bien, con el corazón obráis iniquidad en la tierra y a la violencia abrís camino con vuestras manos.
3Los impíos se alienaron desde la matriz; se descarriaron desde el vientre, hablando mentira.
4Tienen veneno como veneno de serpiente; son como una cobra sorda que tapa sus oídos
5y no oye la voz de los encantadores, aun del más experto encantador.
6Oh Dios, rompe sus dientes en sus bocas; quiebra, oh Jehovah, los colmillos de los leones.
7Escúrranse como aguas que se pierden; que cuando apunten con sus flechas, éstas queden despuntadas.
8Pasen como la babosa que se deshace; y como un abortivo de mujer, no vean el sol.
9Antes que sus espinos produzcan espinas, con su ira los arrebatará cual vendaval.
10El justo se alegrará cuando vea la venganza, y lavará sus pies en la sangre del impío.
11Entonces dirá el hombre: "Ciertamente el justo tiene frutos; ciertamente hay un Dios que juzga la tierra."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 59
1(Al músico principal. Sobre "No destruyas". Mictam de David, compuesto cuando Saúl mandó que ellos acecharan la casa para matarlo) Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que se levantan contra mí.
2Líbrame de los que hacen iniquidad; sálvame de los hombres sanguinarios.
3Porque he aquí, acechan mi vida; los prepotentes me atacan, no por transgresión o por pecado mío, oh Jehovah.
4Sin que yo sea culpable, corren y se preparan. Despierta para venir a mi encuentro y mira.
5Tú, oh Jehovah Dios de los Ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones. No tengas misericordia de ningún inicuo traidor. (Selah)
6Vuelven al anochecer, aúllan como perros y rodean la ciudad.
7He aquí, profieren con sus bocas; espadas hay en sus labios. Porque dicen: "¿Quién oye?"
8Pero tú, oh Jehovah, te reirás de ellos; te burlarás de todas las naciones.
9Fortaleza mía, en ti esperaré; porque Dios es mi alto refugio.
10Mi Dios misericordioso me saldrá al encuentro. Dios me hará ver mi deseo cumplido en mis enemigos.
11No los mates, para que mi pueblo no se olvide. Hazles andar errantes, por tu poder. Abátelos, oh Jehovah, escudo nuestro.
12Por el pecado de sus bocas, por la palabra de sus labios sean presos; por su soberbia, por la maldición y por la mentira que profieren.
13Acábalos con furor; acábalos de modo que dejen de existir. Que se sepa que Dios domina en Jacob, hasta los confines de la tierra. (Selah)
14¡Que vuelvan al anochecer y aúllen como perros! ¡Que rodeen la ciudad!
15Ellos andan errantes para hallar qué comer; y al no saciarse, se quejan.
16Pero yo cantaré a tu poder y alabaré de mañana tu misericordia; porque fuiste para mí un alto refugio y un amparo en el día de mi angustia.
17Fortaleza mía, a ti cantaré salmos; porque Dios es mi alto refugio, el Dios que tiene misericordia de mí.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 60
1(Al músico principal. Sobre "La Rosa del Testimonio". Mictam de David, para ser enseñado. Compuesto cuando provocó la confrontación con Siria mesopotámica y Siria de Soba, y Joab volvió y derrotó a 12.000 de Edom en el valle de la Sal) Oh Dios, tú nos has desechado; has roto nuestras defensas. Te has airado. ¡Vuelve a nosotros!
2Hiciste temblar la tierra; la has agrietado. Restaura sus fallas, porque se desmorona.
3Has hecho ver duras cosas a tu pueblo; nos has hecho beber vino de aturdimiento.
4Has dado bandera a los que te temen, para que alcancen seguridad ante el arco. (Selah)
5Salva con tu diestra y respóndenos, de modo que sean librados tus amados.
6Dios ha hablado en su santuario: "¡Cómo me regocijo! Repartiré Siquem y mediré el valle de Sucot.
7Mío es Galaad, y mío es Manasés. Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi cetro.
8Moab es la vasija en que me lavo; sobre Edom echaré mis sandalias, y sobre Filistea lanzaré mi grito de victoria."
9¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me conducirá hasta Edom?
10¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado, y que ya no sales, oh Dios, con nuestros ejércitos?
11Danos socorro ante el enemigo, pues vana es la liberación que da el hombre.
12Con Dios haremos proezas, y él aplastará a nuestros enemigos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 61
1(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo de David) Escucha, oh Dios, mi clamor; atiende a mi oración.
2Desde el extremo de la tierra clamaré a ti cuando mi corazón desmaye. Llévame a la roca que es más alta que yo.
3Porque tú me has sido refugio y torre fortificada delante del enemigo.
4Que yo habite en tu tabernáculo para siempre, y me refugie al amparo de tus alas. (Selah)
5Pues tú, oh Dios, has oído mis votos; has dado heredad a los que temen tu nombre.
6Días sobre días añadirás al rey; sus años serán como generación tras generación.
7Estará para siempre delante de Dios; designa la misericordia y la verdad para que lo guarden.
8Entonces cantaré salmos a tu nombre para siempre, para pagar mis votos día tras día.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 62
1(Al músico principal. A Jedutún. Salmo de David) Sólo en Dios reposa mi alma; de él proviene mi salvación.
2Sólo él es mi roca y mi salvación; él es mi refugio; no seré grandemente movido.
3¿Hasta cuándo os ensañaréis contra un hombre? ¿Lo destrozaréis todos vosotros como a una pared inclinada o una cerca derribada?
4Solamente consultan cómo derribarlo de su eminencia. Se complacen con la mentira. Con sus bocas bendicen, pero en su interior maldicen. (Selah)
5Oh alma mía, reposa sólo en Dios, porque de él es mi esperanza.
6Sólo él es mi roca y mi salvación; es mi alto refugio; no seré movido.
7Dios es mi salvación y mi gloria; en Dios está la roca de mi fortaleza y mi refugio.
8Oh pueblos, esperad en él en todo tiempo; derramad delante de él vuestro corazón, porque Dios es nuestro refugio. (Selah)
9Por cierto, vanidad son los hombres comunes; mentira son los hombres notables. Si se los pesa a todos juntos en balanza, serán menos que un soplo.
10No confiéis en la opresión, ni os envanezcáis con la rapiña. Aunque se incremente la riqueza, no pongáis en ella el corazón.
11Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: que en Dios hay fortaleza.
12También en ti, oh Señor, hay misericordia; pues tú pagas a cada uno según su obra.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 63
1(Salmo de David, compuesto cuando estaba en el desierto de Judá) ¡Oh Dios, tú eres mi Dios! Con diligencia te he buscado; mi alma tiene sed de ti. Mi cuerpo te anhela en tierra árida y sedienta, carente de agua.
2Te he contemplado en el santuario, para admirar tu poder y tu gloria.
3Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
4Por eso te bendeciré en mi vida, y en tu nombre alzaré mis manos.
5Como de sebo y de gordura se saciará mi alma; mi boca te alabará con labios de júbilo.
6Cuando en mi cama me acuerdo de ti, medito en ti en las vigilias de la noche.
7Porque tú eres mi socorro, bajo la sombra de tus alas cantaré de gozo.
8Mi vida está apegada a ti; tu mano derecha me sostiene.
9Los que buscan mi alma para destruirla caerán en las profundidades de la tierra.
10Los destruirán a filo de espada, y serán la porción de las zorras.
11Pero el rey se alegrará en Dios. Será alabado cualquiera que jura por él, pero será cerrada la boca de los que hablan mentira.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 64
1(Al músico principal. Salmo de David) Escucha, oh Dios, mi voz en mi oración; guarda mi vida del miedo al enemigo.
2Escóndeme del consejo secreto de los malhechores, del tumulto de los que obran iniquidad.
3Ellos afilan sus lenguas como espadas, y disponen palabras amargas como flechas,
4para tirarlas a escondidas contra el inocente. De repente tiran contra él, y no temen.
5Se alientan unos a otros en perverso designio, y planean esconder trampas. Dicen: "¿Quién nos ha de ver?"
6Traman maldad, hacen un minucioso complot, hasta el íntimo pensamiento de cada uno de ellos y lo profundo del corazón.
7Pero Dios los herirá con sus propias flechas. De repente les sobrevendrán sus heridas.
8Los hará caer por sus propias lenguas; todos los que los vean moverán la cabeza.
9Todos los hombres temerán; anunciarán la obra de Dios y entenderán sus hechos.
10El justo se alegrará en Jehovah y confiará en él. Se gloriarán todos los rectos de corazón.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 65
1(Al músico principal. Salmo. Cántico de David) En Sion, oh Dios, te corresponde la alabanza; a ti serán pagados los votos.
2Tú oyes la oración; a ti acudirá todo ser.
3Las palabras de iniquidad prevalecen contra mí, pero tú perdonarás nuestras rebeliones.
4Bienaventurado el hombre que tú escoges y haces que se acerque a ti, para que habite en tus atrios. Seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo.
5Con hechos tremendos nos responderás en justicia, oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los confines de la tierra y de todos los mares más distantes.
6Tú eres el que afirmas las montañas con poder, ceñido de poderío.
7Tú eres el que sosiegas el estruendo de los mares, el estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos.
8Por eso los habitantes de los confines de la tierra tienen temor de tus maravillas. Tú haces cantar de júbilo a las salidas de la mañana y de la noche.
9Visitas la tierra y la riegas; en gran manera la enriqueces. El río de Dios está lleno de aguas. Produces los trigales, porque así lo has preparado.
10Haces que se empapen sus surcos y allanas sus crestas. Disuelves los terrones con aguaceros y bendices sus brotes.
11Coronas el año con tus bondades, y tus recorridos fluyen abundancia.
12Los pastizales del desierto fluyen abundancia, y las colinas se ciñen de alegría.
13Los prados se visten de rebaños y los valles se cubren de grano. Gritan de júbilo y cantan.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 66
1(Al músico principal. Cántico y salmo) ¡Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra!
2Cantad a la gloria de su nombre; dadle la gloria en la alabanza.
3Decid a Dios: "¡Cuán admirables son tus obras! Por tu gran poder se someterán a ti tus enemigos.
4¡Toda la tierra te adorará y cantará a ti! ¡Cantarán a tu nombre!" (Selah)
5Venid y ved los actos de Dios, admirable en sus hechos para con los hijos del hombre.
6El convirtió el mar en tierra seca, y por el río pasaron a pie. ¡Regocijémonos en él!
7Se enseñorea con su poder para siempre; sus ojos observan a las naciones para que los rebeldes no se enaltezcan contra él. (Selah)
8¡Bendecid, oh pueblos, a nuestro Dios! Haced que se escuche la voz de su alabanza.
9El es quien preservó la vida a nuestra alma y no permitió que resbalasen nuestros pies.
10Tú nos has probado, oh Dios; nos has purificado como se prueba la plata.
11Nos metiste en la red, y pusiste apretura sobre nuestros lomos.
12Hiciste que los hombres cabalgaran encima de nuestras cabezas. Pasamos por el fuego y por el agua, pero luego nos sacaste a abundancia.
13Entraré en tu templo con holocaustos; te pagaré mis votos
14que pronunciaron mis labios y que mi boca prometió cuando yo estaba angustiado.
15Te ofreceré holocaustos de animales engordados, con incienso de carneros. Sacrificaré toros y machos cabríos. (Selah)
16Venid; oíd, todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho por mi vida.
17A él invoqué con mi boca y con mi lengua lo ensalcé.
18Si en mi corazón yo hubiese consentido la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.
19¡Pero de veras Dios me ha escuchado! El atendió a la voz de mi oración.
20¡Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración ni de mí su misericordia!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 67
1(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo y cántico) Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga. Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; (Selah)
2para que sea reconocido en la tierra tu camino, y en todas las naciones tu salvación.
3¡Los pueblos te alaben, oh Dios! ¡Todos los pueblos te alaben!
4Alégrense y gócense las naciones, porque tú juzgarás a los pueblos con equidad y guiarás a las naciones de la tierra. (Selah)
5¡Los pueblos te alaben, oh Dios! ¡Todos los pueblos te alaben!
6La tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
7Dios nos bendiga, y témanlo todos los confines de la tierra.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 68
1(Al músico principal. Salmo de David. Cántico) Dios se levantará, y se dispersarán sus enemigos; huirán de su presencia los que le aborrecen.
2Como se disipa el humo, así los disiparás. Como se derrite la cera ante el fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.
3Pero los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios y saltarán de alegría.
4¡Cantad a Dios! ¡Cantad salmos a su nombre! ¡Preparad camino al que cabalga sobre las nubes! Jehovah es su nombre. ¡Alegraos delante de él!
5Padre de los huérfanos y juez de las viudas es Dios en su santa morada.
6Es el Dios que hace habitar en familia a los solitarios y saca a los cautivos a prosperidad, pero los rebeldes habitan en sequedales.
7Oh Dios, cuando saliste delante de tu pueblo, cuando marchaste por el desierto, (Selah)
8la tierra tembló; también los cielos gotearon ante Dios. Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
9Abundante lluvia esparciste, oh Dios; a tu posesión exhausta reanimaste.
10Tu rebaño ha habitado en ella. Por tu bondad, oh Dios, has provisto para el pobre.
11El Señor da la palabra, y una gran hueste de mujeres anuncia la buena nueva:
12"¡Huyen, huyen los reyes de los ejércitos!" Y en casa las mujeres reparten el botín.
13Aunque os recostabais entre los rediles, las alas de la paloma se cubrieron de plata, y sus plumas con la amarillez del oro.
14Cuando el Todopoderoso esparció allí a los reyes, el monte Salmón se cubrió de nieve.
15¡Monte de Dios es el monte de Basán! ¡Alto es el monte de Basán!
16Oh montes de elevados picachos, ¿por qué miráis con hostilidad al monte que Dios ha deseado como morada? Ciertamente Jehovah habitará allí para siempre.
17Los carros de Dios son miríadas de miríadas, y millares de millares. ¡Entre ellos el Señor viene del Sinaí al santuario!
18Subiste a lo alto, tomaste cautivos. Tomaste tributos de los hombres, aun de los rebeldes, para que allí habitase Jehovah Dios.
19¡Bendito sea el Señor! Día tras día lleva nuestras cargas el Dios de nuestra salvación. (Selah)
20Nuestro Dios es Dios de salvación; de Jehovah el Señor es el librar de la muerte.
21Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos; la cabelluda coronilla del que camina en sus pecados.
22El Señor dijo: "De Basán los haré volver; los haré volver de lo profundo del mar,
23para que laves tus pies en sangre, y también la lengua de tus perros en la de tus enemigos.
24¡Ved las marchas triunfales de Dios, las marchas triunfales de mi Dios y Rey, en el santuario!
25Los cantores van delante, los músicos detrás, y en medio van las jóvenes tocando tamboriles.
26¡Bendecid a Dios en la congregación! ¡Bendecid al Señor, vosotros de la estirpe de Israel!
27Allí está Benjamín, el más joven, dirigiéndoles. Allí están los jefes de Judá con su multitud, los jefes de Zabulón y los jefes de Neftalí.
28Tu Dios ha ordenado tu fuerza. ¡Confirma, oh Dios, lo que has hecho en nosotros!
29Por causa de tu templo en Jerusalén, los reyes te traerán obsequios.
30Reprende a la fiera del cañaveral, a la manada de toros con los becerros de los pueblos. Atropella a los que persiguen la plata. Dispersa a los pueblos que se complacen en las batallas.
31Vendrán dignatarios de Egipto; Etiopía extenderá sus manos hacia Dios.
32Reinos de la tierra, cantad a Dios; ¡cantad al Señor! (Selah)
33Cantad al que cabalga en los cielos, los cielos milenarios; él emitirá su voz, su poderosa voz.
34¡Reconoced el poderío de Dios! Sobre Israel sea su magnificencia, y su poder en los cielos.
35Temible eres, oh Dios, en tu santuario. El Dios de Israel es quien da poder y vigor a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 69
1(Al músico principal. Sobre Sosanim. Salmo de David) ¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta mi alma!
2Estoy hundido en el lodo profundo, donde no hay suelo firme. He llegado a las profundidades de las aguas, y la corriente me ha arrastrado.
3Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido. Mis ojos han desfallecido esperando a mi Dios.
4Los que me aborrecen sin causa se han aumentado; son más que los cabellos de mi cabeza. Se han fortalecido mis enemigos que me destruyen sin razón. ¡He tenido que devolver lo que no había robado!
5Oh Dios, tú conoces mi insensatez; mis pecados no te son ocultos.
6No sean avergonzados por mi culpa los que esperan en ti, oh Señor Jehovah de los Ejércitos. No sean confundidos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
7Por tu causa he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi cara.
8He venido a ser extraño a mis hermanos, y extranjero para los hijos de mi madre.
9Pues el celo por tu casa me ha consumido, y las afrentas de los que te afrentan han caído sobre mí.
10Me afligí a mí mismo con ayuno; también esto me ha servido de afrenta.
11Además, me puse cilicio como vestido y llegué a servirles de refrán.
12Hablaban contra mí los que se sentaban en el tribunal, y los borrachos cantaban canciones contra mí.
13Sin embargo, oh Jehovah, yo dirigía a ti mi oración en el tiempo de tu buena voluntad. Oh Dios, respóndeme por tu gran bondad, por la verdad de tu salvación.
14Sácame del lodo; no sea yo sumergido. Sea yo librado de los que me aborrecen, y de las profundidades de las aguas.
15No me arrastre la corriente de las aguas; no me trague el abismo, ni la fosa cierre su boca sobre mí.
