Con Linux Mint tu computadora realmente te pertenece
¿Alguna vez has sentido que tu ordenador ya no te obedece? Esa inquietud nace de una realidad incómoda: en los sistemas operativos comerciales, tú no eres el dueño, sino un invitado monitorizado. Entre actualizaciones forzadas que interrumpen tu flujo creativo y una recolección de datos que transforma tu privacidad en una divisa, la emancipación digital parece un sueño lejano. Sin embargo, existe un refugio de cordura informática: Linux Mint 22.3, apodado Zena