16Escúchame, oh Jehovah, porque buena es tu misericordia. Mírame conforme a tu inmensa compasión.
17No escondas tu rostro de tu siervo, porque estoy angustiado; apresúrate a escucharme.
18Acércate a mi alma y redímela; líbrame a causa de mis enemigos.
19Tú conoces mi afrenta, mi confusión y mi oprobio. Delante de ti están todos mis enemigos.
20La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé que alguien se compadeciera de mí, y no hubo quién. Busqué consoladores y no hallé ninguno.
21Además, me dieron hiel en lugar de alimento, y para mi sed me dieron de beber vinagre.
22Séales una trampa la mesa que tienen delante; lo que es para bien, séales tropiezo.
23Oscurézcanse sus ojos para no ver, y haz que siempre tambaleen sus lomos.
24Derrama tu ira sobre ellos, y el furor de tu enojo los alcance.
25Quede desolada su casa, y en sus tiendas no haya morador.
26Porque persiguieron a quien tú heriste, y comentan el dolor de los que tú llagaste.
27Añade maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia.
28Sean borrados del libro de los vivientes, y no sean contados con los justos.
29Yo estoy afligido y dolorido. Tu liberación, oh Dios, me ponga en alto.
30Alabaré con cánticos el nombre de Dios; lo exaltaré con acciones de gracias.
31Esto agradará a Jehovah más que sacrificios de toros o de novillos que echan cuernos y pezuñas.
32Lo ven los humildes y se alegran. Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
33Porque Jehovah escucha a los necesitados; y no menosprecia a sus prisioneros.
34Alábenle los cielos y la tierra, los mares y todo lo que se mueve en ellos.
35Porque Dios salvará a Sion y reedificará las ciudades de Judá. Habitarán allí y la poseerán.
36Los descendientes de sus siervos la heredarán, y los que aman su nombre habitarán en ella.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 70
1(Al músico principal. Salmo de David. Para conmemorar) ¡Ten a bien, oh Dios, librarme! ¡Oh Jehovah, apresúrate a socorrerme!
2Sean avergonzados y humillados los que buscan mi vida. Vuelvan atrás y sean confundidos los que desean mi mal.
3Vuelvan a causa de su vergüenza los que dicen: "¡Ajá, ajá!"
4Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan. Digan siempre los que aman tu salvación: "¡Dios sea engrandecido!"
5Aunque yo sea pobre y necesitado, ¡apresúrate y ven a mí, oh Dios! Tú eres mi ayuda y mi libertador. ¡Oh Jehovah, no te tardes!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 71
1En ti, oh Jehovah, me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás.
2Socórreme y líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído y sálvame.
3Sé tú mi roca fuerte a donde recurra yo continuamente. Has mandado que yo sea librado, porque tú eres mi roca y mi fortaleza.
4Oh Dios mío, líbrame de la mano de los impíos, de la mano de los perversos y opresores.
5Porque tú, oh Señor Jehovah, eres mi esperanza, mi seguridad desde mi juventud.
6Por ti he sido sustentado desde el vientre; tú eres quien me sacó del seno de mi madre. Siempre será tuya mi alabanza.
7Para muchos he sido objeto de asombro, pero tú eres mi fuerte refugio.
8Esté llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día.
9No me deseches en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando mi fuerza se acabe.
10Porque mis enemigos han hablado contra mí, y los que acechan mi vida consultan unidos
11diciendo: "Dios lo ha abandonado. Perseguidlo y capturadlo, porque no hay quien lo libre."
12Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, apresúrate a socorrerme.
13Sean avergonzados y desfallezcan los adversarios de mi alma. Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que buscan mi mal.
14Pero yo siempre esperaré; te alabaré más y más.
15Mi boca proclamará tu justicia y tu salvación, todo el día, aunque no sepa enumerarlas.
16Celebraré los poderosos actos del Señor Jehovah; haré memoria de tu justicia, que es sólo tuya.
17Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud; hasta ahora he manifestado tus maravillas.
18Aun en la vejez y en las canas, no me desampares, oh Dios, hasta que proclame a la posteridad las proezas de tu brazo, tu poderío a todos los que han de venir,
19y tu justicia, oh Dios, hasta lo sumo. Porque has hecho grandes cosas. ¡Oh Dios, quién como tú!
20Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás desde los abismos de la tierra.
21Aumentarás mi grandeza y me volverás a consolar.
22Asimismo, oh Dios mío, te alabaré con la lira. Tu verdad cantaré con el arpa, oh Santo de Israel.
23Mis labios se alegrarán, cuando yo te cante salmos; aun mi alma, a la cual has redimido.
24También mi lengua hablará de tu justicia todo el día, porque fueron avergonzados y confundidos los que procuraban mi mal.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 72
1(A Salomón) Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.
2El juzgará a tu pueblo con justicia, y a tus pobres con rectitud.
3Los montes producirán paz para el pueblo; y las colinas, justicia.
4Juzgará a los pobres del pueblo; salvará a los hijos del necesitado y quebrantará al opresor.
5Durará con el sol y la luna, generación tras generación.
6Descenderá como lluvia sobre la hierba cortada, como los aguaceros que humedecen la tierra.
7En sus días florecerá el justo; habrá abundancia de paz, hasta que no haya más luna.
8Dominará de mar a mar, y desde el Río hasta los confines de la tierra.
9Delante de él se postrarán los habitantes del desierto, y sus enemigos lamerán el polvo.
10Los reyes de Tarsis y de las costas del mar le traerán presentes; los reyes de Saba y de Seba le presentarán tributo.
11Ante él se arrodillarán todos los reyes, y le servirán todas las naciones.
12Librará al necesitado que suplica, y al pobre que no tiene quien le socorra.
13Tendrá piedad del pobre y del necesitado, y salvará las vidas de los necesitados.
14De la opresión y de la violencia redimirá sus vidas; la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.
15Vivirá, y se le dará el oro de Saba. Se orará por él continuamente; todo el día se le bendecirá.
16Haya abundancia de grano en la tierra; sea copioso en las cumbres de los montes. Su fruto brotará como el Líbano, y surgirá como la hierba de la tierra.
17Para siempre será su nombre; será perpetuado mientras dure el sol. En él serán benditas todas las naciones, y lo llamarán bienaventurado.
18¡Bendito sea Jehovah Dios, Dios de Israel! Sólo él hace maravillas.
19¡Bendito sea para siempre su nombre glorioso! Toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y amén.
20Aquí terminan las oraciones de David hijo de Isaí.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 73
1(Salmo de Asaf) ¡Ciertamente bueno es Dios para con Israel, para con los limpios de corazón!
2En cuanto a mí, por poco se deslizaron mis pies; casi resbalaron mis pasos,
3porque tuve envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de los impíos.
4Pues no hay para ellos dolores de muerte; más bien, es robusto su cuerpo.
5No sufren las congojas humanas, ni son afligidos como otros hombres.
6Por eso la soberbia los ciñe cual collar, y los cubre un vestido de violencia.
7Sus ojos se les salen de gordura; logran con creces los antojos de su corazón.
8Se mofan y hablan con maldad; desde lo alto planean la opresión.
9Dirigen contra el cielo su boca, y sus lenguas recorren la tierra.
10Por eso mi pueblo va hacia ellos, y beben de lleno sus palabras.
11Ellos dicen: "¿Cómo sabrá Dios?" o "¿Habrá conocimiento en el Altísimo?"
12He aquí, estos impíos siempre están tranquilos, y aumentan sus riquezas.
13¡Ciertamente en vano he mantenido puro mi corazón y he lavado mis manos en inocencia!
14Pues he sido azotado todo el día, empezando mi castigo por las mañanas.
15Si yo dijera: "Hablaré como ellos," he aquí que traicionaría a la generación de tus hijos.
16Pensé para entender esto; ha sido duro trabajo ante mis ojos,
17hasta que, venido al santuario de Dios, comprendí el destino final de ellos:
18Ciertamente los has puesto en deslizaderos, y los harás caer en la decepción.
19¡Cómo han sido desolados de repente! Se acabaron; fueron consumidos por el terror.
20Como al despertar del sueño, así, Señor, al levantarte, despreciarás sus apariencias.
21De veras se amargaba mi corazón, y en mi interior sentía punzadas.
22Pues yo era ignorante y no entendía; yo era como un animal delante de ti.
23Con todo, yo siempre estuve contigo. Me tomaste de la mano derecha.
24Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria.
25¿A quién tengo yo en los cielos? Aparte de ti nada deseo en la tierra.
26Mi cuerpo y mi corazón desfallecen; pero la roca de mi corazón y mi porción es Dios, para siempre.
27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; pues tú destruirás a todo aquel que se prostituye apartándose de ti.
28En cuanto a mí, la cercanía de Dios constituye el bien. En el Señor Jehovah he puesto mi refugio para contar todas tus obras.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 74
1(Masquil de Asaf) ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué humea tu furor contra las ovejas de tu prado?
2Acuérdate de tu congregación que adquiriste en tiempos antiguos, y redimiste para que sea la tribu de tu heredad: este monte Sion en el cual has habitado.
3Dirige tus pasos hacia las ruinas perpetuas; todo lo ha destruido el enemigo en el santuario.
4Tus adversarios han rugido en medio de tu santuario, y han puesto sus estandartes por señal.
5Fueron semejantes a los que levantan el hacha contra el tupido bosque.
6Ahora, con hachas y barras han destruido todas tus entalladuras.
7Han prendido fuego a tu santuario; han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.
8Dijeron en su corazón: "¡Destruyámoslos de una vez!" Han quemado todos los lugares de culto a Dios en el país.
9Ya no distinguimos nuestras señales; ya no hay profeta, ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo…
10¿Hasta cuándo, oh Dios, nos ha de afrentar el adversario? ¿Ha de ultrajar el enemigo tu nombre perpetuamente?
11¿Por qué retraes tu mano, y retienes tu diestra en tu seno?
12Sin embargo, Dios es mi Rey desde los tiempos antiguos. El es quien obra salvación en medio de la tierra.
13Tú con tu poder dividiste el mar; rompiste sobre las aguas las cabezas de los monstruos acuáticos.
14Tú machacaste las cabezas del Leviatán, y lo diste por comida a los moradores del desierto.
15Tú abriste el manantial y el arroyo; tú secaste los ríos inagotables.
16Tuyo es el día, tuya es también la noche; tú estableciste la luna y el sol.
17Tú fijaste todas las fronteras de la tierra. El verano y el invierno, tú los formaste.
18Acuérdate de que el enemigo ha injuriado a Jehovah; un pueblo vil ha blasfemado tu nombre.
19No entregues a las fieras la vida de tu tórtola; no olvides para siempre la congregación de tus pobres.
20Mira el pacto; porque los tenebrosos lugares de la tierra están llenos de moradas de violencia.
21No vuelva avergonzado el oprimido; alaben tu nombre el pobre y el necesitado.
22Levántate, oh Dios; defiende tu causa. Acuérdate de cómo te injuria el vil todo el día.
23No olvides el vocerío de tus enemigos; constantemente sube el tumulto de los que se levantan contra ti.
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1(Al músico principal. Sobre "No destruyas". Salmo de Asaf. Cántico) ¡Gracias te damos, oh Dios; damos gracias! Porque cercano está tu nombre; se cuenta de tus maravillas.
2"Cuando yo establezca el tiempo, juzgaré con rectitud.
3Cuando se derrita la tierra con todos sus habitantes, yo mismo sostendré sus columnas. (Selah)
4Dije a los jactanciosos: ‘No os jactéis.’ Y a los impíos: ‘No os enorgullezcáis.
5No levantéis en alto vuestra frente, ni habléis con el cuello erguido.’"
6Porque ni del oriente, ni del occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento.
7Pues Dios es el Juez: A éste abate y a aquél exalta.
8Ciertamente la copa está en la mano de Jehovah, con vino espumante mezclado con especias. Cuando él la vacíe, todos los impíos de la tierra beberán de ella hasta la última gota.
9Pero yo siempre anunciaré y cantaré salmos al Dios de Jacob.
10El quebrantará todo el poderío de los impíos; pero el poderío del justo será exaltado.
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1(Al músico principal. Con Neguinot. Salmo de Asaf. Cántico) Dios es conocido en Judá; grande es su nombre en Israel.
2En Salem está su enramada, y en Sion su habitación.
3Allí quebró las ráfagas del arco, el escudo, la espada y el arma de guerra. (Selah)
4¡Esplendoroso eres tú, majestuoso más que las montañas eternas!
5Los hombres de gran valentía fueron despojados y duermen su sueño; ninguno de los hombres de guerra pudo usar sus manos.
6A tu reprensión, oh Dios de Jacob, fueron paralizados el carro y el caballo.
7Temible eres tú; ¿quién podrá permanecer en tu presencia cuando se desate tu ira?
8Desde los cielos hiciste oír el juicio. La tierra tuvo temor y calló
9cuando te levantaste, oh Dios, para juzgar, cuando te levantaste para librar a todos los mansos de la tierra. (Selah)
10Ciertamente la ira del hombre te traerá reconocimiento, y te ceñirás con los sobrevivientes de las iras.
11Haced votos y pagadlos a Jehovah, vuestro Dios; todos los que están alrededor traerán obsequios al Temible.
12El humillará el espíritu de los príncipes; ¡temible es a los reyes de la tierra!
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1(Al músico principal. Para Jedutún. Salmo de Asaf) Mi voz elevo a Dios y clamo; mi voz elevo a Dios, y él me escucha.
2A Dios busco en el día de mi angustia. Sin cesar extiendo a él mis manos en la noche; mi alma rehúsa el consuelo.
3Me acuerdo de Dios y gimo; medito, y mi espíritu desfallece. (Selah)
4Tú retienes los párpados de mis ojos; estoy turbado y no puedo hablar.
5Considero los días de antaño, los años antiguos.
6Recuerdo mi canto en la noche. Medito en mi corazón, y mi espíritu investiga.
7¿Acaso nos desechará el Señor para siempre? ¿Ya no volverá a ser propicio?
8¿Se ha agotado para siempre su misericordia? ¿Se han acabado sus promesas por generación y generación?
9¿Se ha olvidado de ser clemente? ¿En su ira ha cerrado su compasión? (Selah)
10Y pienso: Mi tristeza es que haya cambio en la diestra del Altísimo.
11Me acuerdo de las obras de Jehovah; sí, me acuerdo de tus maravillas del pasado.
12Medito en todos tus hechos, y reflexiono en tus actos.
13Oh Dios, santo es tu camino. ¿Qué Dios es grande como nuestro Dios?
14Tú eres un Dios que hace maravillas; has hecho conocer tu poder entre los pueblos.
15Con tu brazo has redimido a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. (Selah)
16Las aguas te vieron, oh Dios; las aguas te vieron y temblaron. Se estremecieron los abismos.
17Los nubarrones vertieron sus aguas; tronaron las nubes; también se desplazaron tus rayos.
18El tronar de tu voz estaba en el torbellino; los relámpagos alumbraron al mundo; la tierra se estremeció y tembló.
19Tu camino estaba en el mar, y tu sendero en las caudalosas aguas. Pero tus huellas nadie las pudo conocer.
20Como a un rebaño has conducido a tu pueblo por medio de Moisés y de Aarón.
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1(Masquil de Asaf) Escucha, oh pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
2Abriré mi boca en parábolas; evocaré las cosas escondidas del pasado,
3las cuales hemos oído y entendido, porque nos las contaron nuestros padres.
4No las encubriremos a sus hijos. A la generación venidera contaremos las alabanzas de Jehovah, y de su poder y de las maravillas que hizo.
5El estableció su testimonio en Jacob y puso la ley en Israel. Mandó a nuestros padres que lo hicieran conocer a sus hijos,
6para que lo supiese la generación venidera y sus hijos que nacieran, para que los que surgiesen lo contaran a sus hijos,
7para que pusiesen en Dios su confianza y no se olvidaran de las obras de Dios, a fin de que guardasen sus mandamientos;
8para que no fuesen como sus padres: una generación porfiada y rebelde, una generación que no dispuso su corazón, ni su espíritu fue fiel para con Dios.
9Los hijos de Efraín, armados con excelentes arcos, volvieron las espaldas en el día de la batalla.
10No guardaron el pacto de Dios y rehusaron andar en su ley.
11Más bien, se olvidaron de sus obras, de las maravillas que les había mostrado.
12Delante de sus padres Dios hizo maravillas en la tierra de Egipto, en los campos de Tanis.
13Dividió el mar y los hizo pasar; hizo que las aguas se detuvieran como en un dique.
14De día los condujo con una nube, toda la noche con resplandor de fuego.
15Partió las peñas en el desierto, y les dio a beber del gran abismo.
16Sacó corrientes de la peña e hizo descender aguas como ríos.
17A pesar de esto, volvieron a pecar contra él; se rebelaron contra el Altísimo en el desierto.
18Probaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su antojo.
19Y hablaron contra Dios diciendo: "¿Podrá preparar una mesa en el desierto?
20He aquí que golpeó la peña, y fluyeron aguas; y corrieron arroyos en torrentes. Pero, ¿podrá también dar pan? ¿Podrá proveer carne para su pueblo?"
21Jehovah lo oyó y se indignó; fuego se encendió contra Jacob, y la ira descendió contra Israel.
22Porque no creyeron a Dios, ni confiaron en su liberación,
23a pesar de que mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos;
24a pesar de que hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo del cielo.
25Pan de fuertes comió el hombre; les envió comida hasta saciarles.
26Levantó en el cielo el viento del oriente, y trajo el viento del sur con su poder.
27Así hizo llover sobre ellos carne como polvo, aves aladas como la arena del mar.
28Las hizo caer en medio del campamento, alrededor de sus tiendas.
29Comieron hasta hartarse; les dio satisfacción a su apetito.
30Pero cuando no habían colmado su apetito, estando la comida aún en sus bocas,
31descendió sobre ellos la ira de Dios, y mató a los más distinguidos de ellos; derribó a los escogidos de Israel.
32Con todo, siguieron pecando y no dieron crédito a sus maravillas.
33Por eso los consumió en la vanidad, y consumió sus años con pánico.
34Cuando los hacía morir, entonces buscaban a Dios, y solícitos volvían a acercarse a él.
35Se acordaron de que Dios es su Roca; de que el Dios Altísimo es su Redentor.
36Pero le halagaban con la boca, y con su lengua le mentían.
37Pues sus corazones no eran firmes para con él, ni eran fieles con su pacto.
38Con todo, él perdonaba misericordioso la maldad y no los destruía. En muchas ocasiones apartó su ira y no despertó todo su enojo.
39Se acordó de que ellos eran carne, un soplo que va y no vuelve.
40¡Cuántas veces lo amargaron en el desierto; lo entristecieron en la sequedad!
41Volvían a probar a Dios, e irritaban al Santo de Israel.
42No se acordaron de su mano en el día que los redimió del adversario,
43cuando impuso en Egipto sus señales y sus maravillas en los campos de Tanis.
44Convirtió en sangre sus canales; también sus corrientes, para que no bebiesen.
45Envió contra ellos enjambres de moscas que los devoraban, y ranas que los infestaban.
46También entregó sus productos a la oruga, y el fruto de sus labores a la langosta.
47Sus viñas destruyó con granizo y sus higuerales con aluvión.
48Entregó los animales al granizo, y sus ganados a los rayos.
49Envió sobre ellos el furor de su ira, enojo, indignación y angustia, como delegación de mensajeros destructores.
50Dio vía libre a su furor; no eximió sus almas de la muerte; sus vidas entregó a la epidemia.
51Hirió a todos los primogénitos de Egipto, primicias del vigor de las tiendas de Cam.
52Pero hizo que su pueblo partiera cual manada y los llevó por el desierto cual rebaño.
53Los guió con seguridad, para que no tuvieran miedo; y el mar cubrió a sus enemigos.
54Después los trajo al territorio de su santuario; a este monte que adquirió con su diestra.
55Arrojó a las naciones de delante de ellos, les repartió a cordel la heredad, e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.
56Pero pusieron a prueba al Dios Altísimo y lo amargaron, y no guardaron sus testimonios.
57Más bien, se volvieron atrás y se rebelaron como sus padres. Se desviaron como arco engañoso.
58Lo airaron con sus lugares altos, y con sus imágenes le provocaron a celos.
59Dios lo oyó y se encendió en ira; en gran manera rechazó a Israel.
60Abandonó el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres.
61Entregó su poderío a la cautividad; y su gloria, en manos del enemigo.
62También entregó su pueblo a la espada; se airó contra su posesión.
63El fuego devoró a sus jóvenes; sus vírgenes no fueron alabadas.
64Sus sacerdotes cayeron a espada, y sus viudas no hicieron lamentación.
65Entonces se despertó el Señor, a la manera del que duerme, como un guerrero que grita excitado por el vino.
66E hirió a sus enemigos haciéndolos retroceder, y los puso como afrenta perpetua.
67Desechó la tienda de José; no escogió a la tribu de Efraín.
68Más bien, escogió a la tribu de Judá; el monte Sion, al cual amó.
69Allí edificó su santuario como las alturas; como la tierra, a la cual cimentó para siempre.
70Eligió a su siervo David; lo tomó de los rediles de las ovejas.
71Lo trajo de detrás de las ovejas recién paridas, para que apacentase a su pueblo Jacob, a Israel su heredad.
72Los apacentó con íntegro corazón; los pastoreó con la pericia de sus manos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 79
1(Salmo de Asaf) Oh Dios, los gentiles han venido a tu heredad. Han contaminado tu santo templo, y a Jerusalén han reducido a montones de escombros.
2Han dado los cuerpos de tus siervos como comida a las aves de los cielos; han dado la carne de tus fieles a los animales de la tierra.
3Derramaron como agua su sangre en los alrededores de Jerusalén; no hubo quien los enterrase.
4Somos una afrenta para nuestros vecinos, burla y ridículo ante los que están a nuestro alrededor.
5¿Hasta cuándo, oh Jehovah? ¿Has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?
6Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
7Porque han devorado a Jacob, y han desolado su morada.
8No recuerdes contra nosotros los pecados de nuestros antepasados. Salgan pronto a encontrarnos tus misericordias, porque estamos muy abatidos.
9Ayúdanos, oh Dios, salvación nuestra, por causa de la gloria de tu nombre. Líbranos y expía nuestros pecados por amor de tu nombre.
10¿Por qué han de decir los gentiles: "¿Dónde está su Dios?" Sea dada a conocer a las naciones y ante nuestros ojos la venganza de la sangre de tus siervos, que ha sido derramada.
11Llegue a tu presencia el gemido de los presos. Conforme a la grandeza de tu brazo, preserva a los sentenciados a muerte.
12Devuelve a nuestros vecinos siete veces en sus caras, la infamia con que te han deshonrado, oh Jehovah.
13Entonces nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu prado, te confesaremos para siempre; por generación y generación contaremos de tus alabanzas.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 80
1(Al músico principal. Sobre Sosanim. Testimonio. Salmo de Asaf) ¡Oh Pastor de Israel, escucha, tú que conduces a José como a un rebaño! ¡Tú, que estás entre los querubines, resplandece
2delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés! Despierta tu poderío y ven para salvarnos.
3Oh Dios, ¡restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
4Jehovah Dios de los Ejércitos, ¿hasta cuándo has de mostrar tu indignación contra la oración de tu pueblo?
5Nos has dado a comer pan de lágrimas. Nos has dado a beber lágrimas en abundancia.
6Nos has puesto por escarnio a nuestros vecinos; nuestros enemigos se mofan de nosotros.
7Oh Dios de los Ejércitos, ¡restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
8Trajiste una vid de Egipto; echaste a las naciones y la plantaste.
9Limpiaste el lugar delante de ella. Hiciste que echara raíz, y llenó la tierra.
10Los montes fueron cubiertos por su sombra, y sus ramas llegaron a ser como cedros de Dios.
11Extendió sus ramas hasta el mar, y hasta el Río sus renuevos.
12¿Por qué has roto sus cercas de modo que la vendimien todos los que pasan por el camino?
13El jabalí salvaje la devasta; las criaturas del campo se alimentan de ella.
14Oh Dios de los Ejércitos, vuelve, por favor; mira desde el cielo, considera y visita esta viña.
15Su cepa que plantó tu diestra—el hijo que fortaleciste para ti—,
16está quemada con fuego; la han cortado. ¡Perezcan por la reprensión de tu rostro!
17Sea tu mano sobre el hombre de tu diestra, sobre el hijo del hombre que fortaleciste para ti mismo.
18Así no nos apartaremos de ti; nos darás vida, e invocaremos tu nombre.
19Oh Jehovah Dios de los Ejércitos, ¡restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 81
1(Al músico principal. Sobre Guitit. Salmo de Asaf) ¡Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra! Aclamad con júbilo al Dios de Jacob.
2Entonad himnos y tocad el tamboril, la suave lira y el arpa.
3Tocad la corneta en luna nueva; en luna llena, por nuestra solemnidad.
4Porque estatuto es de Israel, ordenanza del Dios de Jacob.
5En José lo instituyó por testimonio, cuando salió contra la tierra de Egipto. Escuché un idioma que no conocía:
6"Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos fueron apartadas del peso de los cestos.
7Clamaste en la calamidad, y yo te libré. Te respondí en lo oculto del trueno. Te probé junto a las aguas de Meriba. (Selah)
8"Escucha, oh pueblo mío, y testificaré contra ti. ¡Oh Israel, si me oyeras…!
9No haya dios extraño en medio de ti, ni te postres ante dios extranjero.
10Yo soy Jehovah tu Dios, que te hice venir de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y la llenaré.
11"Pero mi pueblo no escuchó mi voz; Israel no me quiso a mí.
12Por eso los entregué a la dureza de su corazón, y caminaron según sus propios consejos.
13¡Oh, si mi pueblo me hubiera escuchado; si Israel hubiera andado en mis caminos…!
14En un instante habría yo sometido a sus enemigos, y habría vuelto mi mano contra sus adversarios.
15Los que aborrecen a Jehovah se le habrían sometido, y su castigo habría sido eterno.
16Los habría sustentado con la suculencia del trigo; con miel de la roca te habría saciado."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 82
1(Salmo de Asaf) Dios está de pie en la asamblea divina; en medio de los dioses ejerce el juicio:
2"¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente y entre los impíos haréis distinción de personas? (Selah)
3Rescatad al necesitado y al huérfano; haced justicia al pobre y al indigente.
4Librad al necesitado y al menesteroso; libradlo de la mano de los impíos.
5"Ellos no saben ni entienden; andan en tinieblas. ¡Todos los cimientos de la tierra son conmovidos!
6Yo os dije: ‘Vosotros sois dioses; todos vosotros sois hijos del Altísimo.’
7Sin embargo, como un hombre moriréis y caeréis como cualquiera de los gobernantes."
8¡Levántate, oh Dios; juzga la tierra, porque tú poseerás todas las naciones!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 83
1(Cántico. Salmo de Asaf) Oh Dios, no guardes silencio. No calles, oh Dios, ni permanezcas inmóvil.
2Porque he aquí que rugen tus enemigos, y los que te aborrecen han levantado la cabeza.
3Contra tu pueblo han consultado astutamente; han entrado en consejo contra tus protegidos.
4Han dicho: "Venid y destruyámoslos, de modo que dejen de ser una nación y no haya más memoria del nombre de Israel."
5Han conspirado juntos, de común acuerdo; han hecho pacto contra ti.
6Las tiendas de Edom, los ismaelitas, Moab, los hagrienos,
7Biblos, Amón, Amalec, los filisteos con los habitantes de Tiro.
8También los asirios se han juntado con ellos y sirven de brazo a los hijos de Lot. (Selah)
9Hazlos como a Madián; como a Sísara y a Jabín, en el arroyo de Quisón.
10Perecieron en Endor, y fueron hechos abono para el suelo.
11Pon a sus nobles como a Oreb y a Zeeb; a todos sus príncipes, como a Zébaj y a Zalmuna.
12Porque han dicho: "Heredemos nosotros los prados de Dios."
13Oh Dios mío, hazlos como remolino de hojas, como paja ante el viento,
14como fuego que quema el bosque, como llama que abrasa las montañas.
15Persíguelos con tu tempestad; aterrorízalos con tu huracán.
16Llena sus caras de vergüenza; y que busquen tu nombre, oh Jehovah.
17Sean confundidos y turbados para siempre; sean afrentados y perezcan.
18Conozcan que tu nombre es Jehovah. ¡Tú solo eres Altísimo sobre toda la tierra!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 84
1(Al músico principal. Sobre Guitit. Para los hijos de Coré. Salmo) ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehovah de los Ejércitos!
2Mi alma anhela y aun desea ardientemente los atrios de Jehovah. Mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo.
3Hasta el pajarito halla una casa, y la golondrina un nido para sí, donde poner sus polluelos cerca de tus altares, oh Jehovah de los Ejércitos, ¡Rey mío y Dios mío!
4¡Bienaventurados los que habitan en tu casa! Continuamente te alabarán. (Selah)
5¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, y en cuyo corazón están tus caminos!
6Cuando pasan por el valle de lágrimas, lo convierten en manantial. También la lluvia temprana lo cubre de bendición.
7Irán de poder en poder, y verán a Dios en Sion.
8Oh Jehovah Dios de los Ejércitos, oye mi oración. Escucha, oh Dios de Jacob. (Selah)
9Mira, oh Dios, escudo nuestro; pon tu vista en el rostro de tu ungido.
10Porque mejor es un día en tus atrios, que mil fuera de ellos. Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios, que habitar en moradas de impiedad.
11Porque sol y escudo es Jehovah Dios; gracia y gloria dará Jehovah. No privará del bien a los que andan en integridad.
12Oh Jehovah de los Ejércitos, ¡bienaventurado el hombre que confía en ti!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 85
1(Al músico principal. Para los hijos de Coré. Salmo) Oh Jehovah, has sido propicio a tu tierra, has restaurado a Jacob de la cautividad.
2Has perdonado la iniquidad de tu pueblo; has cubierto todos sus pecados. (Selah)
3Has dejado todo tu enojo; has desistido del ardor de tu ira.
4Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación; haz cesar tu ira contra nosotros.
5¿Estarás airado con nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?
6¿No volverás a darnos vida, de modo que tu pueblo se alegre en ti?
7Muéstranos, oh Jehovah, tu misericordia, y concédenos tu salvación.
8Escucharé lo que hable el Dios Jehovah; pues él hablará paz a su pueblo y a sus fieles, para que no se vuelvan a la locura.
9Ciertamente cercana está su salvación para los que le temen, para que habite la gloria en nuestra tierra.
10La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.
11La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos.
12Asimismo, Jehovah dará el bien, y nuestra tierra dará su fruto.
13La justicia irá delante de él, y hará de sus pasos un camino.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 86
1(Oración de David) Inclina, oh Jehovah, tu oído y escúchame; porque soy pobre y necesitado.
2Guarda mi alma, porque soy piadoso; salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía.
3Ten misericordia de mí, oh Jehovah, porque a ti clamo todo el día.
4Alegra el alma de tu siervo, porque a ti, oh Señor, levanto mi alma,
5porque tú, oh Señor, eres bueno y perdonador, grande en misericordia para con los que te invocan.
6Escucha, oh Jehovah, mi oración; atiende a la voz de mis súplicas.
7En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes.
8Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay nada que iguale tus obras.
9Vendrán todas las naciones que hiciste y adorarán, oh Señor, delante de ti. Glorificarán tu nombre,
10porque tú eres grande y hacedor de maravillas. ¡Sólo tú eres Dios!
11Enséñame, oh Jehovah, tu camino, y yo caminaré en tu verdad. Concentra mi corazón para que tema tu nombre.
12Te alabaré, oh Jehovah, Dios mío, con todo mi corazón; glorificaré tu nombre para siempre.
13Porque tu misericordia es grande para conmigo; tú has librado mi alma de las profundidades del Seol.
14Oh Dios, los arrogantes se han levantado contra mí, y una congregación de violentos busca mi vida, y a ti no te toman en cuenta.
15Pero tú, oh Señor, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
16mírame y ten misericordia de mí. Da tú fuerzas a tu siervo; guarda al hijo de tu sierva.
17Haz conmigo señal para bien; véanla los que me aborrecen y sean avergonzados, porque tú, oh Jehovah, me ayudaste y me consolaste.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 87
1(A los hijos de Coré. Salmo. Cántico) Su cimiento está sobre montes de santidad;
2Jehovah ama las puertas de Sion más que a todas las moradas de Jacob.
3¡Cosas gloriosas se cuentan de ti, oh ciudad de Dios! (Selah)
4"Yo inscribiré a Rahab y a Babilonia entre los que me conocen. He aquí Filistea, Tiro y Etiopía. Este nació allí."
5De Sion se dirá: "Este y aquél han nacido en ella." El mismo Altísimo le dará estabilidad.
6Jehovah dirá, al inscribir a los pueblos: "Este nació allí." (Selah)
7Y tanto los que cantan como los que danzan dirán: "¡Todas mis fuentes están en ti!"
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 88
1(Cántico. Salmo de los hijos de Coré. Al músico principal. Sobre Majalat. Para ser cantado. Masquil de Hemán el ezraíta) Oh Jehovah, Dios de mi salvación, día y noche clamo delante de ti.
2Llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor,
3porque mi alma está harta de males, y mi vida se ha acercado al Seol.
4Soy contado con los que descienden a la fosa; soy como un hombre sin fuerzas.
5Estoy libre entre los muertos, como los cadáveres que yacen en la tumba, de quienes ya no te acuerdas, y que han sido arrebatados de tu mano.
6Me has puesto en la honda fosa, en lugares tenebrosos, en lugares profundos.
7Sobre mí reposa tu ira; me has afligido con todas tus olas. (Selah)
8Has alejado de mí a mis conocidos; me has puesto como abominación para ellos. Estoy encerrado; no puedo salir.
9Mis ojos se enfermaron a causa de mi aflicción. Cada día te he invocado, oh Jehovah; a ti he extendido mis manos.
10¿Acaso harás milagros para los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? (Selah)
11¿Se contará en el sepulcro acerca de tu misericordia, o de tu verdad en el Abadón?
12¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, y tu justicia en la tierra del olvido?
13Pero a ti he invocado, oh Jehovah; de mañana sale a tu encuentro mi oración.
14¿Por qué desechas mi alma, oh Jehovah? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?
15Yo estoy pobre y abatido; desde mi infancia he cargado tus terrores. ¡Ya no puedo más!
16Sobre mí ha pasado tu ira; tus terrores me han destruido.
17De continuo me han rodeado como inundación, y al mismo tiempo me han cercado.
18Has alejado de mí a mis amigos y compañeros; sólo las tinieblas son mi compañía.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 89
1(Masquil de Eitán el ezraíta) Perpetuamente cantaré las misericordias de Jehovah; con mi boca daré a conocer tu fidelidad de generación en generación.
2Diré: Para siempre será edificada la misericordia; en los mismos cielos establecerás tu fidelidad.
3"Yo hice un pacto con mi escogido; juré a mi siervo David, diciendo:
4‘Para siempre confirmaré tu descendencia y edificaré tu trono por todas las generaciones.’" (Selah)
5Los cielos celebrarán, oh Jehovah, tus maravillas; y tu fidelidad, en la congregación de los santos.
6Porque, ¿quién en las nubes se comparará con Jehovah? ¿Quién será semejante a Jehovah entre los hijos de los poderosos?
7Dios es temible en la gran asamblea de los santos; formidable sobre todos cuantos están a su alrededor.
8Oh Jehovah Dios de los Ejércitos, ¿quién como tú? ¡Poderoso eres, oh Jehovah! Tu fidelidad te rodea.
9Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; cuando sus olas se levantan, tú las sosiegas.
10Tú quebrantaste a Rahab como a un cadáver; con el brazo de tu poder esparciste a tus enemigos.
11Tuyos son los cielos, tuya es también la tierra; el mundo y su plenitud, tú los fundaste.
12Al norte y al sur, tú los creaste; el Tabor y el Hermón cantarán a tu nombre.
13Tuyo es el brazo poderoso; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
14La justicia y el derecho son el fundamento de tu trono; la misericordia y la verdad van delante de tu rostro.
15¡Bienaventurado el pueblo que conoce el grito de júbilo! Andarán a la luz de tu rostro, oh Jehovah.
16En tu nombre se alegrarán todo el día, y en tu justicia serán enaltecidos.
17Porque tú eres la gloria de su poder, y por tu buena voluntad exaltarás nuestro poderío.
18¡Jehovah es nuestro escudo! ¡Nuestro Rey es el Santo de Israel!
19Antaño hablaste en visión a tus piadosos y les dijiste: "Yo he puesto el socorro sobre un valiente; he enaltecido a uno escogido de mi pueblo.
20Hallé a mi siervo David y lo ungí con mi aceite santo.
21Mi mano estará firme con él; también mi brazo lo fortalecerá.
22No lo doblegará el enemigo; ningún hijo de iniquidad lo quebrantará.
23Pero yo quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a los que le aborrecen.
24Mi fidelidad y mi misericordia estarán con él; en mi nombre será enaltecido su poderío.
25Asimismo, pondré su mano sobre el mar, y su mano derecha sobre los ríos.
26El me dirá: ‘Tú eres mi padre; eres mi Dios y la roca de mi salvación.’
27Yo también le pondré por primogénito, más alto que los reyes de la tierra.
28Para siempre le confirmaré mi misericordia, y mi pacto será firme para con él.
29Estableceré su linaje para siempre, y su trono como los días de los cielos.
30Si sus hijos dejan mi ley y no caminan en mis juicios,
31si profanan mis estatutos y no guardan mis mandamientos,
32entonces castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.
33Pero no retiraré de él mi misericordia, ni falsearé mi fidelidad.
34No profanaré mi pacto, ni cambiaré lo que ha salido de mis labios.
35Una vez he jurado por mi santidad, y no mentiré a David:
36Su descendencia será para siempre; y su trono, delante de mí, como el sol.
37Será como la luna, que permanece firme para siempre, un fiel testigo en medio de las nubes." (Selah)
38Pero tú has desechado y menospreciado a tu ungido; te has airado contra él.
39Tú has rechazado el pacto de tu siervo, y su diadema has profanado hasta el suelo.
40Has roto todos sus vallados y has convertido en ruinas sus fortalezas.
41Lo saquean todos los que pasan por el camino; es objeto de afrenta a sus vecinos.
42Has enaltecido la mano derecha de sus enemigos, y has alegrado a todos sus adversarios.
43Asimismo, has hecho volver atrás su espada y no lo levantaste en la batalla.
44Has hecho cesar el cetro de su esplendor, y has echado su trono por tierra.
45Has acortado los días de su juventud, y le has cubierto de afrenta. (Selah)
46¿Hasta cuándo, oh Jehovah? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?
47Recuerda, por favor, cuán pasajero soy. ¿Por qué habrás creado en vano a todos los hijos del hombre?
48¿Qué hombre vivirá y no verá la muerte? ¿Librarás su vida del poder del Seol? (Selah)
49Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias que por tu fidelidad juraste a David?
50Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos, el de muchos pueblos que llevo en mi seno.
51Porque tus enemigos, oh Jehovah, han deshonrado, han deshonrado los pasos de tu ungido.
52¡Bendito sea Jehovah para siempre! Amén y amén.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 90
1(Oración de Moisés, hombre de Dios) Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
2Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde la eternidad hasta la eternidad, tú eres Dios.
3Haces que el hombre vuelva al polvo. Dices: "¡Retornad, oh hijos del hombre!"
4Pues mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó. Son como una de las vigilias de la noche.
5Los arrasas; son como un sueño: En la mañana son como la hierba que crece;
6en la mañana brota y crece, y al atardecer se marchita y se seca.
7Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos turbados.
8Has puesto nuestras maldades delante de ti; nuestros secretos están ante la luz de tu rostro.
9Pues todos nuestros días pasan a causa de tu ira; acabamos nuestros años como un suspiro.
10Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, ochenta años. La mayor parte de ellos es duro trabajo y vanidad; pronto pasan, y volamos.
11¿Quién conoce el poder de tu ira y de tu indignación, como debes ser temido?
12Enséñanos a contar nuestros días, de tal manera que traigamos al corazón sabiduría.
13¡Vuelve, oh Jehovah! ¿Hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos.
14Por la mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
15Alégranos conforme a los días de nuestra aflicción, y a los años en que hemos visto el mal.
16Sea manifestada tu obra a tus siervos, y tu esplendor sobre sus hijos.
17Sea sobre nosotros la gracia de Jehovah nuestro Dios. La obra de nuestras manos confirma entre nosotros; sí, confirma la obra de nuestras manos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 91
1El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Todopoderoso.
2Diré yo a Jehovah: "¡Refugio mío y castillo mío, mi Dios en quien confío!"
3Porque él te librará de la trampa del cazador y de la peste destructora.
4Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas te refugiarás; escudo y defensa es su verdad.
5No tendrás temor de espanto nocturno, ni de flecha que vuele de día,
6ni de peste que ande en la oscuridad, ni de plaga que en pleno día destruya.
7Caerán a tu lado mil y diez mil a tu mano derecha, pero a ti no llegará.
8Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la recompensa de los impíos.
9Porque a Jehovah, que es mi refugio, al Altísimo, has puesto como tu morada,
10no te sobrevendrá mal, ni la plaga se acercará a tu tienda.
11Pues a sus ángeles dará órdenes acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.
12En sus manos te llevarán, de modo que tu pie no tropiece en piedra.
13Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al leoncillo y a la serpiente.
14"Porque en mí ha puesto su amor, yo lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15El me invocará, y yo le responderé; con él estaré en la angustia. Lo libraré y lo glorificaré;
16lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 92
1(Salmo. Cántico para el día de sábado) Bueno es alabar a Jehovah, cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo.
2Bueno es anunciar por la mañana tu misericordia y tu verdad en las noches,
3con el arpa de diez cuerdas y la lira, con el tono suave del arpa.
4Ciertamente me has alegrado, oh Jehovah, con tus hechos, grito de gozo por las obras de tus manos.
5¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehovah! Muy profundos son tus pensamientos.
6El hombre necio no sabe, y el insensato no entiende esto:
7que los impíos brotan como la hierba, y que todos los que hacen iniquidad florecen para ser destruidos para siempre.
8Pero tú, oh Jehovah, para siempre eres el Altísimo.
9Porque he aquí tus enemigos, oh Jehovah; porque he aquí, tus enemigos perecerán. Serán dispersados todos los que hacen iniquidad.
10Pero tú enaltecerás mi poder como el de un toro salvaje, y sobre mí verterás aceite fresco.
11Mis ojos mirarán sobre mis enemigos; mis oídos oirán de los malhechores que se levantaron contra mí.
12El justo florecerá como la palmera; crecerá alto como el cedro en el Líbano.
13Plantados estarán en la casa de Jehovah; florecerán en los atrios de nuestro Dios.
14Aun en la vejez fructificarán. Estarán llenos de savia y frondosos,
15para anunciar que Jehovah, mi roca, es recto, y que en él no hay injusticia.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 93
1¡Jehovah reina! Se ha vestido de magnificencia. Jehovah se ha vestido de poder y se ha ceñido. También afirmó el mundo, y no se moverá.
2Firme es tu trono desde la antigüedad; tú eres desde la eternidad.
3Alzaron los ríos, oh Jehovah, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos su estruendo.
4Jehovah en las alturas es más poderoso que el estruendo de muchas aguas, más que las recias olas del mar.
5Tus testimonios son muy firmes. La santidad adorna tu casa, oh Jehovah, a través de los años.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 94
1Oh Jehovah, Dios de las venganzas, oh Dios de las venganzas, ¡manifiéstate!
2¡Exáltate, oh Juez de la tierra! Da su recompensa a los soberbios.
3¿Hasta cuándo los impíos, hasta cuándo, oh Jehovah, se regocijarán los impíos?
4Vocean, hablan insolencias y se confabulan los que hacen iniquidad.
5A tu pueblo, oh Jehovah, quebrantan; a tu heredad afligen.
6A la viuda y al forastero matan; a los huérfanos asesinan.
7Han dicho: "No lo verá Jehovah, ni entenderá el Dios de Jacob."
8Entended, torpes del pueblo; vosotros, necios, ¿cuándo seréis entendidos?
9El que puso el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?
10El que disciplina a las naciones, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre el saber?
11Jehovah conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad.
12Bienaventurado el hombre a quien tú, oh Jehovah, disciplinas y lo instruyes sobre la base de tu ley,
13para darle tranquilidad en los días de la desgracia; en tanto que para los impíos se cava una fosa.
14Porque Jehovah no abandonará a su pueblo, ni desamparará a su heredad.
15Más bien, el derecho volverá a la justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.
16¿Quién se levantará por mí contra los malhechores? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad?
17Si Jehovah no me ayudara, pronto mi alma moraría en el silencio.
18Cuando yo decía: "Mi pie resbala," tu misericordia, oh Jehovah, me sustentaba.
19En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
20¿Se aliará contigo el trono de maldad, el que por decreto instituye el abuso?
21Conspiran contra la vida del justo y condenan la sangre inocente.
22Pero Jehovah ha sido mi refugio; mi Dios ha sido la roca de mi confianza.
23El hará volver sobre ellos su iniquidad, y los destruirá a causa de su maldad. Jehovah, nuestro Dios, los destruirá.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 95
1¡Venid, cantemos con gozo a Jehovah! Aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
2Acerquémonos ante su presencia con acción de gracias; aclamémosle con salmos.
3Porque Jehovah es Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses.
4En su mano están las profundidades de la tierra; suyas son las alturas de los montes.
5Suyo es el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca.
6¡Venid, adoremos y postrémonos! Arrodillémonos delante de Jehovah, nuestro Hacedor.
7Porque él es nuestro Dios; nosotros somos el pueblo de su prado, y las ovejas de su mano. Si oís hoy su voz,
8"no endurezcáis vuestros corazones como en Meriba; como el día de Masá, en el desierto,
9donde vuestros padres me pusieron a prueba; me probaron y vieron mis obras:
10Cuarenta años estuve disgustado con aquella generación y dije: ‘Este pueblo se desvía en su corazón y no ha conocido mis caminos.’
11Por eso juré en mi ira: ‘¡Jamás entrarán en mi reposo!’"
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 96
1¡Cantad a Jehovah un cántico nuevo! ¡Cantad a Jehovah, toda la tierra!
2Cantad a Jehovah; bendecid su nombre. Anunciad de día en día su salvación.
3Contad entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillas;
4porque grande es Jehovah, y digno de suprema alabanza. El es temible sobre todos los dioses;
5porque todos los dioses de los pueblos son ídolos, pero Jehovah hizo los cielos.
6Gloria y esplendor hay delante de él; poder y hermosura hay en su santuario.
7Dad a Jehovah, oh familias de pueblos, dad a Jehovah la gloria y el poder.
8Dad a Jehovah la gloria debida a su nombre; traed ofrendas y venid a sus atrios;
9adorad a Jehovah en la hermosura de la santidad; tiemble ante su presencia toda la tierra.
10Decid entre las naciones: "¡Jehovah reina! Ciertamente ha afirmado el mundo, y no será movido. Juzgará a los pueblos con rectitud."
11¡Alégrense los cielos, y gócese la tierra! ¡Ruja el mar y su plenitud!
12¡Regocíjese el campo, y todo lo que hay en él! Entonces cantarán con júbilo todos los árboles del bosque
13delante de Jehovah, pues él viene. Porque él viene para juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su verdad.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 97
1¡Jehovah reina! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense las muchas costas!
2Nube y oscuridad hay alrededor de él; la justicia y el derecho son el fundamento de su trono.
3El fuego avanza delante de él y abrasa a sus enemigos en derredor.
4Sus relámpagos alumbran el mundo; la tierra mira y se estremece.
5Delante de Jehovah los montes se derriten como cera, delante del Señor de toda la tierra.
6Los cielos anuncian su justicia, y todos los pueblos ven su gloria.
7Avergüéncense todos los que sirven a imágenes de talla, los que se glorían en los ídolos. ¡Todos los dioses póstrense ante él!
8Sion escuchó y se alegró; las hijas de Judá se regocijarán a causa de tus juicios, oh Jehovah.
9Porque tú, oh Jehovah, eres supremo sobre toda la tierra; eres muy enaltecido sobre todos los dioses.
10Los que amáis a Jehovah, aborreced el mal. El guarda la vida de sus fieles; los libra de manos de los impíos.
11La luz está sembrada para el justo, la alegría para los rectos de corazón.
12Alegraos, oh justos, en Jehovah; celebrad la memoria de su santidad.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 98
1(Salmo) ¡Cantad a Jehovah un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas! Victoria le ha dado su diestra y su santo brazo.
2Jehovah ha dado a conocer su victoria; ante los ojos de las naciones ha manifestado su justicia.
3Se ha acordado de su misericordia y de su fidelidad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la victoria de nuestro Dios.
4¡Cantad alegres a Jehovah, toda la tierra! Prorrumpid, estallad de gozo y cantad salmos.
5Cantad salmos a Jehovah con la lira; con lira y melodía de himnos.
6Aclamad con trompetas y sonido de corneta delante del Rey Jehovah.
7Ruja el mar y su plenitud, el mundo y los que lo habitan.
8Aplaudan los ríos; regocíjense todos los montes
9delante de Jehovah, porque viene para juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 99
1¡Jehovah reina, tiemblan los pueblos! El tiene su trono entre los querubines; la tierra se estremece.
2Jehovah es grande en Sion; es alto sobre todos los pueblos.
3Alaben su nombre grande y temible. ¡El es santo!
4Oh poderoso Rey que amas el derecho, tú has establecido la rectitud; tú ejerces en Jacob el derecho y la justicia.
5¡Exaltad a Jehovah, nuestro Dios! Postraos ante el estrado de sus pies, porque él es santo.
6Moisés y Aarón estaban entre sus sacerdotes; Samuel estaba entre los que invocaban su nombre. Invocaban a Jehovah, y él les respondía.
7En columna de nube hablaba con ellos; y ellos guardaban sus testimonios y el estatuto que les había dado.
8Oh Jehovah, Dios nuestro, tú les respondías; tú les fuiste un Dios perdonador y castigador de sus malas obras.
9¡Exaltad a Jehovah nuestro Dios! Postraos ante su santo monte, porque santo es Jehovah, nuestro Dios.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 100
1(Salmo de acción de gracias) ¡Cantad alegres a Jehovah, habitantes de toda la tierra!
2Servid a Jehovah con alegría; venid ante su presencia con regocijo.
3Reconoced que Jehovah es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
4Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza. Dadle gracias; bendecid su nombre,
5porque Jehovah es bueno. Para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 101
1(Salmo de David) De la misericordia y el derecho cantaré; a ti cantaré salmos, oh Jehovah.
2Daré atención al camino de la integridad. ¿Cuándo vendrás a mí? En integridad de corazón andaré en medio de mi casa.
3No pondré delante de mis ojos cosa indigna; aborrezco la obra de los que se desvían. Esta no se me pegará.
4El corazón perverso será apartado de mí; no reconoceré al malo.
5Al que solapadamente difama a su prójimo, a ése yo lo silenciaré; no soportaré al de ojos altaneros y de corazón arrogante.
6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que habiten conmigo. El que anda en camino de integridad, ése me servirá.
7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; el que habla mentira no se afirmará delante de mis ojos.
8Por las mañanas cortaré de la tierra a todos los impíos, para extirpar de la ciudad de Jehovah a todos los que obran iniquidad.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 102
1(Oración de un afligido, cuando desmaya y derrama su lamento delante de Jehovah) Oh Jehovah, escucha mi oración, y llegue a ti mi clamor.
2No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina a mí tu oído. En el día en que te invoque, apresúrate a responderme.
3Porque mis días se han disipado como humo; mis huesos arden como un brasero.
4Mi corazón ha sido herido y se ha secado como la hierba, por lo cual me olvidé de comer mi pan.
5Por la voz de mi gemido, mis huesos se han pegado a mi carne.
6Soy semejante al búho del desierto; soy como la lechuza de los sequedales.
7Estoy insomne; soy como un pájaro solitario sobre el tejado.
8Todo el día me afrentan mis enemigos; los que me escarnecen se han conjurado contra mí.
9Por eso he comido ceniza como pan, y mi bebida mezclo con llanto,
10a causa de tu enojo y de tu ira. Porque me levantaste y me arrojaste,
11mis días son como la sombra que se va. Me he secado como la hierba.
12Pero tú, oh Jehovah, permanecerás para siempre, y tu memoria de generación en generación.
13Levántate, ten misericordia de Sion, porque ha llegado el tiempo de tener compasión de ella.
14Tus siervos aman sus piedras, y de su polvo tienen compasión.
15Entonces las naciones temerán el nombre de Jehovah, y todos los reyes de la tierra temerán tu gloria.
16Por cuanto Jehovah habrá edificado a Sion, será visto en su gloria.
17Habrá considerado la oración de los despojados, y no habrá desechado el ruego de ellos.
18Sea escrito esto para la generación venidera, y un pueblo que será creado alabará a Jehovah.
19Porque miró desde lo alto de su santuario, Jehovah miró desde los cielos a la tierra,
20para oír el gemido de los presos, para librar a los sentenciados a muerte,
21para contar en Sion del nombre de Jehovah, y de su alabanza en Jerusalén,
22cuando los pueblos y reinos se congreguen en uno para servir a Jehovah.
23Debilitó mi fuerza en el camino y acortó mis días.
24Dije: "Dios mío, no me lleves en la mitad de mis días. ¡Tus años duran por generación y generación!
25Tú fundaste la tierra en la antigüedad; los cielos son obra de tus manos.
26Ellos perecerán, pero tú permanecerás. Todos ellos se envejecerán como un vestido; como a ropa los cambiarás, y pasarán.
27Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.
28Los hijos de tus siervos habitarán seguros, y su descendencia estará firme delante de ti."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 103
1(De David) Bendice, oh alma mía, a Jehovah. Bendiga todo mi ser su santo nombre.
2Bendice, oh alma mía, a Jehovah, y no olvides ninguno de sus beneficios.
3El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias,
4el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y de misericordia;
5el que sacia con bien tus anhelos, de modo que te rejuvenezcas como el águila.
6Jehovah es quien hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia.
7Sus caminos dio a conocer a Moisés; y a los hijos de Israel, sus obras.
8Compasivo y clemente es Jehovah, lento para la ira y grande en misericordia.
9No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo.
10No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11Pues como la altura de los cielos sobre la tierra, así ha engrandecido su misericordia sobre los que le temen.
12Tan lejos como está el oriente del occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13Como el padre se compadece de los hijos, así se compadece Jehovah de los que le temen.
14Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo.
15El hombre, como la hierba son sus días: Florece como la flor del campo
16que cuando pasa el viento, perece; y su lugar no la vuelve a conocer.
17Pero la misericordia de Jehovah es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen; y su justicia sobre los hijos de sus hijos,
18sobre los que guardan su pacto y se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19Jehovah estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todo.
20Bendecid a Jehovah, vosotros sus poderosos ángeles que ejecutáis su palabra obedeciendo la voz de su palabra.
21Bendecid a Jehovah, vosotros todos sus ejércitos, servidores suyos que hacéis su voluntad.
22Bendecid a Jehovah, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío. ¡Bendice, alma mía, a Jehovah!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 104
1¡Bendice, alma mía, a Jehovah! Jehovah, Dios mío, ¡qué grande eres! Te has vestido de gloria y de esplendor.
2Tú eres el que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una tienda,
3que construye sus altas moradas sobre las aguas, que hace de las nubes su carroza, que anda sobre las alas del viento,
4que hace a los vientos sus mensajeros, y a las llamas de fuego sus servidores.
5El fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida.
6Con el océano como con vestido la cubriste; sobre las montañas estaban las aguas.
7A tu reprensión huyeron; se apresuraron al sonido de tu trueno.
8Subieron las montañas; descendieron los valles al lugar que tú estableciste para ellos.
9Les pusiste un límite, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra.
10Tú eres el que vierte los manantiales en los arroyos; corren entre las colinas.
11Dan de beber a todos los animales del campo; los asnos monteses mitigan su sed.
12Junto a ellos habitan las aves del cielo, y trinan entre las ramas.
13Tú das de beber a las montañas desde tus altas moradas; del fruto de tus obras se sacia la tierra.
14Haces producir el pasto para los animales y la vegetación para el servicio del hombre, a fin de sacar de la tierra el alimento:
15el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace lucir su rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
16Se llenan de savia los árboles de Jehovah; los cedros del Líbano, que él plantó.
17Allí anidan las aves; en sus copas hace su nido la cigüeña.
18Los montes altos son para las cabras monteses; las peñas, para las madrigueras de los conejos.
19Tú eres el que hizo la luna para las estaciones; el sol conoce su ocaso.
20Pones las tinieblas, y es de noche; en ella corretean todos los animales silvestres.
21Los leones rugen por la presa y reclaman a Dios su comida.
22Sale el sol; se recogen y se echan en sus cuevas.
23Sale el hombre a su labor, y a su labranza hasta el anochecer.
24¡Cuán numerosas son tus obras, oh Jehovah! A todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas.
25Este es el mar grande y ancho, en el cual hay peces sin número, animales grandes y pequeños.
26Sobre él van los navíos; allí está el Leviatán que hiciste para que jugase en él.
27Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo.
28Tú les das, y ellos recogen; abres tu mano, y se sacian del bien.
29Escondes tu rostro, y se desvanecen; les quitas el aliento, y dejan de ser. Así vuelven a ser polvo.
30Envías tu hálito, y son creados; y renuevas la superficie de la tierra.
31¡Sea la gloria de Jehovah para siempre! Alégrese Jehovah en sus obras.
32El mira la tierra, y ella tiembla; toca las montañas, y humean.
33Cantaré a Jehovah en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva.
34Que mi meditación le sea grata, y que yo me alegre en Jehovah.
35Sean exterminados de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. ¡Bendice, oh alma mía, a Jehovah! ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 105
1¡Dad gracias a Jehovah! ¡Invocad su nombre! Dad a conocer entre los pueblos sus hazañas.
2Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.
3Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehovah.
4Buscad a Jehovah y su poder; buscad continuamente su rostro.
5Acordaos de las maravillas que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca,
6oh vosotros, descendientes de Abraham, su siervo; hijos de Jacob, sus escogidos.
7El es Jehovah, nuestro Dios; en toda la tierra están sus juicios.
8Se acordó para siempre de su pacto—de la palabra que mandó para mil generaciones—,
9el cual hizo con Abraham; y de su juramento a Isaac.
10Lo confirmó a Jacob por estatuto, como pacto sempiterno a Israel,
11diciendo: "A ti daré la tierra de Canaán; como la porción que poseeréis."
12Cuando eran pocos en número, muy pocos y forasteros en ella;
13cuando andaban de nación en nación, y de un reino a otro pueblo,
14no permitió que nadie los oprimiese; más bien, por causa de ellos castigó a reyes.
15Dijo: "¡No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas!"
16Cuando trajo hambre sobre la tierra y cortó todo el sustento de pan,
17ya había enviado delante de ellos a un hombre, a José, que fue vendido como esclavo.
18Afligieron con grilletes sus pies, y a su cuello pusieron cadena de hierro,
19hasta que se cumplió su palabra, y el dicho de Jehovah lo aprobó.
20Entonces el rey mandó que lo soltaran; el soberano de los pueblos lo desató.
21Lo puso como señor de su casa y como gobernador de toda su posesión,
22para que disciplinara a su gusto a los grandes y a sus ancianos enseñara sabiduría.
23Después entró Israel en Egipto, y Jacob fue extranjero en la tierra de Cam.
24Dios hizo que su pueblo fuera muy fecundo, y lo hizo más fuerte que sus enemigos.
25Cambió el corazón de éstos, para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos actuaran con engaño.
26Envió a su siervo Moisés, y a Aarón, al cual escogió.
27Puso en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Cam.
28Envió tinieblas y trajo oscuridad, pero no guardaron sus palabras.
29Convirtió sus aguas en sangre y mató sus peces.
30Su tierra produjo ranas hasta en las habitaciones de sus reyes.
31Habló, y llegaron enjambres de moscas y piojos en todo su territorio.
32Convirtió sus lluvias en granizo y en llamas de fuego, en su tierra.
33Dañó sus viñas y sus higueras y quebró los árboles de su territorio.
34Habló, y vinieron langostas, y pulgón sin número.
35Comieron toda la hierba de su país y devoraron el pasto de su tierra.
36Golpeó, además, a todos los primogénitos de su país, las primicias de todo su vigor.
37Los sacó con plata y oro; no hubo entre sus tribus enfermo.
38Egipto se alegró de que salieran, porque su terror había caído sobre ellos.
39Extendió una nube por cortina, y fuego para alumbrar de noche.
40Pidieron, e hizo venir codornices, y los sació con pan del cielo.
41Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los sequedales como río.
42Porque se acordó de su santa promesa dada a su siervo Abraham.
43Así sacó a su pueblo con gozo; con júbilo sacó a sus escogidos.
44Les dio las tierras de las naciones, y heredaron el fruto de las labores de ellas,
45para que guardasen sus estatutos y observasen sus leyes. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 106
1¡Aleluya! ¡Alabad a Jehovah, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia!
2¿Quién declarará las proezas de Jehovah? ¿Quién hará oír todas sus alabanzas?
3Bienaventurados los que guardan el derecho, los que en todo tiempo hacen justicia.
4Acuérdate de mí, oh Jehovah, según tu benevolencia para con tu pueblo. Visítame con tu salvación,
6Hemos pecado como nuestros padres; hemos hecho iniquidad; hemos actuado impíamente.
7Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de tus innumerables hechos de misericordia, sino que se rebelaron junto al mar, el mar Rojo.
8Sin embargo, los libró por amor de su nombre, para dar a conocer su poder.
9Reprendió al mar Rojo y lo secó; los hizo ir por los abismos, como por un desierto.
11Las aguas cubrieron a sus enemigos; no quedó uno solo de ellos.
12Entonces creyeron en sus palabras y cantaron su alabanza.
13Pero pronto se olvidaron de sus obras y no esperaron su consejo.
14Ardieron de apetito en el desierto y probaron a Dios en la soledad.
16Después tuvieron celos de Moisés en el campamento, y de Aarón, el consagrado de Jehovah.
17La tierra se abrió y tragó a Datán, y cubrió al grupo de Abiram.
18El fuego se encendió contra su grupo; la llama devoró a los impíos.
19En Horeb hicieron un becerro y se postraron ante una imagen de fundición.
21Olvidaron al Dios de su salvación que había hecho grandezas en Egipto,
22maravillas en la tierra de Cam, cosas formidables junto al mar Rojo.
23El dijo que los hubiese destruido, de no haberse interpuesto Moisés, su escogido, ante él en la brecha, a fin de aplacar su ira, para que no los destruyera.
24Sin embargo, aborrecieron la tierra deseable, y no creyeron en su palabra.
26Por tanto, alzó su mano contra ellos para postrarlos en el desierto,
27para dispersar a sus descendientes entre las naciones y esparcirlos por las tierras.
28Cuando se adhirieron al Baal de Peor, comieron de los sacrificios de los muertos.
29Provocaron a Dios con sus obras, y se desató entre ellos la mortandad.
31Aquello le fue contado por justicia, de generación en generación y para siempre.
32También le indignaron en las aguas de Meriba, y por causa de ellos le fue mal a Moisés;
33porque hicieron que su espíritu se amargara, y él habló precipitadamente con sus labios.
34Tampoco destruyeron a los pueblos, como Jehovah les había dicho.
36Sirvieron a sus ídolos, los cuales llegaron a ser una trampa.
37Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios;
38derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán. La tierra fue profanada con los hechos de sangre.
39Así se contaminaron con sus obras y se prostituyeron con sus hechos.
41Los entregó en poder de las naciones, y los que los aborrecían se enseñorearon de ellos.
42Sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.
43Muchas veces los libró, pero ellos se rebelaron contra su consejo y fueron humillados a causa de su iniquidad.
44Con todo, él los vio cuando estaban en angustia, y oyó su clamor.
46Asimismo, hizo que tuviesen misericordia de ellos todos los que los tenían cautivos.
47¡Sálvanos, oh Jehovah, Dios nuestro! Reúnenos de entre las naciones, para que confesemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48¡Bendito sea Jehovah Dios de Israel, desde la eternidad hasta la eternidad! Y diga todo el pueblo: "¡Amén!" ¡Aleluya!
5para que vea el bien de tus escogidos, para que me alegre con la alegría de tu pueblo, para que me gloríe con tu heredad.
10Los libró del enemigo; los rescató de mano del adversario.
15El les dio lo que pidieron, pero envió a sus almas debilidad.
20Así cambiaron su gloria por la de un toro que come hierba.
25Más bien, murmuraron en sus tiendas y no escucharon la voz de Jehovah.
30Entonces se levantó Fineas y ejecutó juicio, y se detuvo la mortandad.
35Más bien, se mezclaron con gentiles, y aprendieron sus obras.
40Por tanto, la ira de Jehovah se encendió contra su pueblo, y abominó su heredad.
45Se acordó de su pacto con ellos, y se compadeció conforme a su gran compasión.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 107
1¡Alabad a Jehovah, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia!
2Díganlo los redimidos de Jehovah, los que ha redimido del poder del enemigo
3y los que ha congregado de las tierras del oriente y del occidente, del norte y del sur.
4Perdidos anduvieron por el desierto, en el sequedal; no hallaron camino hacia una ciudad habitada.
5Estaban hambrientos y sedientos; sus almas desfallecían en ellos.
6Pero cuando en su angustia clamaron a Jehovah, él los libró de sus aflicciones.
7Los dirigió por camino derecho, para que fuesen a una ciudad en que habitar.
8¡Den gracias a Jehovah por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos del hombre!
9Porque él sacia al alma sedienta y llena de bien al alma hambrienta.
10Habitaban en tinieblas y en densa oscuridad, aprisionados en la miseria y en cadenas de hierro,
11porque fueron rebeldes a las palabras de Jehovah y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12Por eso sometió sus corazones con dura labor; cayeron, y no hubo quien les ayudase.
13Pero cuando en su angustia clamaron a Jehovah, él los libró de sus aflicciones.
14Los sacó de las tinieblas, de la densa oscuridad, y rompió sus cadenas.
15¡Den gracias a Jehovah por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos del hombre!
16Porque rompió las puertas de bronce y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17Fueron afligidos los insensatos, a causa de su camino rebelde y a causa de sus maldades.
18Sus almas abominaron toda comida, y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19Pero cuando en su angustia clamaron a Jehovah, él los libró de sus aflicciones.
20Envió su palabra y los sanó; los libró de su ruina.
21¡Den gracias a Jehovah por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos del hombre!
22Ofrezcan sacrificios de acción de gracias y proclamen sus obras con júbilo.
23Los que descienden al mar en los barcos y hacen negocios en los océanos,
24ellos han visto las obras de Jehovah, y sus maravillas en lo profundo del mar.
25El habló y desató el viento de la tempestad, e hizo que se elevaran sus olas.
26Subieron los cielos, descendieron los abismos; sus almas se derretían con el daño.
27Se tambalearon y temblaron como un borracho, y toda su sabiduría se echó a perder.
28Pero cuando en su angustia clamaron a Jehovah, él los libró de sus aflicciones.
29El trae calma a la tempestad, y se apaciguan sus olas.
30Entonces se alegran porque ellas se aquietan, y él los guía al puerto que desean.
31¡Den gracias a Jehovah por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos del hombre!
32Exáltenlo en la congregación del pueblo, y alábenlo en la reunión de los ancianos.
33El convierte los ríos en desierto y las fuentes de aguas en tierra sedienta.
34Convierte las tierras fértiles en salobres por la maldad de los que las habitan.
35Convierte el desierto en estanques de agua y la tierra seca en manantiales.
36Allí establece a los hambrientos y fundan una ciudad en que habitar.
37Siembran campos, plantan viñas y logran abundante fruto.
38Los bendice, y se multiplican en gran manera; y no deja que disminuya su ganado.
39Cuando son reducidos en número y menoscabados a causa de la opresión, de la calamidad y de la congoja,
40derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errantes, vagabundos, sin camino.
41Y levanta de la miseria al necesitado y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
42Véanlo los rectos y alégrense; pero toda maldad cierre la boca.
43Quien sea sabio y guarde estas cosas entenderá los hechos misericordiosos de Jehovah.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 108
1(Cántico. Salmo de David) Mi corazón está firme, oh Dios; cantaré y entonaré salmos, aun con mi alma.
2¡Despertad, oh arpa y lira! Despertaré al alba.
3Te alabaré entre los pueblos, oh Jehovah; a ti cantaré salmos entre las naciones.
4Porque grande, más que los cielos, es tu misericordia; y hasta las nubes, tu verdad.
5¡Seas exaltado sobre los cielos, oh Dios; y sobre toda la tierra, tu gloria!
6Salva con tu diestra y respóndenos, de modo que sean librados tus amados.
7Dios ha hablado en su santuario: "¡Cómo me regocijo! Repartiré Siquem y mediré el valle de Sucot.
8Mío es Galaad, y mío es Manasés. Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi cetro.
9Moab es la vasija en que me lavo; sobre Edom echaré mis sandalias, y sobre Filistea lanzaré mi grito de victoria."
10¿Quién me guiará a la ciudad fortificada? ¿Quién me conducirá hasta Edom?
11¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado, y que ya no sales, oh Dios, con nuestros ejércitos?
12Danos socorro ante el enemigo, pues vana es la liberación que da el hombre.
13Con Dios haremos proezas, y él aplastará a nuestros enemigos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 109
1(Al músico principal. Salmo de David) Oh Dios de mi alabanza, no guardes silencio,
2pues la boca del impío y la del engañador se han abierto contra mí; han hablado contra mí con lengua engañosa.
3Con palabras de odio me han rodeado; sin causa han luchado contra mí.
4En pago de mi amor me han acusado, aunque yo oraba.
5Me han devuelto mal por bien, y odio por amor.
6Levanta contra él a un impío, y un acusador esté a su mano derecha.
7Cuando sea juzgado, que resulte culpable, y que su oración sea tenida por pecado.
8Sean pocos sus días, y tome otro su oficio.
9Queden huérfanos sus hijos, y su mujer quede viuda.
10Anden sus hijos vagabundos y mendigando; procuren su pan lejos de sus casas arruinadas.
11Que el acreedor se apodere de todo lo que tiene, y extraños saqueen el fruto de su trabajo.
12No tenga quien le haga misericordia, ni haya quien se compadezca de sus huérfanos.
13Su posteridad sea destruida; en la segunda generación sea borrado su nombre.
14Sea recordada ante Jehovah la maldad de sus padres; no sea borrado el pecado de su madre.
15Estén siempre delante de Jehovah, y elimine él de la tierra la memoria de ellos.
16Porque no se acordó de mostrar misericordia, y persiguió al hombre pobre, necesitado y quebrantado de corazón, hasta matarlo.
17Amó la maldición; ¡que ésta le venga! No quiso la bendición; ¡que se aleje de él!
18Vístase de maldición como de su manto, y entre ella como agua en sus entrañas y como aceite en sus huesos.
19Séale como vestido que lo cubra, y como cinturón que siempre lo ciña.
20Este sea el pago de parte de Jehovah para con los que me acusan, para los que hablan mal contra mi vida.
21Pero tú, oh Jehovah el Señor, favoréceme, por amor de tu nombre; líbrame, porque buena es tu misericordia.
22Yo soy pobre y necesitado, y mi corazón está herido dentro de mí.
23Voy como la sombra cuando se extiende; soy sacudido como la langosta.
24Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, y mi carne está desfallecida por falta de alimento.
25Fui para ellos objeto de oprobio; me miraban y movían la cabeza.
26Ayúdame, oh Jehovah, Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.
27Entiendan que ésta es tu mano, y que tú, oh Jehovah, has hecho esto.
28Que maldigan ellos, pero bendice tú; que se levanten, pero sean avergonzados. Y que tu siervo se regocije.
29Sean vestidos de ignominia los que me calumnian, y vístanse con su vergüenza como de manto.
30Agradeceré a Jehovah en gran manera con mi boca; en medio de muchos le alabaré.
31Porque él se pondrá a la derecha del necesitado, para salvar su vida de los que le juzgan.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 110
1(Salmo de David) Jehovah dijo a mi señor: "Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos como estrado de tus pies."
2Jehovah enviará desde Sion el cetro de tu poder; domina en medio de tus enemigos.
3En el día de tu poder, tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en la hermosura de la santidad. Desde el nacimiento de la aurora, tú tienes el rocío de la juventud.
4Jehovah juró y no se retractará: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec."
5El Señor está a tu mano derecha; aplastará a los reyes en el día de su ira.
6Juzgará entre las naciones; las llenará de cadáveres. Aplastará a los jefes sobre la extensa tierra.
7Beberá del arroyo en el camino, por lo cual levantará su cabeza.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 111
1¡Aleluya! Daré gracias a Jehovah con todo mi corazón, en la reunión y en la congregación de los rectos.
2Grandes son las obras de Jehovah, buscadas por todos los que se complacen en ellas.
3Gloria y hermosura es su obra, y su justicia permanece para siempre.
4Hizo memorables sus maravillas; clemente y misericordioso es Jehovah.
5Da alimento a los que le temen; para siempre se acordará de su pacto.
6El poder de sus obras manifestó a su pueblo, al darle la heredad de las naciones.
7Las obras de sus manos son verdad y justicia; fieles son todas sus ordenanzas.
8Son afirmadas eternamente y para siempre, hechas con verdad y rectitud.
9Ha enviado redención a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto. Santo y temible es su nombre.
10El principio de la sabiduría es el temor de Jehovah. Buen entendimiento tienen todos los que ponen esto por obra. Su loor permanece para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 112
1¡Aleluya! Bienaventurado el hombre que teme a Jehovah, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.
3Bienes y riquezas hay en su casa; su justicia permanece para siempre.
4En las tinieblas resplandece la luz para los rectos; él es clemente, misericordioso y justo.
5El hombre de bien tiene compasión y presta, y administra sus cosas con justicia.
6Por eso no resbalará jamás; para siempre será recordado el justo.
7De las malas noticias no tendrá temor; su corazón está firme, confiado en Jehovah.
8Afianzado está su corazón; no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9Esparce, da a los necesitados; su justicia permanece para siempre, y su poderío será exaltado en gloria.
10Lo verá el impío y se irritará; crujirá los dientes y se consumirá. El deseo de los impíos perecerá.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 113
1¡Aleluya! ¡Alabad, oh siervos de Jehovah, alabad el nombre de Jehovah!
2Sea bendito el nombre de Jehovah desde ahora y para siempre.
3Desde el nacimiento del sol y hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehovah.
4Alto sobre todas las naciones es Jehovah; sobre los cielos es su gloria.
5¡Quién como Jehovah nuestro Dios! El que mora en lo alto
6y se humilla para mirar en el cielo y en la tierra.
7Levanta del polvo al pobre, y al necesitado enaltece desde la basura,
8para hacerle sentar con los nobles, con los nobles de su pueblo.
9El hace habitar en familia a la estéril, feliz de ser madre de hijos. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 114
1Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo extranjero,
2Judá fue su santuario, e Israel su señorío.
3El mar lo vio y huyó; el Jordán se volvió atrás.
4Los montes brincaron como carneros, y las colinas como corderitos.
5¿Qué tuviste, oh mar, para que huyeras? ¿Y tú, oh Jordán, para que te volvieras atrás?
6Oh montes, ¿por qué brincasteis como carneros; y vosotras, oh colinas, como corderitos?
7Ante la presencia del Señor tiembla la tierra; ante la presencia del Dios de Jacob,
8quien convirtió la peña en estanque de aguas y el pedernal en manantial de aguas.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 115
1No a nosotros, oh Jehovah, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria por tu misericordia y tu verdad.
2¿Por qué han de decir las naciones: "¿Dónde está su Dios?"
3¡Nuestro Dios está en los cielos! ¡Ha hecho todo lo que ha querido!
4Los ídolos de ellos son de plata y oro, obra de manos de hombres.
5Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven;
6tienen orejas, pero no oyen; tienen nariz, pero no huelen;
7tienen manos, pero no palpan; tienen pies, pero no andan; no emiten sonido con sus gargantas.
8Como ellos, son los que los hacen y todos los que en ellos confían.
9¡Oh Israel, confía en Jehovah! El es su ayuda y su escudo.
10¡Oh casa de Aarón, confía en Jehovah! El es su ayuda y su escudo.
11¡Los que teméis a Jehovah, confiad en Jehovah! El es su ayuda y su escudo.
12Jehovah se acuerda de nosotros; él nos bendecirá. Bendecirá a la casa de Israel, bendecirá a la casa de Aarón.
13Bendecirá a los que temen a Jehovah, a pequeños y a grandes.
14Jehovah aumentará bendición sobre vosotros, sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
15Benditos seáis de Jehovah, quien hizo los cielos y la tierra.
16Los cielos de los cielos son de Jehovah; pero él ha dado la tierra a los hijos del hombre.
17No alaban a Jehovah los muertos, ni cuantos descienden al silencio.
18Pero nosotros bendeciremos a Jehovah desde ahora y para siempre. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 116
1Amo a Jehovah, pues ha escuchado mi voz y mis súplicas,
2porque ha inclinado a mí su oído. Por tanto, le invocaré todos mis días.
3Me rodearon las ataduras de la muerte; me encontraron las angustias del Seol. En angustia y en dolor me encontraba.
4Entonces invoqué el nombre de Jehovah, diciendo: "¡Libra, oh Jehovah, mi vida!"
5Clemente y justo es Jehovah; sí, misericordioso es nuestro Dios.
6Jehovah guarda a los ingenuos; estaba yo postrado, y él me salvó.
7Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehovah te ha favorecido.
8Porque tú has librado mi vida de la muerte, mis ojos de las lágrimas y mis pies de la caída.
9Andaré delante de Jehovah en la tierra de los vivientes.
10Creí; por tanto, hablé, estando afligido en gran manera.
11Y dije en mi apresuramiento: "Todo hombre es mentiroso."
12¿Qué daré a Jehovah por todas sus bendiciones para conmigo?
13Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre de Jehovah.
14Cumpliré mis votos a Jehovah delante de todo su pueblo.
15Estimada es en los ojos de Jehovah la muerte de sus fieles.
16Escúchame, oh Jehovah, porque yo soy tu siervo; soy tu siervo, hijo de tu sierva. Tú rompiste mis cadenas.
17Te ofreceré sacrificio de acción de gracias e invocaré el nombre de Jehovah.
18Cumpliré mis votos a Jehovah delante de todo su pueblo,
19en los atrios de la casa de Jehovah, en medio de ti, oh Jerusalén. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 117
1¡Alabad a Jehovah, naciones todas! ¡Pueblos todos, alabadle!
2Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y la verdad de Jehovah es para siempre. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 118
1¡Alabad a Jehovah, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia!
2Diga, por favor, Israel: "¡Para siempre es su misericordia!"
3Diga, por favor, la casa de Aarón: "¡Para siempre es su misericordia!"
4Digan, por favor, los que temen a Jehovah: "¡Para siempre es su misericordia!"
6Jehovah está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.
7Jehovah está conmigo, con los que me ayudan. Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
8Mejor es refugiarse en Jehovah que confiar en el hombre.
9Mejor es refugiarse en Jehovah que confiar en los poderosos.
11Me rodearon y me asediaron; en el nombre de Jehovah yo las destruiré.
12Me rodearon como abejas, ardieron como fuego de espinos; en el nombre de Jehovah yo las destruiré.
13Fui empujado con violencia, para que cayese; pero Jehovah me socorrió.
14Jehovah es mi fortaleza y mi canción; él es mi salvación.
16¡La diestra de Jehovah está levantada en alto! ¡La diestra de Jehovah hace proezas!
17No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jehovah.
18Duramente me castigó Jehovah, pero no me entregó a la muerte.
19¡Abridme las puertas de la justicia! Entraré por ellas y daré gracias a Jehovah.
21Te daré gracias, porque me has respondido y has sido mi salvación.
22La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la principal del ángulo.
23De parte de Jehovah es esto; es una maravilla a nuestros ojos.
24Este es el día que hizo Jehovah; nos gozaremos y nos alegraremos en él.
26¡Bendito el que viene en el nombre de Jehovah! Desde la casa de Jehovah os bendecimos.
27Jehovah es Dios y nos ha resplandecido. Atad ramas festivas junto a los cuernos del altar.
28Mi Dios eres tú; a ti te daré gracias. Oh Dios mío, a ti te ensalzaré.
29¡Alabad a Jehovah, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia!
5A Jehovah invoqué desde la angustia, y Jehovah me respondió poniéndome en lugar espacioso.
10Todas las naciones me rodearon; en el nombre de Jehovah yo las destruiré.
15¡Voz de júbilo y de salvación hay en las moradas de los justos! ¡La diestra de Jehovah hace proezas!
20Esta es la puerta de Jehovah; por ella entrarán los justos.
25¡Oh Jehovah, sálvanos, por favor! ¡Oh Jehovah, haznos prosperar!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 119
1Bienaventurados los íntegros de camino, los que andan según la ley de Jehovah.
2Bienaventurados los que guardan sus testimonios y con todo el corazón le buscan.
3Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.
4Tú mandaste que tus ordenanzas fuesen muy guardadas.
5¡Ojalá fuesen estables mis caminos para guardar tus leyes!
6Entonces yo no sería avergonzado al observar todos tus mandamientos.
7Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprenda tus justos juicios.
8Tus leyes guardaré; no me abandones por completo.
9¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
10Con todo mi corazón te he buscado; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.
11En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti.
12¡Bendito seas tú, oh Jehovah! Enséñame tus leyes.
13Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
14Me he gozado en el camino de tus testimonios más que sobre toda riqueza.
15En tus ordenanzas meditaré; consideraré tus caminos.
16Me deleitaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras.
17Haz bien a tu siervo, para que viva y guarde tu palabra.
18Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
19Peregrino soy yo en la tierra; no encubras de mí tus mandamientos.
20Se consume mi alma por anhelar tus preceptos en todo tiempo.
21Increpaste a los arrogantes; malditos los que se desvían de tus mandamientos.
22Aparta de mí el oprobio y el desprecio, porque he guardado tus testimonios.
23Aunque los gobernantes se sienten y hablen contra mí, tu siervo meditará en tus leyes.
24Tus testimonios son mi delicia, y también mis consejeros.
25Mi alma está pegada al polvo; vivifícame según tu palabra.
26Mis caminos te declaré, y me respondiste; enséñame tus leyes.
27Hazme entender el camino de tus ordenanzas, y meditaré en tus maravillas.
28Mi alma llora de ansiedad; sostenme conforme a tu palabra.
29Aparta de mí el camino de engaño, y enséñame tu ley.
30He escogido el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
31Me he apegado a tus testimonios; oh Jehovah, no me avergüences.
32Por el camino de tus mandamientos correré, porque das amplitud a mi corazón.
33Enséñame, oh Jehovah, el camino de tus leyes, y lo guardaré hasta el fin.
34Dame entendimiento, y guardaré tu ley; la observaré con todo el corazón.
35Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito.
36Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a las ganancias deshonestas.
37Aparta mis ojos para que no vean la vanidad; vivifícame en tu camino.
38Cumple tu promesa a tu siervo que te teme.
39Aparta de mí el oprobio que me aterra, porque buenos son tus juicios.
40Mira cómo anhelo tus ordenanzas; vivifícame en tu justicia.
41Venga a mí tu misericordia, oh Jehovah; y tu salvación, conforme a tu promesa.
42Entonces daré respuesta al que me afrenta, porque en tu palabra he confiado.
43En ningún momento quites de mi boca la palabra de verdad, porque en tu juicio tengo puesta mi esperanza.
44Tu ley guardaré siempre, para siempre jamás.
45Andaré en libertad, porque he buscado tus mandamientos.
46Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no quedaré avergonzado.
47Me deleitaré en tus mandamientos, los cuales he amado.
48Alzaré mis manos a tus mandamientos, los cuales he amado, y meditaré en tus leyes.
49Acuérdate de la promesa dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
50Esto es mi consuelo en mi aflicción: que tu palabra me ha vivificado.
51Mucho se han burlado de mí los arrogantes, pero yo no me he apartado de tu ley.
52Oh Jehovah, me he acordado de tus juicios realizados desde tiempos antiguos, y he hallado consuelo.
53La indignación se apoderó de mí, a causa de los impíos que abandonan tu ley.
54Tus leyes han sido cánticos para mí en el ámbito de mis peregrinaciones.
55Oh Jehovah, en la noche me he acordado de tu nombre, y he guardado tu ley.
56Esto me ha acontecido porque guardé tus mandamientos.
57Tú eres mi porción, oh Jehovah; me he propuesto guardar tus palabras.
58He implorado tu favor de todo corazón; ten misericordia de mí según tu palabra.
59Consideré mis caminos y volví mis pies a tus testimonios.
60Me apresuré, y no me retardé, a guardar tus mandamientos.
61Las cuerdas de los impíos me rodearon, pero no me olvidé de tu ley.
62A medianoche me levanto para darte gracias por tus justos juicios.
63Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus ordenanzas.
64De tu misericordia está llena la tierra. Oh Jehovah, enséñame tus leyes.
65Has hecho bien a tu siervo, oh Jehovah, conforme a tu palabra.
66Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído.
67Antes que fuera humillado, yo erraba; pero ahora guardo tu palabra.
68Tú eres bueno y bienhechor; enséñame tus leyes.
69Los soberbios forjaron engaño contra mí, pero yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
70El corazón de ellos se ha vuelto insensible como sebo; pero yo me he deleitado en tu ley.
71Bueno me es haber sido afligido, para que aprendiera tus leyes.
72Mejor me es la ley que procede de tu boca que miles de piezas de oro y plata.
73Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, para que yo aprenda tus mandamientos.
74Los que te temen me verán y se alegrarán, porque en tu palabra he puesto mi esperanza.
75Conozco, oh Jehovah, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me has afligido.
76Que tu bondad me consuele, conforme a lo que has prometido a tu siervo.
77Llegue a mí tu misericordia para que yo viva, porque tu ley es mi delicia.
78Sean avergonzados los arrogantes, porque con engaño me han agraviado. Pero yo meditaré en tus preceptos.
79Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios.
80Sea mi corazón íntegro en tus leyes, para que no sea yo avergonzado.
81Desfallece mi alma en espera de tu salvación; en tu palabra he puesto mi esperanza.
82Desfallecen mis ojos en espera de tu palabra, diciendo: "¿Cuándo me consolarás?"
83Aunque he sido como un odre en medio del humo, no me he olvidado de tus leyes.
84¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
85Los arrogantes me han cavado fosas, lo que no está de acuerdo con tu ley.
86Todos tus mandamientos son fieles. Con engaño me persiguen; ayúdame.
87Casi me han eliminado de la tierra, pero yo no he abandonado tus ordenanzas.
88Vivifícame conforme a tu misericordia, y guardaré los testimonios de tu boca.
89Para siempre, oh Jehovah, permanece tu palabra en los cielos.
90Por generación y generación es tu fidelidad; estableciste la tierra, y se mantiene firme.
91Por tu mandato permanecen hasta hoy, porque todos ellos son tus siervos.
92Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya habría perecido yo en mi aflicción.
93Nunca jamás me olvidaré de tus ordenanzas, porque con ellas me has vivificado.
94Tuyo soy; sálvame, porque he buscado tus ordenanzas.
95Los impíos me han esperado para destruirme, pero yo estoy atento a tus testimonios.
96A todo lo perfecto le veo límite, pero tu mandamiento es sobremanera amplio.
97¡Cuánto amo tu ley! Todo el día ella es mi meditación.
98Por tus mandamientos me has hecho más sabio que mis enemigos, porque para siempre son míos.
99He comprendido más que todos mis instructores, porque tus testimonios son mi meditación.
100He entendido más que los ancianos, porque he guardado tus ordenanzas.
101De todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra.
102No me aparté de tus juicios, porque tú me has enseñado.
103¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras, más que la miel en mi boca!
104De tus ordenanzas adquiero inteligencia; por eso aborrezco todo camino de mentira.
105Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.
106He jurado guardar tus justos juicios, y lo he de cumplir.
107Oh Jehovah, afligido estoy en gran manera; vivifícame conforme a tu palabra.
108Sean agradables a ti, oh Jehovah, las ofrendas de mi boca; y enséñame tus juicios.
109De continuo está mi vida en peligro, pero no me olvido de tu ley.
110Los impíos me pusieron trampa, pero no me desvié de tus ordenanzas.
111Tus testimonios son mi heredad para siempre, porque ellos son el gozo de mi corazón.
112He inclinado mi corazón a poner por obra tus leyes, de continuo y hasta el fin.
113Aborrezco a los de doble ánimo, pero amo tu ley.
114Mi refugio y mi escudo eres tú; en tu palabra he puesto mi esperanza.
115Apartaos de mí, malhechores, pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
116Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; no me avergüences con respecto a mi esperanza.
117Sostenme, y seré salvo; siempre me deleitaré en tus leyes.
118Desprecias a todos los que se desvían de tus leyes. pues su astucia es un engaño.
119Hiciste que todos los impíos de la tierra fueran consumidos como escoria; por tanto, he amado tus testimonios.
120Mi cuerpo se estremece por temor de ti, y tengo reverencia por tus juicios.
121El derecho y la justicia he practicado; no me abandones ante mis opresores.
122Sé fiador de tu siervo para bien; no me hagan violencia los orgullosos.
123Mis ojos desfallecen por tu salvación y por tu justa promesa.
124Haz con tu siervo según tu misericordia y enséñame tus leyes.
125Yo soy tu siervo; dame entendimiento, para que conozca tus testimonios.
126Ya es hora de actuar, oh Jehovah, porque han violado tu ley.
127Por eso amo tus mandamientos más que el oro, más que el oro puro.
128Por eso he guardado todas tus ordenanzas; aborrezco todo camino de mentira.
129Maravillosos son tus testimonios; por eso los guarda mi alma.
130La exposición de tu palabra alumbra; hace entender a los ingenuos.
131Mi boca abrí y suspiré, porque anhelaba tus mandamientos.
132Vuélvete a mí y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.
133Afirma mis pasos con tu palabra; que ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
134Rescátame de la violencia de los hombres, y guardaré tus mandamientos.
135Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo y enséñame tus leyes.
136Ríos de agua corren de mis ojos, porque ellos no guardan tu ley.
137Justo eres tú, oh Jehovah, y rectos son tus juicios.
138Has ordenado tus testimonios en justicia y en completa fidelidad.
139Mi celo me ha consumido, porque mis enemigos olvidan tus palabras.
140Sumamente pura es tu palabra; tu siervo la ama.
141Aunque soy pequeño y despreciado, no me he olvidado de tus ordenanzas.
142Tu justicia es justicia eterna, y tu ley es la verdad.
143Aflicción y angustia me han alcanzado, pero tus mandamientos han sido mi delicia.
144Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, para que viva.
145Clamo con todo mi corazón: Respóndeme, oh Jehovah, y guardaré tus leyes.
146A ti clamo; sálvame, y guardaré tus testimonios.
147Me anticipo al alba e imploro; tu palabra es lo que espero.
148Mis ojos se adelantaron a las vigilias de la noche, para meditar en tus palabras.
149Oye mi voz conforme a tu misericordia; oh Jehovah, vivifícame conforme a tu justicia.
150Se acercan con maldad los que me persiguen; están lejos de tu ley.
151Cercano estás tú, oh Jehovah; todos tus mandamientos son verdad.
152Hace mucho que he conocido tus testimonios, los cuales estableciste para siempre.
153Mira mi aflicción y líbrame, porque no me he olvidado de tu ley.
154Aboga mi causa y redímeme; vivifícame conforme a tu palabra.
155Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan tus leyes.
156Grande es tu misericordia, oh Jehovah; vivifícame conforme a tu justicia.
157Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, pero de tus testimonios no me he apartado.
158Veía a los traidores y me disgustaba, porque no guardaban tu palabra.
159Mira, oh Jehovah, cómo amo tus ordenanzas; vivifícame conforme a tu misericordia.
160La suma de tu palabra es verdad; eternos son todos tus justos juicios.
161Príncipes me han perseguido sin causa, pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.
162Yo me gozo en tu palabra, como el que halla abundante botín.
163La mentira aborrezco y abomino, pero amo tu ley.
164Siete veces al día te alabo por tus justos decretos.
165Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.
166Tu salvación he esperado, oh Jehovah, y tus mandamientos he puesto por obra.
167Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran manera.
168He guardado tus ordenanzas y tus testimonios; todos mis caminos están delante de ti.
169Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehovah; dame entendimiento conforme a tu palabra.
170Llegue mi súplica delante de ti; líbrame conforme a tu dicho.
171Mis labios rebosarán de alabanza, cuando me enseñes tus estatutos.
172Cante mi lengua tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.
173Venga tu mano a socorrerme, porque tus ordenanzas he escogido.
174Anhelo tu salvación, oh Jehovah, y tu ley es mi delicia.
175¡Que viva mi alma y te alabe, y que tus juicios me ayuden!
176He andado errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 120
1(Canto de ascenso gradual) A Jehovah llamé estando en mi angustia, y él me respondió.
2Libra mi alma, oh Jehovah, de los labios mentirosos y de la lengua fraudulenta.
3¿Qué se te dará, o qué te aprovechará, oh lengua engañosa?
4¡Afiladas flechas de guerrero con brasas de retama!
5¡Ay de mí, que soy peregrino en Mesec, y habito en las tiendas de Quedar!
6Mucho tiempo ha habitado sola mi alma con los que aborrecen la paz.
7Yo soy pacífico; pero cuando hablo, ellos me hacen la guerra.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 121
1(Canto de ascenso gradual) Alzaré mis ojos a los montes: ¿De dónde vendrá mi socorro?
2Mi socorro viene de Jehovah, que hizo los cielos y la tierra.
3No permitirá que resbale tu pie, ni se adormecerá el que te guarda.
4He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel.
5Jehovah es tu protector; Jehovah es tu sombra a tu mano derecha.
6El sol no te herirá de día, ni la luna de noche.
7Jehovah te guardará de todo mal; él guardará tu vida.
8Jehovah guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 122
1(Canto de ascenso gradual. De David) Yo me alegré con los que me decían: "¡Vayamos a la casa de Jehovah!"
2Ya se posan nuestros pies ante tus puertas, oh Jerusalén.
3¡Oh Jerusalén, que ha sido edificada como una ciudad toda compacta!
4Allá suben las tribus, las tribus de Jehovah, las congregaciones de Israel, para alabar el nombre de Jehovah.
5Porque allá están los tronos para el juicio, los tronos de la casa de David.
6Pedid por la paz de Jerusalén: "Vivan tranquilos los que te aman.
7Haya paz dentro de tus murallas y tranquilidad en tus palacios."
8Por causa de mis hermanos y de mis amigos, diré yo: "Haya paz en ti."
9Por causa de la casa de Jehovah nuestro Dios, imploraré por tu bien.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 123
1(Canto de ascenso gradual) A ti, que habitas en los cielos, levanto mis ojos.
2He aquí, como los ojos de los siervos miran la mano de sus amos, y como los ojos de la sierva miran la mano de su ama, así nuestros ojos miran a Jehovah, nuestro Dios, hasta que tenga compasión de nosotros.
3Ten compasión de nosotros, oh Jehovah; ten compasión de nosotros, porque estamos hastiados del desprecio.
4Nuestra alma está sumamente hastiada de la burla de los que están en holgura, y del desprecio de los orgullosos opresores.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 124
1(Canto de ascenso gradual. De David) "Si Jehovah no hubiera estado por nosotros," dígalo, por favor, Israel,
2"si Jehovah no hubiera estado por nosotros cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
3entonces nos habrían tragado vivos, cuando se encendió su furor contra nosotros;
4entonces las aguas nos habrían inundado; el torrente habría pasado sobre nosotros;
5entonces las aguas tumultuosas habrían pasado sobre nosotros."
6Bendito sea Jehovah, que no nos entregó como presa a los dientes de ellos.
7Nuestra alma escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. Se rompió la trampa, y nosotros escapamos.
8Nuestro socorro está en el nombre de Jehovah, que hizo los cielos y la tierra.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 125
1(Canto de ascenso gradual) Los que confían en Jehovah son como el monte Sion que no se derrumba, sino que está firme para siempre.
2Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehovah está alrededor de su pueblo, desde ahora y para siempre.
3Porque el cetro de la impiedad no reposará sobre la posesión de los justos, no sea que los justos extiendan sus manos a la iniquidad.
4Haz bien, oh Jehovah, a los buenos, a los que son rectos de corazón.
5Pero a los que se apartan tras sus torcidos caminos, Jehovah los llevará junto con los que obran iniquidad. ¡Sea la paz sobre Israel!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 126
1(Canto de ascenso gradual) Cuando Jehovah restauró de la cautividad a Sion, nos parecía que soñábamos.
2Entonces nuestra boca se llenó de risa; y nuestra lengua, de cantos de alegría. Entonces decían entre las naciones: "Grandes cosas ha hecho Jehovah con éstos."
3¡Grandes cosas ha hecho Jehovah con nosotros! Estamos alegres.
4Restáuranos, oh Jehovah, de la cautividad, como los arroyos en el Néguev.
5Los que siembran con lágrimas, con regocijo segarán.
6El que va llorando, llevando la bolsa de semilla, volverá con regocijo, trayendo sus gavillas.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 127
1(Canto de ascenso gradual. De Salomón) Si Jehovah no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. Si Jehovah no guarda la ciudad, en vano vigila el guardia.
2En vano os levantáis de madrugada y os vais tarde a reposar, comiendo el pan con dolor; porque a su amado dará Dios el sueño.
3He aquí, heredad de Jehovah son los hijos; recompensa es el fruto del vientre.
4Como flechas en la mano del valiente, así son los hijos que se tienen en la juventud.
5Bienaventurado el hombre que llena de ellos su aljaba. No se avergonzarán aunque hablen con los enemigos en el tribunal.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 128
1(Canto de ascenso gradual) Bienaventurado todo aquel que teme a Jehovah y anda en sus caminos:
2Cuando comas del trabajo de tus manos, serás feliz, y te irá bien.
3Tu mujer será como una vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos serán como brotes de olivo alrededor de tu mesa.
4Así será bendecido el hombre que teme a Jehovah.
5¡Jehovah te bendiga desde Sion! Que veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.
6Que veas a los hijos de tus hijos. ¡La paz sea sobre Israel!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 129
1(Canto de ascenso gradual) "Mucho me han angustiado desde mi juventud"; dígalo, por favor, Israel,
2"mucho me han angustiado desde mi juventud, pero no han prevalecido contra mí.
3Los aradores araron sobre mis espaldas; hicieron largos sus surcos.
4Pero Jehovah es justo; cortó las cuerdas de los impíos."
5Sean avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sion.
6Sean como la hierba sobre los techos, que se seca antes que crezca.
7De ella no llena su mano el segador, ni su regazo el que hace gavillas.
8Tampoco dicen los que pasan: "La bendición de Jehovah sea sobre vosotros; os bendecimos en el nombre de Jehovah."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 130
1(Canto de ascenso gradual) De lo profundo de mi ser clamo a ti, oh Jehovah.
2Señor, escucha mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.
3Oh Jehovah, si tienes presente los pecados, ¿quién podrá, oh Señor, mantenerse en pie?
4Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado.
5Yo espero en Jehovah; mi alma espera. En su palabra he puesto mi esperanza.
6Mi alma espera a Jehovah más que los centinelas a la mañana; sí, más que los centinelas a la mañana.
7Oh Israel, pon tu esperanza en Jehovah, porque en Jehovah hay misericordia, y en él hay abundante redención.
8El redimirá a Israel de todos sus pecados.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 131
1(Canto de ascenso gradual. De David) Oh Jehovah, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se han enaltecido, ni he andado en pos de grandezas, ni de cosas demasiado sublimes para mí.
2Más bien, he sosegado y acallado mi alma, como un niño destetado al lado de su madre. Como un niño destetado está mi alma dentro de mí.
3Espera, oh Israel, en Jehovah, desde ahora y para siempre.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 132
1(Canto de ascenso gradual) Acuérdate, oh Jehovah, de David y de toda su aflicción,
2de cómo juró a Jehovah y prometió al Fuerte de Jacob, diciendo:
3"No entraré en mi morada, ni subiré a mi cama.
4No daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados sopor,
5hasta que halle un lugar para Jehovah, una morada para el Fuerte de Jacob."
6He aquí, en Efrata oímos de ella, y la encontramos en los campos de Yaar:
7"Entremos en su tabernáculo; postrémonos ante el estrado de sus pies."
8Levántate, oh Jehovah; ven al lugar de tu reposo; tú y el arca de tu poder.
9Tus sacerdotes sean revestidos de justicia, y tus fieles canten de júbilo.
10Por causa de tu siervo David, no rechaces el rostro de tu ungido.
11Con verdad juró Jehovah a David, y no se apartará de ello: "Del fruto de tu cuerpo pondré sobre tu trono.
12Si tus hijos guardan mi pacto y este testimonio que yo les enseño, sus hijos también se sentarán en tu trono para siempre."
13Porque Jehovah ha elegido a Sion y la ha deseado como morada suya:
14"Este es mi lugar de reposo para siempre. Aquí habitaré, porque lo he deseado.
15Lo bendeciré con abundante provisión; a sus necesitados saciaré de pan.
16Asimismo, vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus fieles darán voces de júbilo.
17Allí haré surgir el poderío de David; he preparado una lámpara para mi ungido.
18A sus enemigos vestiré de vergüenza, pero sobre él resplandecerá su corona."
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 133
1(Canto de ascenso gradual. De David) ¡He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía!
2Es como el buen aceite sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras.
3Es como el rocío del Hermón que desciende sobre los montes de Sion; porque allá enviará Jehovah bendición y vida eterna.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 134
1(Canto de ascenso gradual) He aquí, bendecid a Jehovah, vosotros, todos los siervos de Jehovah, que estáis en la casa de Jehovah por las noches.
2Alzad vuestras manos hacia el santuario y bendecid a Jehovah.
3Jehovah, que hizo los cielos y la tierra, te bendiga desde Sion.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 135
1¡Aleluya! ¡Alabad el nombre de Jehovah! Alabadle, oh siervos de Jehovah,
2vosotros que estáis en la casa de Jehovah, en los atrios de la casa de nuestro Dios.
3Alabad a Jehovah, porque Jehovah es bueno; cantad salmos a su nombre, porque es agradable.
4Porque Jehovah ha escogido a Jacob para sí, a Israel como su especial tesoro.
5Porque yo sé que grande es Jehovah; nuestro Señor es más que todos los dioses.
6Jehovah ha hecho todo lo que ha querido en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los océanos.
7El hace subir la neblina desde los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos.
8El es quien hirió a los primogénitos de Egipto, tanto del hombre como del animal.
9El envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto; sobre el faraón y sobre todos sus servidores.
10El derrotó a muchas naciones y dio muerte a reyes poderosos:
11a Sejón, rey de los amorreos, a Og, rey de Basán, y a todos los reinos de Canaán.
12El dio la tierra de ellos en heredad, en heredad a Israel su pueblo.
13Oh Jehovah, eterno es tu nombre; tu memoria, oh Jehovah, de generación en generación.
14Ciertamente Jehovah juzgará a su pueblo, y tendrá misericordia de sus siervos.
15Los ídolos de las naciones son de plata y oro, obra de manos de hombres.
16Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven;
17tienen orejas, pero no oyen; tampoco hay aliento en sus bocas.
18Como ellos, son los que los hacen y todos los que en ellos confían.
19¡Oh casa de Israel, bendecid a Jehovah! ¡Oh casa de Aarón, bendecid a Jehovah!
20¡Oh casa de Leví, bendecid a Jehovah! ¡Los que teméis a Jehovah, bendecid a Jehovah!
21¡Bendito sea Jehovah desde Sion! ¡El mora en Jerusalén! ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 136
1Alabad a Jehovah, porque es bueno: ¡Porque para siempre es su misericordia!
2Alabad al Dios de dioses: ¡Porque para siempre es su misericordia!
3Alabad al Señor de señores: ¡Porque para siempre es su misericordia!
4Al único que hace grandes maravillas: ¡Porque para siempre es su misericordia!
5Al que con entendimiento hizo los cielos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
6Al que extendió la tierra sobre las aguas: ¡Porque para siempre es su misericordia!
7Al que hizo los grandes astros luminosos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
8El sol para que domine en el día: ¡Porque para siempre es su misericordia!
9La luna y las estrellas para que dominen en la noche: ¡Porque para siempre es su misericordia!
10Al que golpeó a Egipto en sus primogénitos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
11Al que sacó a Israel de en medio de ellos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
12Con mano fuerte y brazo extendido: ¡Porque para siempre es su misericordia!
13Al que dividió el mar Rojo en dos partes: ¡Porque para siempre es su misericordia!
14E hizo pasar a Israel por medio de él: ¡Porque para siempre es su misericordia!
15Arrojó al faraón y a su ejército en el mar Rojo: ¡Porque para siempre es su misericordia!
16Al que encaminó a su pueblo por el desierto: ¡Porque para siempre es su misericordia!
17Al que derrotó a grandes reyes: ¡Porque para siempre es su misericordia!
18Y dio muerte a reyes poderosos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
19A Sejón, el rey amorreo: ¡Porque para siempre es su misericordia!
20Y a Og, el rey de Basán: ¡Porque para siempre es su misericordia!
21Y dio la tierra de ellos en heredad: ¡Porque para siempre es su misericordia!
22En heredad a Israel su siervo: ¡Porque para siempre es su misericordia!
23En nuestra humillación se acordó de nosotros: ¡Porque para siempre es su misericordia!
24Y nos rescató de nuestros enemigos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
25El da alimento a toda criatura: ¡Porque para siempre es su misericordia!
26Alabad al Dios de los cielos: ¡Porque para siempre es su misericordia!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 137
1Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos, acordándonos de Sion.
2Sobre los sauces en medio de ella, colgábamos nuestras liras.
3Los que allá nos habían llevado cautivos nos pedían cantares; los que nos habían hecho llorar nos pedían alegría, diciendo: "Cantadnos algunos de los cánticos de Sion."
4¿Cómo cantaremos las canciones de Jehovah en tierra de extraños?
5Si me olvido de ti, oh Jerusalén, que mi mano derecha olvide su destreza.
6Mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acuerdo de ti, si no ensalzo a Jerusalén como principal motivo de mi alegría.
7Acuérdate, oh Jehovah, de los hijos de Edom, que en el día de Jerusalén decían: "¡Arrasadla! ¡Arrasadla hasta los cimientos!"
8Oh hija de Babilonia, la despojadora: ¡Bienaventurado el que te dé la paga por lo que tú nos hiciste!
9¡Bienaventurado el que tome a tus pequeños y los estrelle contra la roca!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 138
1(Salmo de David) Te doy gracias con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré salmos.
2Me postro hacia tu santo templo y doy gracias a tu nombre por tu misericordia y tu verdad, porque has engrandecido tu nombre y tu palabra sobre todas las cosas.
3El día que clamé, me respondiste; mucho valor infundiste a mi alma.
4Oh Jehovah, todos los reyes de la tierra te alabarán, cuando escuchen los dichos de tu boca.
5Cantarán acerca de los caminos de Jehovah, pues grande es la gloria de Jehovah.
6Aunque Jehovah es sublime, mira al humilde; pero al altivo lo reconoce de lejos.
7Aunque yo camine en medio de la angustia, tú me preservarás la vida. Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y me salvará tu diestra.
8Jehovah cumplirá su propósito en mí. Oh Jehovah, tu misericordia es para siempre; no desampares la obra de tus manos.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 139
1(Al músico principal. Salmo de David) Oh Jehovah, tú me has examinado y conocido.
2Tú conoces cuando me siento y cuando me levanto; desde lejos entiendes mi pensamiento.
3Mi caminar y mi acostarme has considerado; todos mis caminos te son conocidos.
4Pues aún no está la palabra en mi lengua, y tú, oh Jehovah, ya la sabes toda.
5Detrás y delante me rodeas y sobre mí pones tu mano.
6Tal conocimiento me es maravilloso; tan alto que no lo puedo alcanzar.
7¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?
8Si subo a los cielos, allí estás tú; si en el Seol hago mi cama, allí tú estás.
9Si tomo las alas del alba y habito en el extremo del mar,
10aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
11Si digo: "Ciertamente, las tinieblas me encubrirán, y se hará noche la luz que me rodea,"
12aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día. Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
13Porque tú formaste mis entrañas; me entretejiste en el vientre de mi madre.
14Te doy gracias, porque has hecho maravillas. Maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.
15No fueron encubiertos de ti mis huesos, a pesar de que fui hecho en lo oculto y entretejido en lo profundo de la tierra.
16Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro estaba escrito todo aquello que a su tiempo fue formado, sin faltar nada de ello.
17¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!
18Si los enumerara, serían más que la arena. Despierto, y aún estoy contigo.
19¡Oh Dios, si dieras muerte al impío, de modo que los sanguinarios se apartaran de mí!
20Porque contra ti urden planes; se rebelan en vano contra ti.
21¿Acaso no aborrezco, oh Jehovah, a los que te aborrecen y contiendo contra los que se levantan contra ti?
22Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos.
23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos.
24Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame por el camino eterno.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 140
1(Al músico principal. Salmo de David) Líbrame, oh Jehovah, del hombre malo; guárdame del hombre violento.
2Ellos maquinan males en su corazón, y cada día entablan contiendas.
3Agudizan sus lenguas como una serpiente; veneno de víbora hay debajo de sus labios. (Selah)
4Guárdame, oh Jehovah, de manos del impío; protégeme del hombre violento, quienes han planeado trastornar mis pasos.
5Los arrogantes me han escondido trampa y cuerdas; han tendido red junto a la senda y me han puesto lazos. (Selah)
6Dije a Jehovah: "¡Tú eres mi Dios!" Escucha, oh Jehovah, la voz de mis ruegos.
7Oh Jehovah, oh Señor, fortaleza de mi salvación, tú cubres mi cabeza en el día de la batalla.
8Oh Jehovah, no concedas al impío sus deseos; ni saques adelante sus planes, no sea que se enorgullezca. (Selah)
9En cuanto a los que me rodean, la maldad de sus propios labios cubrirá sus cabezas.
10Sobre ellos caerán brasas ardientes. Dios les hará caer en el fuego, en profundos hoyos de donde no podrán salir.
11El hombre suelto de lengua no será firme en la tierra; al hombre violento el mal le perseguirá a empujones.
12Yo sé que Jehovah amparará la causa del pobre y el derecho de los necesitados.
13Ciertamente los justos darán gracias a tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 141
1(Salmo de David) Oh Jehovah, a ti clamo; acude pronto a mí. Escucha mi voz cuando te invoco.
2Sea constante mi oración delante de ti, como el incienso; mis manos alzadas, como el sacrificio del atardecer.
3Pon, oh Jehovah, guardia a mi boca; guarda la puerta de mis labios.
4No dejes que mi corazón se incline a cosa mala, para hacer obras perversas con los hombres que obran iniquidad. No coma yo de sus manjares.
5Que el justo me castigue y me reprenda será un favor. Pero que el aceite del impío no embellezca mi cabeza, pues mi oración será continuamente contra sus maldades.
6Sean derribados sus jueces en lugares peñascosos, y oigan mis palabras, que son agradables.
7Como cuando se ara y se rompe la tierra, así son esparcidos nuestros huesos en la boca del Seol.
8Por eso, oh Señor Jehovah, hacia ti miran mis ojos. En ti me refugio; no expongas mi vida.
9Guárdame de los lazos que me han tendido, y de las trampas de los que obran iniquidad.
10Caigan juntos los impíos en sus propias redes, mientras yo paso a salvo.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 142
1(Masquil de David. Su oración cuando estaba en la cueva) Con mi voz clamo a Jehovah; con mi voz pido a Jehovah misericordia.
2Delante de él derramo mi lamento; delante de él expreso mi angustia.
3Cuando mi espíritu está desmayado dentro de mí, tú conoces mi senda. En el camino en que he de andar han escondido una trampa para mí.
4Miro a la derecha y observo, y no hay quien me reconozca. No tengo refugio; no hay quien se preocupe por mi vida.
5A ti clamo, oh Jehovah. Digo: "Tú eres mi refugio y mi porción en la tierra de los vivientes."
6Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
7Saca mi alma de la prisión, para que alabe tu nombre. Los justos me rodearán, porque me colmarás de bien.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 143
1(Salmo de David) Oh Jehovah, escucha mi oración; atiende mis ruegos. Respóndeme por tu fidelidad, por tu justicia.
2No entres en juicio con tu siervo, porque no se justificará delante de ti ningún viviente.
3Porque el enemigo ha perseguido mi alma; ha postrado en tierra mi vida, me ha hecho habitar en lugares tenebrosos como los muertos de antaño.
4Mi espíritu desmaya dentro de mí; mi corazón queda asombrado.
5Me acuerdo de los días de antaño, medito en todos tus hechos y reflexiono en las obras de tus manos.
6Extiendo mis manos hacia ti; mi alma te anhela como la tierra sedienta. (Selah)
7Respóndeme pronto, oh Jehovah, porque mi espíritu desfallece. No escondas de mí tu rostro, para que no sea yo como los que descienden a la fosa.
8Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti confío. Hazme conocer el camino en que he de andar, porque hacia ti levanto mi alma.
9Líbrame de mis enemigos, oh Jehovah, porque en ti me refugio.
10Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen Espíritu me guíe a tierra de rectitud.
11Vivifícame, oh Jehovah, por amor de tu nombre; por tu justicia saca mi alma de la angustia.
12Por tu misericordia silencia a mis enemigos; destruye a todos los adversarios de mi alma, porque yo soy tu siervo.
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 144
1(Salmo de David) Bendito sea Jehovah, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra.
2Misericordia mía y castillo mío; mi refugio y mi libertador; mi escudo, en quien he confiado; el que sujeta los pueblos debajo de mí.
3Oh Jehovah, ¿qué es el hombre para que pienses en él? ¿Qué es el hijo del hombre para que lo estimes?
4El hombre es semejante a un soplo; sus días son como la sombra que pasa.
5Oh Jehovah, inclina tus cielos y desciende; toca las montañas, y humeen.
6Despide relámpagos y dispérsalos; envía flechas y túrbalos.
7Extiende tu mano desde lo alto, líbrame y rescátame de las aguas caudalosas, de la mano de los hombres extranjeros,
8cuya boca habla vanidad y cuya derecha es mano de mentira.
9Oh Dios, a ti cantaré un cántico nuevo; te cantaré con arpa de diez cuerdas.
10Tú eres el que da victoria a los reyes, el que rescata a su siervo David de la maligna espada.
11Rescátame y líbrame de la mano de los hombres extranjeros cuya boca habla vanidad y cuya derecha es mano de mentira.
12Nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud, y nuestras hijas como columnas labradas de las esquinas de un palacio.
13Nuestros graneros estén llenos, proveyendo toda clase de grano; nuestros rebaños se multipliquen en nuestros campos por millares y decenas de millares,
14y nuestras vacas estén cargadas de crías. ¡Que no haya muerte ni aborto, ni gemido en nuestras plazas!
15Bienaventurado el pueblo al cual así le sucede. ¡Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehovah!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 145
1(Salmo de alabanza. De David) Te exaltaré, mi Dios, el Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.
2Cada día te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.
3Grande es Jehovah y digno de suprema alabanza. Su grandeza es inescrutable.
4Una generación celebrará tus obras ante otra generación, y anunciará tus poderosos hechos.
5Hablarán del esplendor de tu gloriosa majestad, y meditaré en tus maravillas.
6Hablarán de la fuerza de tus portentos, y contaré de tu grandeza.
7Manifestarán el recuerdo de tu inmensa bondad y cantarán tu justicia.
8Clemente y compasivo es Jehovah, lento para la ira y grande en misericordia.
9Bueno es Jehovah para con todos, y su misericordia está en todas sus obras.
10Todas tus obras, oh Jehovah, te alabarán; y tus fieles te bendecirán.
11Hablarán de la gloria de tu reino y de tu poder,
12para anunciar tus proezas a los hijos del hombre; y la gloria del majestuoso esplendor de tu reino.
13Tu reino es reino de todos los siglos, y tu dominio es de generación en generación.
14Jehovah sostiene a todos los que caen y levanta a todos los que han sido doblegados.
15Los ojos de todos tienen su esperanza puesta en ti, y tú les das su comida a su debido tiempo.
16Abres tu mano y satisfaces el deseo de todo ser viviente.
17Justo es Jehovah en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.
18Cercano está Jehovah a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de verdad.
19Cumplirá el deseo de los que le temen. Asimismo, oirá el clamor de ellos y los salvará.
20Jehovah guarda a todos los que le aman, pero destruirá a todos los impíos.
21Mi boca expresará la alabanza de Jehovah: ¡Bendiga todo mortal su santo nombre, eternamente y para siempre!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 146
1¡Aleluya! ¡Alaba, oh alma mía, a Jehovah!
2Alabaré a Jehovah en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva.
3No confiéis en príncipes ni en hijo de hombre, porque no hay en él liberación.
4Su espíritu ha de salir, y él volverá al polvo. En aquel día perecerán sus pensamientos.
5Bienaventurado aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está puesta en Jehovah su Dios;
6quien hizo los cielos, la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; quien guarda la verdad para siempre;
7quien hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. Jehovah suelta a los prisioneros;
8Jehovah abre los ojos a los ciegos; Jehovah levanta a los que han sido doblegados; Jehovah ama a los justos.
9Jehovah guarda a los forasteros; sostiene al huérfano y a la viuda, pero trastorna el camino de los impíos.
10Jehovah reinará para siempre; tu Dios, oh Sion, de generación en generación. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 147
1¡Aleluya! Ciertamente es bueno cantar salmos a nuestro Dios; ciertamente es agradable y bella la alabanza.
2Jehovah edifica a Jerusalén y reúne a los dispersados de Israel.
3Sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.
4Cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres.
5Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; su entendimiento es infinito.
6Jehovah ayuda a los humildes, pero a los impíos humilla hasta el suelo.
7Cantad a Jehovah con acción de gracias; cantad con arpa a nuestro Dios.
8El es el que cubre los cielos de nubes, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace que las colinas produzcan hierba.
9Da al ganado su alimento; y a las crías de los cuervos, cuando gritan.
10No se deleita en la fuerza del caballo, ni se complace en los músculos del hombre.
11Jehovah se complace en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia.
12¡Celebra a Jehovah, oh Jerusalén! ¡Alaba a tu Dios, oh Sion!
13Porque ha fortalecido el cerrojo de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
14Ha traído paz a tu territorio, y te ha saciado con abundancia de trigo.
15Envía su mensaje a la tierra; velozmente corre su palabra.
16Pone la nieve como lana, y derrama la escarcha como ceniza.
17Echa su hielo como migas de pan. ¿Quién se mantendrá ante su frío?
18Envía su palabra y los derrite; hace que sople su viento, y corren las aguas.
19Ha manifestado sus palabras a Jacob, sus leyes y sus decretos a Israel.
20No ha hecho esto con otras naciones, y no han conocido sus juicios. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 148
1¡Aleluya! ¡Alabad a Jehovah desde los cielos! ¡Alabadle en las alturas!
2¡Alabadle, vosotros todos sus ángeles! ¡Alabadle, vosotros todos sus ejércitos!
3¡Alabadle, sol y luna! ¡Alabadle, vosotras todas las estrellas relucientes!
4¡Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos!
5Alaben el nombre de Jehovah, porque él mandó, y fueron creados.
6El los estableció para siempre, por la eternidad; les puso ley que no será quebrantada.
7Alabad a Jehovah desde la tierra, los grandes animales acuáticos y todos los océanos,
8el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento tempestuoso que ejecuta su palabra,
9los montes y todas las colinas, los árboles frutales y todos los cedros,
10los animales y todo el ganado, los reptiles y las aves que vuelan,
11los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y todos los jueces de la tierra,
12los jóvenes y también las jóvenes, los ancianos junto con los niños.
13Alaben el nombre de Jehovah, porque sólo su nombre es sublime; su majestad es sobre tierra y cielos.
14El enaltece el poderío de su pueblo; la alabanza de todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo a él cercano. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 149
1¡Aleluya! Cantad a Jehovah un cántico nuevo; sea su alabanza en la congregación de los fieles.
2Alégrese Israel en su Hacedor; gócense en su Rey los hijos de Sion.
3Alaben su nombre con danzas; canten al son del pandero y de la lira.
4Porque Jehovah se agrada de su pueblo, a los humildes adornará con salvación.
5Los fieles se regocijarán con gloria; cantarán desde sus camas.
6Exalten a Dios con sus gargantas, y con espada de dos filos en sus manos,
7para tomar venganza de las naciones y dar castigo a los pueblos,
8para aprisionar a los reyes con grilletes y a sus nobles con cadenas de hierro,
9para ejecutar en ellos la sentencia escrita. El será esplendor para todos sus fieles. ¡Aleluya!
↑ Volver al Índice de SalmosSalmos - Capítulo 150
1¡Aleluya! ¡Alabad a Dios en su santuario! ¡Alabadle en su poderoso firmamento!
2¡Alabadle por sus proezas! ¡Alabadle por su inmensa grandeza!
3¡Alabadle con toque de corneta! ¡Alabadle con lira y arpa!
4¡Alabadle con panderos y danza! ¡Alabadle con instrumentos de cuerda y flauta!
5¡Alabadle con címbalos resonantes! ¡Alabadle con címbalos de júbilo!
6¡Todo lo que respira alabe a Jehovah! ¡Aleluya!
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